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[Noticias] Thomas S. Monson

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  • Ernesto Pele
    Información personal Nombre:  Thomas Spencer Monson Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos Fecha de defunción: 
    Mensaje 1 de 3 , 3 ene 11:42

      Información personal
      Nombre:  Thomas Spencer Monson
      Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos
      Fecha de defunción:  02 de enero de 2018 (90 años)
      Estudios:  Universidad de Utah (B.S.), Universidad Brigham Young (MBA)
      Cónyuge:  Frances Beverly (Johnson) Monson
      Hijos:  Tres
      Alma máter:  Universidad de Utah
      Sitio electronico:  thomassmonson.org

      Thomas Spencer Monson (21 de agosto de 1927 - 2 de enero de 2018​) fue un líder religioso, y el 16º y presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Thomas S. Monson pasó la mayor parte de su vida participando en diversos llamamientos de liderazgo en su Iglesia y en el servicio público.

      Thomas S. Monson fue ordenado al Quórum de los Doce Apóstoles a los 36 años, sirvió en la Primera Presidencia bajo tres presidentes de la Iglesia SUD y fue el Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles desde el 12 de marzo de 1995 hasta que se convirtió en Presidente de la Iglesia. Sucedió a Gordon B. Hinckley como presidente de la Iglesia el 3 de febrero de 2008.

      Monson recibió cuatro doctorados honorarios, así como los premios más altos del Escultismo.Fue también el Presidente de los Consejos de Administración Iglesia / Educación del Sistema Educativo de la Iglesia, y fue nombrado por Ronald Reagan al Grupo de Trabajo del Presidente de los EE. UU. para Iniciativas del Sector Privado.
      https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_S._Monson

      Os invito a leer el resto de la biografía.


      “No  puedes  hacer  bien  haciendo  lo  malo,  ni  puedes  hacer  mal  haciendo  lo  bueno”  ("Caminos hacia la perfección", Conferencia General, abril de 2002).

      ”Les afirmo que las decisiones determinan el destino; ustedes no pueden tomar decisiones eternas sin que tengan consecuencias eternas.”  ("Caminos hacia la perfección". También puedes encontrarlo en Liahona, julio de 2002, pág. 112).

      “El enojo no resuelve nada ni edifica nada, pero puede destruirlo todo”   (Lawrence Douglas Wilder, citado en el discurso "Sé prudente…a tu alma gobernad")

      “Nunca permitan  que  el  problema  que  tengan  que resolver  llegue  a  ser  más  importante  que  la  persona  a la que  se  tengan  que  amar”  ("Encontremos gozo en el trayecto")

      “Durante  la vida  terrenal avanzamos de una infancia indefensa, a una niñez inquisitiva y después a una madurez reflexiva. Experimentamos gozo y dolor, logros y decepciones, éxito y fracaso; saboreamos lo dulce y, no obstante, probamos lo amargo. Así es la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

      “Cada vez que nos sintamos abrumados con los golpes de la vida, recordemos que otros han pasado por lo mismo, pero perseveraron y salieron victoriosos.” ("No te dejaré, ni te desampararé", octubre de 2013)

      “Para  comprender  el  significado  de  la  muerte,  debemos entender  el  propósito de  la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

      “Si no tuviésemos desafíos que enfrentar ni problemas que resolver, permaneceríamos como somos, progresando poco o nada hacia nuestra meta de la vida eterna.” ("No te dejaré, ni te desampararé")

      “No existe  niebla  tan densa, noche  tan  oscura, viento  tan  intenso  ni  marinero  tan perdido  que  el  faro  del  Señor  no  pueda  rescatar” ("El faro del Señor", octubre de 1990. También ha sido mencionado en diversos  mensajes posteriores , pero con pequeñas variaciones.)

      “Debemos  cultivar  la  capacidad  de  ver  a  los  hombres no  como  lo  que  son  ahora,  sino  como  lo  que  pueden  llegar  a  ser” ("Ver a los demás como lo que pueden llegar a ser", octubre de 2012)

      “Escoge  a  quien  amar;  ama  a  quien escojas”  (citado en el discurso "El poder del Sacerdocio", abril de 2011)

      “Sean  de  buen  ánimo.  El  futuro  es  tan  brillante  como  su  fe.”  ("Sed de buen ánimo", Conferencia General de abril de 2009)

      “Un día, a todos se nos acabarán los mañanas. No demoremos lo que es más importante” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

      “Es bueno recordar que quien da dinero da mucho; quien da de su tiempo da aún más; pero aquél que da de sí mismo todo lo da”  (Devocional de Navidad, 2012)

      “En lugar de lamentarnos del pasado, deberíamos aprovechar al máximo el hoy, el aquí y ahora, haciendo todo lo posible por crear recuerdos placenteros para el futuro”   ("Encontrar gozo en el trayecto", octubre de 2008)

      “Quisiera dejarles hoy una fórmula sencilla pero de largo alcance para guiarlos en sus decisiones: Llenen su mente con la verdad.  Llenen su corazón con amor. Llenen su vida con servicio.”  ("Escogeos hoy", octubre de 2004)

      “Alguien  una  vez dijo  que  ‘el  sentir  gratitud  y  no  expresarla  es  como  envolver  un  regalo  y  no  obsequiarlo'“  (William Arthur Ward,  citado en el discurso "El divino don de la gratitud")

      “Aprendan del pasado, prepárense para el futuro, vivan en el presente” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

      “Recuerden que la duda y la fe no pueden existir en la misma mente al mismo tiempo, pues una disipa a la otra” (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia", Liahona, mayo de 2001)

      “Recordemos que la sabiduría de Dios puede parecer locura a los hombres, pero la mayor lección que podemos aprender en esta vida es que cuando Dios habla y nosotros obedecemos, siempre estaremos haciendo lo correcto”  (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia”, Liahona, mayo de 2001)

      “Tienes un legado: Hónralo. Te encuentras con el pecado: Evítalo. Tienes la verdad: Vívela. Tienes un testimonio: Compártelo.”   ("El faro del Señor", Conferencia General: octubre de 1990. Véase también New Era, octubre de 2008, pág. 8.)


      Nuestra ciudad, de Thornton Wilder

      Tal vez algunos de ustedes estén familiarizados con la novela clásica de Thornton Wilder, titulada Nuestra ciudad.  Si es así, recordarán la ciudad de Grover’s Corners, donde el relato se lleva a cabo.  En la obra, Emily Webb muere al dar a luz, y nos enteramos de la angustiosa soledad de su joven esposo, George, quien se quedó con su hijito de cuatro años.  Emily no desea descansar en paz; desea volver a sentir las alegrías de su vida, por lo que se le concede el privilegio de volver a la tierra y revivir su décimo segundo cumpleaños.  Al principio es emocionante ser joven de nuevo, pero muy pronto se esfuma esa alegría.  El día ya no es divertido, ahora que Emily sabe lo que le aguarda en el futuro.  Es un dolor insoportable al darse cuenta de que había estado totalmente ajena al significado y a la maravilla de la vida mientras vivía.  Antes de volver a su última morada, Emily se lamenta: “¿Son conscientes los seres humanos de la vida mientras aún la viven, en todos y cada uno de los minutos?”.

      El que nos demos cuenta de lo que es más importante en la vida va de la mano con la gratitud que sentimos por nuestras bendiciones. (Encontrar gozo en el trayecto)

      La vida del rey Enrique VIII

      En la obra La vida del rey Enrique VIII, Shakespeare enseñó esta verdad por conducto del Cardenal Wolsey, un hombre que disfrutaba de gran prestigio y orgullo por motivo de su amistad con el rey.  Al terminar esa amistad, al cardenal Wolsey se le despojó de su autoridad, lo que resultó en una pérdida de prominencia y prestigio.  Él fue uno que lo había ganado todo para después perderlo todo.  En el pesar de su corazón, él le dijo una auténtica verdad a su criado Cromwell:

      ¡Oh Cromwell, Cromwell!
      De haber servido a mi Dios con sólo
      la mitad de celo
      que he puesto en servir a mi rey,
      no me hubiera entregado éste, a mi vejez,
      desnudo, al furor de mis enemigos.

      Un real sacerdocio

      Camelot

      Muchas de ustedes conocerán la obra Camelot.  Quisiera compartir con ustedes uno de mis pasajes predilectos de esa producción.  Al escalar las dificultades entre el rey Arturo, Sir Lancelot y la reina Ginebra, el rey advierte: “No debemos permitir que nuestras pasiones destruyan nuestros sueños”.  Esta misma súplica quisiera dejar con ustedes hoy: No permitan que sus pasiones destruyan sus sueños.  Rechacen las tentaciones. (Sean un ejemplo)

      Alicia en el país de las maravillas

      Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nuestra meta es alcanzar la gloria celestial.

      No seamos indecisos como Alicia, en la obra clásica de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.  Tal vez recuerden que ella llegó a una encrucijada con dos caminos que la llevaban adelante, pero en direcciones opuestas. A hí se enfrenta al gato de Cheshire, al que pregunta: “¿Qué camino debo seguir?”.

      El gato le responde: “Eso depende de a dónde quieras ir.  Si no sabes a dónde quieres ir, no tiene importancia cuál de los caminos tomes”.

      A diferencia de Alicia, todos sabemos a dónde queremos ir; y sí es importante en qué dirección vayamos, pues el sendero que tomemos en esta vida, seguramente nos llevará al que sigamos en la vida venidera.

      Cada uno de nosotros debe recordar que es un hijo o una hija de Dios, investido de fe, dotado de valor y guiado por la oración.  Nuestro destino eterno está delante de nosotros.  El apóstol Pablo nos habla actualmente igual que habló a Timoteo hace ya muchos años: “No descuides el don que hay en ti…”. “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado…”. (Escogeos hoy)

      Vivir de ilusión

      A veces permitimos que los pensamientos del mañana ocupen mucho del presente.  El soñar en el pasado y añorar el futuro quizás brinde consuelo, pero no tomará el lugar de vivir en el presente.  Hoy es el día de nuestra oportunidad, y debemos aprovecharla.

      El profesor Harold Hill, en la obra The Music Man [Vivir de ilusión], de Meredith Wilson, hizo la advertencia: “Si amontonas suficientes mañanas, descubrirás que has coleccionado muchos ayeres vacíos”.

      No habrá mañanas que recordar si no hacemos algo hoy, y a fin de vivir hoy más plenamente, debemos hacer lo que es de mayor importancia.  No dejemos para después las cosas que son más importantes. (En busca de tesoros)

      Grandes esperanzas

      Hace mucho, el renombrado escritor Charles Dickens escribió acerca de las oportunidades que nos aguardan en el futuro.  En el libro clásico titulado Grandes esperanzas, Dickens describió a un niño llamado Philip Pirrip, más comúnmente conocido como “Pip”.  Pip nació en circunstancias poco comunes: era huérfano y deseaba de todo corazón llegar a ser erudito y caballero.  No obstante, todas sus ambiciones y esperanzas parecían estar destinadas al fracaso.  Jóvenes, ¿no se sienten así a veces?  ¿Pensamos los que somos mayores de esa misma manera?

      Entonces un día, un abogado londinense llamado Jaggers se acercó al pequeño Pip y le dijo que un bienhechor desconocido le había heredado una fortuna.  El abogado pasó su brazo alrededor del hombro de Pip y le dijo: “Hijo, tienes grandes esperanzas”.

      Esta noche, al verlos a ustedes, jovencitos, y al darme cuenta de quiénes son y de lo que pueden llegar a ser, declaro: “Ustedes tienen grandes esperanzas”, no como resultado de un bienhechor desconocido, sino como resultado de un bienhechor conocido, sí, nuestro Padre Celestial, y se esperan grandes cosas de ustedes.

      La jornada de la vida no se viaja por una autopista libre de obstáculos, dificultades y trampas; por el contrario, es un sendero marcado por bifurcaciones y curvas.  Constantemente tenemos que tomar decisiones y, a fin de tomarlas con prudencia, se necesita valor, el valor para decir “No” y el valor para decir “Sí”, ya que las decisiones determinan el destino. (El llamado al valor)



    • Ernesto Pele
      Información personal Nombre:  Thomas Spencer Monson Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos Fecha de defunción: 
      Mensaje 2 de 3 , 3 ene 11:57

        Información personal
        Nombre:  Thomas Spencer Monson
        Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos
        Fecha de defunción:  02 de enero de 2018 (90 años)
        Estudios:  Universidad de Utah (B.S.), Universidad Brigham Young (MBA)
        Cónyuge:  Frances Beverly (Johnson) Monson
        Hijos:  Tres
        Alma máter:  Universidad de Utah
        Sitio electronico:  thomassmonson.org

        Thomas Spencer Monson (21 de agosto de 1927 - 2 de enero de 2018​) fue un líder religioso, y el 16º y presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Thomas S. Monson pasó la mayor parte de su vida participando en diversos llamamientos de liderazgo en su Iglesia y en el servicio público.

        Thomas S. Monson fue ordenado al Quórum de los Doce Apóstoles a los 36 años, sirvió en la Primera Presidencia bajo tres presidentes de la Iglesia SUD y fue el Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles desde el 12 de marzo de 1995 hasta que se convirtió en Presidente de la Iglesia. Sucedió a Gordon B. Hinckley como presidente de la Iglesia el 3 de febrero de 2008.

        Monson recibió cuatro doctorados honorarios, así como los premios más altos del Escultismo.Fue también el Presidente de los Consejos de Administración Iglesia / Educación del Sistema Educativo de la Iglesia, y fue nombrado por Ronald Reagan al Grupo de Trabajo del Presidente de los EE. UU. para Iniciativas del Sector Privado.
        https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_S._Monson

        Os invito a leer el resto de la biografía.


        “No  puedes  hacer  bien  haciendo  lo  malo,  ni  puedes  hacer  mal  haciendo  lo  bueno”  ("Caminos hacia la perfección", Conferencia General, abril de 2002).

        ”Les afirmo que las decisiones determinan el destino; ustedes no pueden tomar decisiones eternas sin que tengan consecuencias eternas.”  ("Caminos hacia la perfección". También puedes encontrarlo en Liahona, julio de 2002, pág. 112).

        “El enojo no resuelve nada ni edifica nada, pero puede destruirlo todo”   (Lawrence Douglas Wilder, citado en el discurso "Sé prudente…a tu alma gobernad")

        “Nunca permitan  que  el  problema  que  tengan  que resolver  llegue  a  ser  más  importante  que  la  persona  a la que  se  tengan  que  amar”  ("Encontremos gozo en el trayecto")

        “Durante  la vida  terrenal avanzamos de una infancia indefensa, a una niñez inquisitiva y después a una madurez reflexiva. Experimentamos gozo y dolor, logros y decepciones, éxito y fracaso; saboreamos lo dulce y, no obstante, probamos lo amargo. Así es la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

        “Cada vez que nos sintamos abrumados con los golpes de la vida, recordemos que otros han pasado por lo mismo, pero perseveraron y salieron victoriosos.” ("No te dejaré, ni te desampararé", octubre de 2013)

        “Para  comprender  el  significado  de  la  muerte,  debemos entender  el  propósito de  la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

        “Si no tuviésemos desafíos que enfrentar ni problemas que resolver, permaneceríamos como somos, progresando poco o nada hacia nuestra meta de la vida eterna.” ("No te dejaré, ni te desampararé")

        “No existe  niebla  tan densa, noche  tan  oscura, viento  tan  intenso  ni  marinero  tan perdido  que  el  faro  del  Señor  no  pueda  rescatar” ("El faro del Señor", octubre de 1990. También ha sido mencionado en diversos  mensajes posteriores , pero con pequeñas variaciones.)

        “Debemos  cultivar  la  capacidad  de  ver  a  los  hombres no  como  lo  que  son  ahora,  sino  como  lo  que  pueden  llegar  a  ser” ("Ver a los demás como lo que pueden llegar a ser", octubre de 2012)

        “Escoge  a  quien  amar;  ama  a  quien escojas”  (citado en el discurso "El poder del Sacerdocio", abril de 2011)

        “Sean  de  buen  ánimo.  El  futuro  es  tan  brillante  como  su  fe.”  ("Sed de buen ánimo", Conferencia General de abril de 2009)

        “Un día, a todos se nos acabarán los mañanas. No demoremos lo que es más importante” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

        “Es bueno recordar que quien da dinero da mucho; quien da de su tiempo da aún más; pero aquél que da de sí mismo todo lo da”  (Devocional de Navidad, 2012)

        “En lugar de lamentarnos del pasado, deberíamos aprovechar al máximo el hoy, el aquí y ahora, haciendo todo lo posible por crear recuerdos placenteros para el futuro”   ("Encontrar gozo en el trayecto", octubre de 2008)

        “Quisiera dejarles hoy una fórmula sencilla pero de largo alcance para guiarlos en sus decisiones: Llenen su mente con la verdad.  Llenen su corazón con amor. Llenen su vida con servicio.”  ("Escogeos hoy", octubre de 2004)

        “Alguien  una  vez dijo  que  ‘el  sentir  gratitud  y  no  expresarla  es  como  envolver  un  regalo  y  no  obsequiarlo'“  (William Arthur Ward,  citado en el discurso "El divino don de la gratitud")

        “Aprendan del pasado, prepárense para el futuro, vivan en el presente” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

        “Recuerden que la duda y la fe no pueden existir en la misma mente al mismo tiempo, pues una disipa a la otra” (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia", Liahona, mayo de 2001)

        “Recordemos que la sabiduría de Dios puede parecer locura a los hombres, pero la mayor lección que podemos aprender en esta vida es que cuando Dios habla y nosotros obedecemos, siempre estaremos haciendo lo correcto”  (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia”, Liahona, mayo de 2001)

        “Tienes un legado: Hónralo. Te encuentras con el pecado: Evítalo. Tienes la verdad: Vívela. Tienes un testimonio: Compártelo.”   ("El faro del Señor", Conferencia General: octubre de 1990. Véase también New Era, octubre de 2008, pág. 8.)


        Nuestra ciudad, de Thornton Wilder

        Tal vez algunos de ustedes estén familiarizados con la novela clásica de Thornton Wilder, titulada Nuestra ciudad.  Si es así, recordarán la ciudad de Grover’s Corners, donde el relato se lleva a cabo.  En la obra, Emily Webb muere al dar a luz, y nos enteramos de la angustiosa soledad de su joven esposo, George, quien se quedó con su hijito de cuatro años.  Emily no desea descansar en paz; desea volver a sentir las alegrías de su vida, por lo que se le concede el privilegio de volver a la tierra y revivir su décimo segundo cumpleaños.  Al principio es emocionante ser joven de nuevo, pero muy pronto se esfuma esa alegría.  El día ya no es divertido, ahora que Emily sabe lo que le aguarda en el futuro.  Es un dolor insoportable al darse cuenta de que había estado totalmente ajena al significado y a la maravilla de la vida mientras vivía.  Antes de volver a su última morada, Emily se lamenta: “¿Son conscientes los seres humanos de la vida mientras aún la viven, en todos y cada uno de los minutos?”.

        El que nos demos cuenta de lo que es más importante en la vida va de la mano con la gratitud que sentimos por nuestras bendiciones. (Encontrar gozo en el trayecto)

        La vida del rey Enrique VIII

        En la obra La vida del rey Enrique VIII, Shakespeare enseñó esta verdad por conducto del Cardenal Wolsey, un hombre que disfrutaba de gran prestigio y orgullo por motivo de su amistad con el rey.  Al terminar esa amistad, al cardenal Wolsey se le despojó de su autoridad, lo que resultó en una pérdida de prominencia y prestigio.  Él fue uno que lo había ganado todo para después perderlo todo.  En el pesar de su corazón, él le dijo una auténtica verdad a su criado Cromwell:

        ¡Oh Cromwell, Cromwell!
        De haber servido a mi Dios con sólo
        la mitad de celo
        que he puesto en servir a mi rey,
        no me hubiera entregado éste, a mi vejez,
        desnudo, al furor de mis enemigos.

        Un real sacerdocio

        Camelot

        Muchas de ustedes conocerán la obra Camelot.  Quisiera compartir con ustedes uno de mis pasajes predilectos de esa producción.  Al escalar las dificultades entre el rey Arturo, Sir Lancelot y la reina Ginebra, el rey advierte: “No debemos permitir que nuestras pasiones destruyan nuestros sueños”.  Esta misma súplica quisiera dejar con ustedes hoy: No permitan que sus pasiones destruyan sus sueños.  Rechacen las tentaciones. (Sean un ejemplo)

        Alicia en el país de las maravillas

        Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nuestra meta es alcanzar la gloria celestial.

        No seamos indecisos como Alicia, en la obra clásica de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.  Tal vez recuerden que ella llegó a una encrucijada con dos caminos que la llevaban adelante, pero en direcciones opuestas. A hí se enfrenta al gato de Cheshire, al que pregunta: “¿Qué camino debo seguir?”.

        El gato le responde: “Eso depende de a dónde quieras ir.  Si no sabes a dónde quieres ir, no tiene importancia cuál de los caminos tomes”.

        A diferencia de Alicia, todos sabemos a dónde queremos ir; y sí es importante en qué dirección vayamos, pues el sendero que tomemos en esta vida, seguramente nos llevará al que sigamos en la vida venidera.

        Cada uno de nosotros debe recordar que es un hijo o una hija de Dios, investido de fe, dotado de valor y guiado por la oración.  Nuestro destino eterno está delante de nosotros.  El apóstol Pablo nos habla actualmente igual que habló a Timoteo hace ya muchos años: “No descuides el don que hay en ti…”. “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado…”. (Escogeos hoy)

        Vivir de ilusión

        A veces permitimos que los pensamientos del mañana ocupen mucho del presente.  El soñar en el pasado y añorar el futuro quizás brinde consuelo, pero no tomará el lugar de vivir en el presente.  Hoy es el día de nuestra oportunidad, y debemos aprovecharla.

        El profesor Harold Hill, en la obra The Music Man [Vivir de ilusión], de Meredith Wilson, hizo la advertencia: “Si amontonas suficientes mañanas, descubrirás que has coleccionado muchos ayeres vacíos”.

        No habrá mañanas que recordar si no hacemos algo hoy, y a fin de vivir hoy más plenamente, debemos hacer lo que es de mayor importancia.  No dejemos para después las cosas que son más importantes. (En busca de tesoros)

        Grandes esperanzas

        Hace mucho, el renombrado escritor Charles Dickens escribió acerca de las oportunidades que nos aguardan en el futuro.  En el libro clásico titulado Grandes esperanzas, Dickens describió a un niño llamado Philip Pirrip, más comúnmente conocido como “Pip”.  Pip nació en circunstancias poco comunes: era huérfano y deseaba de todo corazón llegar a ser erudito y caballero.  No obstante, todas sus ambiciones y esperanzas parecían estar destinadas al fracaso.  Jóvenes, ¿no se sienten así a veces?  ¿Pensamos los que somos mayores de esa misma manera?

        Entonces un día, un abogado londinense llamado Jaggers se acercó al pequeño Pip y le dijo que un bienhechor desconocido le había heredado una fortuna.  El abogado pasó su brazo alrededor del hombro de Pip y le dijo: “Hijo, tienes grandes esperanzas”.

        Esta noche, al verlos a ustedes, jovencitos, y al darme cuenta de quiénes son y de lo que pueden llegar a ser, declaro: “Ustedes tienen grandes esperanzas”, no como resultado de un bienhechor desconocido, sino como resultado de un bienhechor conocido, sí, nuestro Padre Celestial, y se esperan grandes cosas de ustedes.

        La jornada de la vida no se viaja por una autopista libre de obstáculos, dificultades y trampas; por el contrario, es un sendero marcado por bifurcaciones y curvas.  Constantemente tenemos que tomar decisiones y, a fin de tomarlas con prudencia, se necesita valor, el valor para decir “No” y el valor para decir “Sí”, ya que las decisiones determinan el destino. (El llamado al valor)



      • Ernesto Pele
        Información personal Nombre:  Thomas Spencer Monson Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos Fecha de defunción: 
        Mensaje 3 de 3 , 3 ene 12:05

          Información personal
          Nombre:  Thomas Spencer Monson
          Fecha de nacimiento:  21 de agosto de 1927, Salt Lake City, Utah, Estados Unidos
          Fecha de defunción:  02 de enero de 2018 (90 años)
          Estudios:  Universidad de Utah (B.S.), Universidad Brigham Young (MBA)
          Cónyuge:  Frances Beverly (Johnson) Monson
          Hijos:  Tres
          Alma máter:  Universidad de Utah
          Sitio electronico:  thomassmonson.org

          Thomas Spencer Monson (21 de agosto de 1927 - 2 de enero de 2018​) fue un líder religioso, y el 16º y presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Thomas S. Monson pasó la mayor parte de su vida participando en diversos llamamientos de liderazgo en su Iglesia y en el servicio público.

          Thomas S. Monson fue ordenado al Quórum de los Doce Apóstoles a los 36 años, sirvió en la Primera Presidencia bajo tres presidentes de la Iglesia SUD y fue el Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles desde el 12 de marzo de 1995 hasta que se convirtió en Presidente de la Iglesia. Sucedió a Gordon B. Hinckley como presidente de la Iglesia el 3 de febrero de 2008.

          Monson recibió cuatro doctorados honorarios, así como los premios más altos del Escultismo.Fue también el Presidente de los Consejos de Administración Iglesia / Educación del Sistema Educativo de la Iglesia, y fue nombrado por Ronald Reagan al Grupo de Trabajo del Presidente de los EE. UU. para Iniciativas del Sector Privado.
          https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_S._Monson

          Os invito a leer el resto de la biografía.


          “No  puedes  hacer  bien  haciendo  lo  malo,  ni  puedes  hacer  mal  haciendo  lo  bueno”  ("Caminos hacia la perfección", Conferencia General, abril de 2002).

          ”Les afirmo que las decisiones determinan el destino; ustedes no pueden tomar decisiones eternas sin que tengan consecuencias eternas.”  ("Caminos hacia la perfección". También puedes encontrarlo en Liahona, julio de 2002, pág. 112).

          “El enojo no resuelve nada ni edifica nada, pero puede destruirlo todo”   (Lawrence Douglas Wilder, citado en el discurso "Sé prudente…a tu alma gobernad")

          “Nunca permitan  que  el  problema  que  tengan  que resolver  llegue  a  ser  más  importante  que  la  persona  a la que  se  tengan  que  amar”  ("Encontremos gozo en el trayecto")

          “Durante  la vida  terrenal avanzamos de una infancia indefensa, a una niñez inquisitiva y después a una madurez reflexiva. Experimentamos gozo y dolor, logros y decepciones, éxito y fracaso; saboreamos lo dulce y, no obstante, probamos lo amargo. Así es la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

          “Cada vez que nos sintamos abrumados con los golpes de la vida, recordemos que otros han pasado por lo mismo, pero perseveraron y salieron victoriosos.” ("No te dejaré, ni te desampararé", octubre de 2013)

          “Para  comprender  el  significado  de  la  muerte,  debemos entender  el  propósito de  la vida.”  ("Señora Patton: La historia continúa")

          “Si no tuviésemos desafíos que enfrentar ni problemas que resolver, permaneceríamos como somos, progresando poco o nada hacia nuestra meta de la vida eterna.” ("No te dejaré, ni te desampararé")

          “No existe  niebla  tan densa, noche  tan  oscura, viento  tan  intenso  ni  marinero  tan perdido  que  el  faro  del  Señor  no  pueda  rescatar” ("El faro del Señor", octubre de 1990. También ha sido mencionado en diversos  mensajes posteriores , pero con pequeñas variaciones.)

          “Debemos  cultivar  la  capacidad  de  ver  a  los  hombres no  como  lo  que  son  ahora,  sino  como  lo  que  pueden  llegar  a  ser” ("Ver a los demás como lo que pueden llegar a ser", octubre de 2012)

          “Escoge  a  quien  amar;  ama  a  quien escojas”  (citado en el discurso "El poder del Sacerdocio", abril de 2011)

          “Sean  de  buen  ánimo.  El  futuro  es  tan  brillante  como  su  fe.”  ("Sed de buen ánimo", Conferencia General de abril de 2009)

          “Un día, a todos se nos acabarán los mañanas. No demoremos lo que es más importante” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

          “Es bueno recordar que quien da dinero da mucho; quien da de su tiempo da aún más; pero aquél que da de sí mismo todo lo da”  (Devocional de Navidad, 2012)

          “En lugar de lamentarnos del pasado, deberíamos aprovechar al máximo el hoy, el aquí y ahora, haciendo todo lo posible por crear recuerdos placenteros para el futuro”   ("Encontrar gozo en el trayecto", octubre de 2008)

          “Quisiera dejarles hoy una fórmula sencilla pero de largo alcance para guiarlos en sus decisiones: Llenen su mente con la verdad.  Llenen su corazón con amor. Llenen su vida con servicio.”  ("Escogeos hoy", octubre de 2004)

          “Alguien  una  vez dijo  que  ‘el  sentir  gratitud  y  no  expresarla  es  como  envolver  un  regalo  y  no  obsequiarlo'“  (William Arthur Ward,  citado en el discurso "El divino don de la gratitud")

          “Aprendan del pasado, prepárense para el futuro, vivan en el presente” ("En busca de tesoros", abril de 2003)

          “Recuerden que la duda y la fe no pueden existir en la misma mente al mismo tiempo, pues una disipa a la otra” (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia", Liahona, mayo de 2001)

          “Recordemos que la sabiduría de Dios puede parecer locura a los hombres, pero la mayor lección que podemos aprender en esta vida es que cuando Dios habla y nosotros obedecemos, siempre estaremos haciendo lo correcto”  (“El faro del Señor: Un mensaje para la juventud de la Iglesia”, Liahona, mayo de 2001)

          “Tienes un legado: Hónralo. Te encuentras con el pecado: Evítalo. Tienes la verdad: Vívela. Tienes un testimonio: Compártelo.”   ("El faro del Señor", Conferencia General: octubre de 1990. Véase también New Era, octubre de 2008, pág. 8.)


          Nuestra ciudad, de Thornton Wilder

          Tal vez algunos de ustedes estén familiarizados con la novela clásica de Thornton Wilder, titulada Nuestra ciudad.  Si es así, recordarán la ciudad de Grover’s Corners, donde el relato se lleva a cabo.  En la obra, Emily Webb muere al dar a luz, y nos enteramos de la angustiosa soledad de su joven esposo, George, quien se quedó con su hijito de cuatro años.  Emily no desea descansar en paz; desea volver a sentir las alegrías de su vida, por lo que se le concede el privilegio de volver a la tierra y revivir su décimo segundo cumpleaños.  Al principio es emocionante ser joven de nuevo, pero muy pronto se esfuma esa alegría.  El día ya no es divertido, ahora que Emily sabe lo que le aguarda en el futuro.  Es un dolor insoportable al darse cuenta de que había estado totalmente ajena al significado y a la maravilla de la vida mientras vivía.  Antes de volver a su última morada, Emily se lamenta: “¿Son conscientes los seres humanos de la vida mientras aún la viven, en todos y cada uno de los minutos?”.

          El que nos demos cuenta de lo que es más importante en la vida va de la mano con la gratitud que sentimos por nuestras bendiciones. (Encontrar gozo en el trayecto)

          La vida del rey Enrique VIII

          En la obra La vida del rey Enrique VIII, Shakespeare enseñó esta verdad por conducto del Cardenal Wolsey, un hombre que disfrutaba de gran prestigio y orgullo por motivo de su amistad con el rey.  Al terminar esa amistad, al cardenal Wolsey se le despojó de su autoridad, lo que resultó en una pérdida de prominencia y prestigio.  Él fue uno que lo había ganado todo para después perderlo todo.  En el pesar de su corazón, él le dijo una auténtica verdad a su criado Cromwell:

          ¡Oh Cromwell, Cromwell!
          De haber servido a mi Dios con sólo
          la mitad de celo
          que he puesto en servir a mi rey,
          no me hubiera entregado éste, a mi vejez,
          desnudo, al furor de mis enemigos.

          Un real sacerdocio

          Camelot

          Muchas de ustedes conocerán la obra Camelot.  Quisiera compartir con ustedes uno de mis pasajes predilectos de esa producción.  Al escalar las dificultades entre el rey Arturo, Sir Lancelot y la reina Ginebra, el rey advierte: “No debemos permitir que nuestras pasiones destruyan nuestros sueños”.  Esta misma súplica quisiera dejar con ustedes hoy: No permitan que sus pasiones destruyan sus sueños.  Rechacen las tentaciones. (Sean un ejemplo)

          Alicia en el país de las maravillas

          Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nuestra meta es alcanzar la gloria celestial.

          No seamos indecisos como Alicia, en la obra clásica de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.  Tal vez recuerden que ella llegó a una encrucijada con dos caminos que la llevaban adelante, pero en direcciones opuestas. A hí se enfrenta al gato de Cheshire, al que pregunta: “¿Qué camino debo seguir?”.

          El gato le responde: “Eso depende de a dónde quieras ir.  Si no sabes a dónde quieres ir, no tiene importancia cuál de los caminos tomes”.

          A diferencia de Alicia, todos sabemos a dónde queremos ir; y sí es importante en qué dirección vayamos, pues el sendero que tomemos en esta vida, seguramente nos llevará al que sigamos en la vida venidera.

          Cada uno de nosotros debe recordar que es un hijo o una hija de Dios, investido de fe, dotado de valor y guiado por la oración.  Nuestro destino eterno está delante de nosotros.  El apóstol Pablo nos habla actualmente igual que habló a Timoteo hace ya muchos años: “No descuides el don que hay en ti…”. “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado…”. (Escogeos hoy)

          Vivir de ilusión

          A veces permitimos que los pensamientos del mañana ocupen mucho del presente.  El soñar en el pasado y añorar el futuro quizás brinde consuelo, pero no tomará el lugar de vivir en el presente.  Hoy es el día de nuestra oportunidad, y debemos aprovecharla.

          El profesor Harold Hill, en la obra The Music Man [Vivir de ilusión], de Meredith Wilson, hizo la advertencia: “Si amontonas suficientes mañanas, descubrirás que has coleccionado muchos ayeres vacíos”.

          No habrá mañanas que recordar si no hacemos algo hoy, y a fin de vivir hoy más plenamente, debemos hacer lo que es de mayor importancia.  No dejemos para después las cosas que son más importantes. (En busca de tesoros)

          Grandes esperanzas

          Hace mucho, el renombrado escritor Charles Dickens escribió acerca de las oportunidades que nos aguardan en el futuro.  En el libro clásico titulado Grandes esperanzas, Dickens describió a un niño llamado Philip Pirrip, más comúnmente conocido como “Pip”.  Pip nació en circunstancias poco comunes: era huérfano y deseaba de todo corazón llegar a ser erudito y caballero.  No obstante, todas sus ambiciones y esperanzas parecían estar destinadas al fracaso.  Jóvenes, ¿no se sienten así a veces?  ¿Pensamos los que somos mayores de esa misma manera?

          Entonces un día, un abogado londinense llamado Jaggers se acercó al pequeño Pip y le dijo que un bienhechor desconocido le había heredado una fortuna.  El abogado pasó su brazo alrededor del hombro de Pip y le dijo: “Hijo, tienes grandes esperanzas”.

          Esta noche, al verlos a ustedes, jovencitos, y al darme cuenta de quiénes son y de lo que pueden llegar a ser, declaro: “Ustedes tienen grandes esperanzas”, no como resultado de un bienhechor desconocido, sino como resultado de un bienhechor conocido, sí, nuestro Padre Celestial, y se esperan grandes cosas de ustedes.

          La jornada de la vida no se viaja por una autopista libre de obstáculos, dificultades y trampas; por el contrario, es un sendero marcado por bifurcaciones y curvas.  Constantemente tenemos que tomar decisiones y, a fin de tomarlas con prudencia, se necesita valor, el valor para decir “No” y el valor para decir “Sí”, ya que las decisiones determinan el destino. (El llamado al valor)



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