http://www.jornada.unam.mx/2009/07/03/index.php?section=opinion&article=019a2pol
Drogas, ateísmo y elecciones
Gabriela Rodríguez
Soy una fanática de Cioran, sus aforismos podrían haberse escrito en el México
del siglo XXI. Cuanto más se detesta a los hombres, más maduro se está para
Dios, para un diálogo con nadie (E.M. Cioran, Ese maldito Yo, Tusquets, 1987);
idea profunda que me remite a la reciente confirmación de Felipe I: los
jóvenes tienen pocos asideros trascendentes, [los que ...] tienen poco
que creer; que no creen en la familia, que no tuvieron; que no creen en
la economía o en la escuela; que no creen en Dios, porque no lo
conocen. Estos jóvenes que no creen en la sociedad ni en quien los
representa son el cultivo para las adicciones.
Habla un Ejecutivo elegido por Dios y no por la ciudadanía, y al
igual que los monarcas se dirige a la divinidad, no a los ciudadanos.
Un representante del Estado que en vez de garantizar el derecho a la
igualdad discrimina a los jóvenes, a quienes consumen drogas y a los
ateos. Vulnera el Estado laico al no saber separar sus creencias
personales de su función pública y al no basar sus juicios en el
conocimiento, sino en ideas religiosas. También discrimina a los
investigadores, quienes presentan los mayores porcentajes de ateísmo.
Desde 1914 se encontró que entre los 400 mejores científicos
estadunidenses, 70 por ciento no creía en la existencia de Dios (hay 2
por ciento de ateos en Estados Unidos). Al repetirse el estudio entre
los mejores investigadores de la Academia Nacional de la Ciencia, en 1996, se
reportó 76 por ciento de ateos (Nature, Vol. 394, No. 6691, 1998).
¿Será que hay muchos científicos drogadictos? ¿O es que Calderón se
refería a los jóvenes del Reino Unido y de Dinamarca? Esta segunda
hipótesis es la más plausible, y la mejor justificación para los
admiradores del actual régimen. Aquí van los datos con dedicación a
panistas y priístas.
Efectivamente, Reino Unido y Dinamarca tienen alto porcentaje de
ateos y de no creyentes, así como altas tasas de consumo de drogas
ilícitas y sustancias sicoactivas. Dos tercios de los adolescentes
ingleses no cree en Dios ni 70 por ciento de los daneses, con una tasa
de consumo de drogas de 10.2 y 7.5 por ciento, respectivamente. Hasta
ahí llega la evidencia a favor, pero en la mayoría de los países la
relación entre ateísmo y drogas es baja. En los países más seculares
del mundo, como Suecia, donde 80 por ciento no cree en Dios y la tasa
de consumo de drogas es de 4.5 por ciento, relativamente baja; en la
República Checa, la tasa de consumo es de 4.1 por ciento, sólo 16 por
ciento cree en Dios y 59 por ciento no tiene religión. El uso de drogas
es alto en Italia y España, dos países católicos, con 74 por ciento de
creyentes en Dios, la tasa de consumo de sustancias es de 8.5 entre los
italianos y esa misma tasa de uso de drogas muestra España con 59 por
ciento de creyentes en Dios (www.emcdda.europa.eu /stats08/pdutab0).
Otro estudio publicado en la Revista española de drogodependencias (No. 1, 2008)
no encontró diferencias significativas en la presencia de
creencias religiosas entre consumidores y no consumidores de drogas.
México es un pueblo muy religioso, sólo un 3.49 por ciento se declara como no
creyente en el Censo de 2000, aunque nunca se pregunta directamente sobre
ateísmo o creencia en Dios, verdadero tabú a la fecha. Hay un bajo uso
de drogas, en comparación con Europa y Estados Unidos, aunque la
tendencia va en aumento. La mariguana es la droga ilegal de mayor
consumo entre la población mexicana, al pasar de 3.8 por ciento en 2002
a 4.4 por ciento en 2008. En segundo lugar, la cocaína desplazó a los
inhalables al crecer de 1.3 a 2.5 por ciento en ese mismo periodo
(Secretaría de Salud).
La falta de fe de los jóvenes mexicanos no es hacia Dios ni hacia
los santos: 88 creen en Dios y hasta los adictos creen en la Virgen de
Guadalupe, tampoco es hacia la familia ni a la escuela, dos
instituciones que les son muy valoradas. La única frase de Felipe
Calderón que pasa la prueba de contrastación empírica es que los
jóvenes actuales no creen en la economía ni en la sociedad ni en quien
los representa (Encuesta Juventud, 2005, INEGI-IMJ).
El grado de abstención y los votos nulos del próximo domingo van a
mostrar la falta de fe en el régimen actual, en los partidos y en las
instituciones electorales. Algunos ingenuos creemos que hay que
intentar el rescate de las instituciones con nuestro voto, y no
atenerse al consuelo de la religión. Amo la historia de México con un gran odio
(decía Rumanía,
el original de Cioran). Invito a hacer un voto razonado en los
proyectos de izquierda y en las trayectorias personales para fortalecer
la pluralidad en el Congreso y colocar en posiciones de decisión a
quienes valoran la igualdad y la libertad, el Estado laico y la
producción de conocimiento al más alto nivel. Por suerte, los
candidatos del PRD en mi distrito de Coyoacán tienen experiencia y un
proyecto alternativo de nación, son honestos y siguen soñando con
cambiar el mundo.