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Falkenberg contra el fundamentalismo y el prohibicionismo

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  • Francisco Javier Lagunes Gaitán
    [Nota previa: En la tradición de la mayoría de las iglesias cristianas convencionales es común designar * herejía * a las opiniones disidentes
    Mensaje 1 de 1 , 4 jul 2006
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      [Nota previa: En la tradición de la mayoría de las iglesias cristianas convencionales es común designar 'herejía' a las opiniones disidentes –consideradas como presuntos errores graves persistentes en materia de fe (DRAE: 1. f. En relación con una doctrina religiosa, error sostenido con pertinacia. 2. f. Sentencia errónea contra los principios ciertos de una ciencia o arte. 3. f. Disparate, acción desacertada. 4. f. Palabra gravemente injuriosa contra uno. 5. f. Daño o tormento grandes infligidos injustamente a una persona o animal).

      [En contraste, en la fe liberal elegida que cultivamos en la tradición de los unitarios y universalistas reivindicamos positivamente el uso de la palabra herejía, que en su origen etimológico griego significa simplemente la elección de algún punto de vista, e históricamente la elección de ciertos puntos de vista ha sido penalizada por las autoridades eclesiales luego de que la jerarquía de la iglesia escogió determinadas creencias o dogmas como su único punto de vista institucional y los declaró la ortodoxia obligatoria (DRAE: 1. f. Conformidad con doctrinas o prácticas generalmente admitidas. 2. f. Conformidad con el dogma de una religión. 3. f. Entre católicos, conformidad con el dogma católico. 4. f. Conformidad con la doctrina fundamental de cualquier secta o sistema. 5. f. Conjunto de las Iglesias cristianas orientales).

      [El Doctor Falkenberg es un catedrático universitario de sicología de la religión, desde su perspectiva bautista evangélica ortodoxa nos ofrece su crítica de los que serían los más característicos rasgos erróneos del fundamentalismo religioso (DRAE: 1. m. Movimiento religioso y político de masas que pretende restaurar la pureza islámica mediante la aplicación estricta de la ley coránica a la vida social. 2. m. Creencia religiosa basada en una interpretación literal de la Biblia, surgida en Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra Mundial. 3. m. Exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida). El traductor, FJLG]

       

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      Las Tres Grandes Herejías

      Steven D. Falkenberg, Ph.D.

       

      Hay tres grandes herejías que se han introducido a la iglesia actual. A saber:

      1.       El Provincialismo Cultural

      2.       El Legalismo Moral

      3.       La Bibliolatría

      Estas herejías son las mismas de las que leemos en el Nuevo Testamento. Todo el asunto judío-gentil es un ejemplo perfecto de la herejía de provincialismo cultural. La batalla constante que Jesús dio contra los fariseos es la misma batalla que damos hoy contra el legalismo moral. El problema que la iglesia primitiva enfrentó con la idolatría es el mismo problema al que nos enfrentamos hoy con la bibliolatría.

      Estas herejías amenazan destruir desde dentro a la iglesia organizada y minar su influencia sobre la sociedad. En otro tiempo, la iglesia organizada asumió su lugar junto a los gobiernos y las escuelas como una de las principales instituciones sociales. Se aceptaba generalmente que un papel importante para la iglesia era necesario para asegurar una sociedad estable. Sin embargo, a menos que los cristianos de buena conciencia luchen contra estas ideas falsas cada vez que se hagan presentes, la iglesia seguirá el camino que transita hacia volverse un factor insignificante en la sociedad.

       

      El Provincialismo Cultural

      Éste toma diversas formas:  

      1. La nostalgia : El plan de Dios es que las cosas sean como eran cuando yo era joven.
        • Se basa en los recuerdos infantiles sentimentales e idealizados, frecuentemente nada realistas. Cuando niños, muchos de nosotros fuimos protegidos por nuestros padres del contacto con la severidad de las realidades de la vida. Nuestros padres nos preservaban de conocer las cosas malas que había ("Éramos tan pobres, que ni siquiera sabíamos lo pobres que éramos. Se nos enseñó que así eran simplemente las cosas"). Nuestros padres habrían hablado en susurros, o esperado a que los niños no estuviesen presentes antes de conversar sobre la corrupción, la infidelidad, los hijos ilegítimos, las adicciones, etc. Con frecuencia, los problemas sociales se habrían tratado sólo de manera indirecta o a través de insinuaciones. Los niños no éramos parte de esto. Como resultado de semejante situación ahora nos parece que los viejos Buenos días habrían sido habrían sido una maravillosa era de oro, libre de todos los males de la sociedad que están tan presentes en la actualidad. Mamá pasaba todo el día en casa, ocupada en la limpieza, encerado y en la preparación de nuestros platillos favoritos. Papá se estacionaba frente a la fachada de la casa suburbana perfecta en un auto nuevo. Los niños corrían a saludarlo, emocionados por ser los primeros en subirse. Etc., etc, etc.
        • Es fácil soñar, "Si las cosas fueran de nuevo como eran antes".
        • Esto conduce al fenómeno de la retropredicación –predicar que se eche para atrás el reloj. A predicar que las mujeres deberían quedarse en casa y no trabajar. A predicar que las mujeres deberían seguir casadas aunque sus esposos las golpeen. Y un gran montón de otras ideas igualmente ridículas que se expresan frecuentemente desde lo púlpitos de nuestras iglesias evangélicas y fundamentalistas.
      1. La familiaridad : El plan de Dios trata solamente de cosas con las que nos sentimos cómodos.
        • Esta forma de provincialismo cultural se basa en la idea de que el plan de Dios trataría sobre cosas a las que estamos acostumbrados. Lo que nos resulta cómodo y conveniente. Todos queremos que la iglesia sea una pausa de la presiones y tensiones de la vida. Nos sentiremos mejor si podemos refugiarnos en algo que nos es familiar y cómodo. Nuestra religión nos funciona como una vieja sudadera, o nuestro par favorito de calzado deportivo. Nos cautiva el atractivo de los himnos familiares que hemos cantado desde la infancia, la música de órgano, de los vitrales acostumbrados en las ventanas de la iglesia, el color de las bancas, el orden del servicio. Cualquier cambio de estas cosas es un signo de deterioro. Una fuente de incomodidad y tensión.
        • Esto conduce a absurdos tales como a los misioneros que van a países extranjeros y enseñan a la gente local a usar sobres para la ofrenda.
        • A las iglesias que se oponen a incluir la música que puede ser atractiva para la juventud.
        • A iglesias agonizantes, constituidas por unos cuantos adultos mayores dispersos entre las bancas vacías de lo que una vez fue una iglesia grande, viva y emocionante.

       

      El Legalismo Moral

      La iglesia evangélica fundamentalista es la heredera natural del fariseísmo. Tienen una bien ganada reputación de ser sentenciosamente moralizantes. Los protestantes evangélicos conservadores siempre han asumido lo que llaman una posición fuerte sobre lo correcto y lo incorrecto. Siempre han estado firmemente por imponer normas bíblicas tal como se describen en el Antiguo testamento y en el Nuevo Testamento. Siempre han defendido esas normas para hacer frente a la desintegración social y cultural. Los siguientes son algunos ejemplos.

      • En los estatutos fundacionales de la Convención Bautista del Sur, la mayor denominación religiosa protestante de los EUA, justo antes de la Guerra Civil, los padres fundadores de esta comunidad asumieron una posición firme en defensa de la esclavitud, que ellos creían ordenada por Dios y justificada por medio de referencias de las Escrituras (Efesios 6: 5-9, Colosenses 3:22-4:1).
      • Muchos evangélicos conservadores asumieron una posición fuerte contra el voto de la mujer a mediados del siglo XIX. Ellos argumentaban que la Biblia especifica claramente que la mujer no debe tener lugar en el gobierno de los hombres y que dar  a la mujer derecho al voto sería una clara violación a la ley de Dios (1 Timoteo 2:11 - 3:13; 1 Corintios 14:33-35).
      • En las primeras décadas del siglo XX, los evangélicos conservadores asumieron una posición fuerte a favor de la prohibición de las bebidas alcohólicas. Esta cuestión resultaba tan importante para ellos que violaron su propia doctrina sobre la separación entre las iglesias y el estado para prestar todo su apoyo a la ratificación de la 18a Enmienda (la prohibición de los "licores intoxicantes", en los años 20). Esto también lo hicieron claramente basados en la autoridad de la Escritura (Romanos 14:21, 1 Corintios 6:9-10, Efesios 5:18), mientras que ignoraron las opiniones contrarias también presentes en la escritura (1 Timoteo 5:23, Juan 2:1-11). Al apoyar la prohibición, la iglesia participó sin darse cuenta en la colocación de los cimientos del crimen organizado en los EUA. Las estructuras y alianzas que se desarrollaron durante la prohibición, con el objetivo de distribuir alcoholes ilegales, ahora se utilizan para distribuir drogas. Como resultado, la prohibición bien podría considerarse el suceso más destructivo socialmente en la historia nacional de los EUA. (Para mayor discusión sobre este tema véase el Sermón Número Nueve, más abajo).
      • Los evangélicos conservadores tomaron una posición fuerte en contra de permitir la participación plena de las personas divorciadas en la vida de la iglesia. Esto también se basó en una fuerte autoridad espiritual (Marcos 10:1-12, Mateo 19:1-12, Lucas 16:18). Por muchos años, a las personas divorciadas no se les pedía que enseñaran a los niños en la escuela dominical de la congregación, ni que asumieran cargos de responsabilidad en la iglesia.
      • Los evangélicos conservadores asumieron una posición fuerte en contra de la integración racial. A las congregaciones que aceptaron afroamericanos como miembros se les retiró la afiliación en la asociación local de la denominación religiosa y fueron censuradas de diferentes maneras.

      De hecho, los evangélicos conservadores han estado del lado equivocado de cada cuestión social en los últimos 150 años. Acaso resulta sorprendente así que la iglesia haya perdido su lugar en la sociedad como autoridad moral. Acaso sorprende así que los evangélicos fundamentalistas se hayan convertido en el hazmerreír de la sociedad.

      El mensaje del Cristo no es sobre lo correcto e incorrecto. En la Biblia era para los fariseos para quienes todo se trataba de correcto e incorrecto. El mensaje del Cristo es sobre amar a la gente, buena o mala, correcta o incorrecta. Deberíamos seguir el ejemplo del Cristo, que condenó a los fariseos (quienes eran las grandes autoridades de su tiempo sobre qué era lo correcto e incorrecto), pero no condenó a la mujer sorprendida en adulterio, o a la samaritana, al publicano Zaqueo, o a una multitud de pecadores con los que se reunió.

       

      La Bibliolatría –La Adoración De La Biblia

      Uno de los principios fundamentales del cristianismo es que nada es sagrado. Nada. Ninguna parte de la creación es Dios. Dios está separado de la creación. La creación es sólo para ser respetada (santificada) como la obra de Dios. Nunca debe ser adorada. Por esto la civilización occidental no considera sagrado nada. Ni a ningún rey, país, bandera o clero. Esa es la base de nuestras libertades. En esta idea se basan los derechos de la Primera Enmienda [de la Constitución de los EUA, a saber: libertad de creencias religiosas, separación iglesia-estado, libertad de expresión, de prensa, de reunión y de petición]. De ahí sacaron estas cosas los padres fundadores de la nación.

      Lo evangélicos fundamentalistas violan este principio cada vez que ponen a la Biblia impresa por delante de Dios, por delante del Cristo, o por delante del Espíritu Santo. La creencia en la infalibilidad de la Biblia puede ser la peor herejía de cuantas afectan a la iglesia actual.

      En la página 2, del 14 de mayo de 1996 del periódico local bautista de Kentucky, Western Recorder, se registran los comentarios de Morris Chapman, presidente del Comité Ejecutivo de la Convención Bautista del Sur en una reunión de bautistas de todo EUA. Otro alto ejecutivo le pidió que hiciera una declaración de lo que sería "el principio mínimo irreductible de una teología evangélica". Como respuesta, Chapman dijo, "Tendría que decir que la palabra de Dios es la verdad absoluta y que Jesucristo, el Hijo de Dios, es e Salvador del mundo". Este es un comentario bastante delator. Chapman pone su compromiso con la doctrina de la inerrancia (o infalibilidad) bíblica por delante de su creencia en Jesucristo. Si Chapman hubiera estado en la prisión mencionada en Filipenses con Pablo, cuando el carcelero gritó, "¿Qué debo hacer para ser salvo?",  ¿Acaso Chapman le habría respondido: "Afirmar la inerrancia de la Biblia, y creer en el Señor Jesús"?

      Frecuentemente se alega que debemos apegarnos a la inerrancia debido a que si permitiéramos que cualquiera cuestionara cualquier parte de la Biblia, ya todo estaría perdido. No tendríamos un fundamento sólido al cual acudir por respuestas en materia de fe. Se alega que a menos que tengamos una fuente indisputable de verdad al cual regresar en pos de respuestas, el cristianismo se reduciría a una mera cuestión de opinión. Pero siempre he pensado que los cristianos llegan a un entendimiento de la verdad a través de mucha oración, estudio informados por el Espíritu. Nunca creí que contáramos con todas las respuestas a todas las preguntas difíciles. De hecho, hay numerosos ejemplos de pasajes bíblicos que deben ser necesariamente reinterpretados para poder aplicarlos a los tiempos modernos (Véanse ejemplos sobre esto en la sección de Legalismo Moral) .

      Desde luego que la Biblia es verdad. Por supuesto que se trata de la palabra inspirada de Dios, pero la inerrancia es una pista falsa. Incluso si uno da por hecho la inerrancia, esto no resuelve nada. Seguiremos dependiendo de la plegaria y el estudio, informados por el espíritu, para conocer la verdad. La interpretación de quién hemos de aceptar como la Palabra inerrante. Por ejemplo, hay muchas visiones sobre la posición de la mujer en la iglesia. Un intérprete (el bien conocido autor y conferenciante Mardi Keyes), quien cree en la inerrancia, lee los evangelios y ve la disposición de Jesús a discutir cuestiones de teología con mujeres (Juan 4:5-32), y a alentarlas a que se sienten y aprendan con los hombres (Lucas 10:38-42), como una forma de elevar a la mujer hacia la igualdad con los hombres. En el contexto de la cultura del mediterráneo oriental del siglo I, estos y otros incidentes representan un cambio radical en el papel y la función de las mujeres, dada la visión prevaleciente en los días de Jesús que veía a las mujeres como una mera propiedad personal. Otros intérpretes, que también creen en la inerrancia o infalibilidad de la Escritura, solamente ven el pasaje en el que Pablo dice que la mujer debe estar en silencio en la iglesia (1 Timoteo 2:12). ¿La interpretación de quién debemos de creer?

      Si apegarnos a la posición de la inerrancia no nos proporcionara respuestas fáciles para las preguntas difíciles, ¿por qué tantos líderes eclesiales le dan tanta importancia?. Tan solo por esto: el mensaje de la inerrancia es tan solo una forma disfrazada de decirte: "No puedes estar en desacuerdo conmigo". Es una cuestión de poder, de control, y del derecho a imponer qué es lo que puede hacer quiénes y cuándo; de decir a otros cristianos lo que pueden y no creer. Esto es tan extraño al mensaje del Cristo, que debería sublevar a todos los verdaderos cristianos.

      Como dice un viejo himno, "el único fundamento de la Iglesia es Jesucristo su Señor". La Biblia es nuestra fuente primaria de conocimiento sobre el Cristo, pero no es en sí misma nuestro fundamento.

       

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      Sermón Número Nueve

      Steven D. Falkenberg, Ph.D.

       

      Hay tres grandes obstáculos que la iglesia arroja ante los hombres y mujeres del mundo y que les impiden acercarse al Cristo.

      1. El primer obstáculo es el de las mentiras
        • Todos hemos escuchado historias sobre  niños pequeños cuya fe en el mundo, en sus padres y en los adultos en general se ve seriamente sacudida cuando se enteran de que no existe Santa Claus. Algunos niños no entienden por qué los adultos habrían de mentirles, por qué los llevarían a creer tan plenamente algo completamente falso
        • Muchos hemos tenido la experiencia de preguntarnos, "OK, si me mintieron sobre esto, ¿sobre qué más me mentirían?".
        • Así que cuando otros dicen que todo este asunto sobre que el Cristo es el Hijo de Dios, y de que haya un Dios creador es un mito, puede que comencemos a cuestionar nuestra fe.
        • Entonces nos enteramos de que el predicador en los servicios de adoración y los maestros en la escuela dominical nos mintieron sobre que Jesús no habría bebido vino, y esto hace que toda nuestra fe parezca un mito de Santa Claus:
          • El predicador dice que en el tiempo de Jesús se usaba la misma palabra para hablar de vino y de jugo de uva. No tenían una palabra diferente para el jugo de uva, así que cuando dice que Jesús tomaba vino, en realidad tomaba jugo de uva.
          • Lo que el predicador no dice es que en el tórrido clima mediterráneo, al el calor de la temporada de cosecha, el jugo de uva comienza a fermentarse 20 minutos después de haber sido exprimido. No había refrigeración. Los procedimientos de pasteurización para preservar jugos y evitar su fermentación no habían sido descubiertos (recordemos que la palabra 'pasteurización' proviene de su descubridor, Luis Pasteur, que nació en 1822 y murió en 1895) y no había manera de evitar que el jugo de uva se fermentara y se convirtiera en vino. Todo el jugo de uva era vino. Todo era una bebida alcohólica.

      ·         ¿Cuánta gente ha sido disuadida de venir al Señor, cuántas fes fortalecidas se han perdido al darse cuenta de que el predicador y la escuela dominical les mintieron?

      1. El obstáculo de la prohibición

      ·         Tengo un vecino. Es una fina persona. Un buen ciudadano. Nunca lo he visto borracho. Pero le gusta tomarse una cerveza bien fría luego de cortar el césped. Bebe socialmente. Toma vino con la comida.

      ·         Lo he invitado a la iglesia. Pero no ha de venir. Ni siquiera visitará la iglesia bautista. Dice que es demasiado conservadora para él. Y todo por una cosa, ¡No está dispuesto a dejar de consumir alcohol!

      ·         La lógica bautista en este caso va más o menos así:

          • El consumo de alcohol de esta persona se ha convertido en un obstáculo insuperable. Le evita venir al Señor.

      Ø     Su falta de disposición a dejar de consumir alcohol sería el obstáculo insuperable –es como una pared entre él y el Señor.

      Ø     Esto es muy típico. El pecado es un obstáculo insuperable. Sirve para aislarnos del Señor. El pecado en nuestras vidas es como un muro de separación que nos aleja del Señor.

        • La verdad del caso:
          • El apego de los bautistas a la prohibición del alcohol es un obstáculo insuperable que ponen en el camino de otros.

      Ø     La Biblia es muy clara en cuanto a que se considera en ella que la ebriedad es un pecado.

      Ø     Jesús bebió con moderación. Así que consumir alcohol con moderación no puede ser un pecado.

      Ø     Así que si el alcohol aleja a mi vecino del Señor, pero no es un pecado, ¿quién convirtió al alcohol en un muro, una barrrera, en una medida legalista arbitraria y molesta que la gente debe saltar para venir al Señor? La iglesia, desde luego.

      Ø     Es la iglesia la que ha impuesto este requisito legal extra bíblico a la gente. Es la iglesia la que ha construido este muro entre la gente y el Señor.

      Ø     Este requisito ajeno a la Biblia ha alejado a multutudes de la iglesia. Podría ser la victoria específica más notable del diablo.

      1. El obstáculo de la hipocresía
        • Todos conocen la actitud de los bautistas sobre el alcohol –los bautistas no beben frente a otros bautistas.
        • ¿Cuántas personas se mantienen alejadas de la iglesia para no participar en esta hipocresía?

      Al apegarse a la prohibición la iglesia puede ignorar el problema. Nos ofrece una respuesta simplista para un problema complejo.

      • El consumo de alcohol es un grave problema social. Decenas de miles de vidas son destruidas cada año por el alcohol. Es imprescindible que la sociedad encuentre maneras de incidir sobre este problema  (no parece probable que resolvamos del todo el problema, pero debemos esforzarnos para progresar en su reducción).
      • La iglesia debe ser parte de esta solución, no parte del problema. Al apegarse a la prohibición, la iglesia está renunciando a su responsabilidad en esta área.
      • La respuesta de la iglesia al problema destructivo del alcohol en nuestra sociedad es predicar la abstinencia. Nuestros predicadores y maestros se montan en su macho y nos dicen a nosotros, y al mundo, que la solución al problema del alcohol es que todo el mundo deje la bebida. Y esto es verdad, desde luego. De hecho esta es de la clase más verdadera de verdades. Es una verdad irrefutable.
      • Luego de articular tan contundente, clara y simple verdad, sienten que han hecho su trabajo. Se sientan y sonríen, en la creencia de que han hecho todo lo que podían y que la gente simplemente no escuchará.
      • Pero la prohibición simplemente no funciona. No es una solución real. Sabemos desde 1933, en que se eliminó la prohibición legal del alcohol en los EUA, que la prohibición fue un total fracaso.
      • El que algo sea cierto no significa automáticamente que será útil. Sí, es cierto que el problema del alcohol se solucionaría si todo el mundo dejara la bebida. También es cierto que los ataques cardiacos se solucionarían si la gente dejara de tener ataques al corazón. Y predicar la prohibición es tan tonto como predicar que la gente no tenga ataques al corazón.
        • Alguien podría decir que esta analogía no es pertinente porque tomar alcohol es un acto voluntario. Una persona podría simplemente decidir no tomar. Una persona no podría decidir no tener ataques al corazón.
        • Esto se basa en un malentendido, tanto de los ataques cardiacos como del consumo de alcohol. En realidad son más parecidos de lo que la mayoría de la gente imagina. Un ataque al corazón es resultado de muchas decisiones relacionadas con el estilo de vida de la persona. Las decisiones que conducen a una persona a una caracterizada por una dieta alta en colesterol, no suficiente ejercicio, demasiada carne roja en la dieta, etc.
        • La prevención de los ataques al corazón implica cambiar la forma de vida de la gente. Las decisiones que toman sobre qué comer, qué hacer, cómo usar el tiempo libre, etc. Y una vez que la enfermedad cardiaca ha alcanzado la etapa de ataque al corazón u otro acontecimiento traumático, se requiere acudir a la cirugía y a tratamientos de rehabilitación.
        • De manera similar, los problemas con el alcohol son el resultado de muchas pequeñas malas decisiones. Y prevenir el abuso del alcohol implica educación y guía para tomar decisiones relevantes en el estilo de vida. Y cuando el problema de alcoholismo se desarrolla, se requiere tratamiento de rehabilitación.
      • La iglesia debe desarrollar un enfoque realista y efectivo para hacer frente al problema del abuso del alcohol, si es que espera ser tomada en serio alguna vez como una fuerza moral en la sociedad. Este enfoque debe incluir programas educativos realistas y efectivos, la participación en programas de prevención, y la participación en tratamientos y esfuerzos de rehabilitación.
      • Desafortunadamente, el tema de la prohibición no es la única área en la que la iglesia organizada se ha caracterizado por la misma lógica falsa.
      • Los integrantes de la fe Amish [un grupo anabaptista de origen suizo y con presencia en Pennsylvania y Ontario] proponen resolver los problemas asociados con la revolución industrial con la prohibición de usar cualquier invento que se haya desarrollado desde la revolución industrial. Es cierto que la revolución industrial cambió de manera radical y profunda la historia y la sociedad para siempre. Pero la prohibición de usar maquinaria no es la solución.
      • Los cristianos usan la misma lógica en el área de la educación sexual y sobre las drogas. El razonamiento está viciado en estas áreas por las mismas rezones discutidas más arriba.

      ¡¡¡Arrepiéntanse!!! Aléjense del mal camino, oh, ustedes, los evangélicos conservadores y fundamentalistas. ¡¡¡Arrepiéntanse!!!

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