¿ES GAY NUESTRA IGLESIA UU?
Respuestas a las preguntas de los niños
sobre homofobia y orientación sexual
http://www.uua.org/pamphlet/3604.html
Reverenda Meg Riley
(Traducción Francisco Javier Lagunes Gaitán)
Las preguntas, sin duda alguna, surgirán. Preguntas que reflejan la
curiosidad de nuestros niños sobre la orientación del deseo sexual.
Preguntas sobre la homofobia, conforme tu hijo o hija pase tiempo en
el vecindario y el salón de clases, lea los periódicos y vea la TV.
Preguntas que tratan de dar sentido a un mundo complejo. Cuestiones
que pueden hacerte retorcer de incomodidad.
No hay una respuesta correcta para ninguna de estas preguntas. Pero
reflexionar anticipadamente sobre las preocupaciones y necesidades de
tus hijos puede ayudarte a proveerles de respuestas más útiles para
las preguntas difíciles. Ya sea que seas un padre o madre bisexual,
gay, lesbiana, transgénero, o
heterosexual-pero-no-de-mentalidad-estrecha, resulta útil saber que no
eres la única persona puesta en una situación delicada por la
curiosidad de los niños preguntones –y a quien tu fe Unitaria
Universalista puede ayudarte a dar una respuesta certera y compasiva.
Desde 1970, la Asociación Unitaria Universalista (UUA) ha afirmado
activamente la valía y dignidad inherentes a cada persona,
independientemente de la orientación sexual. Muchas de nuestras
congregaciones han sido declaradas oficialmente como Congregaciones
Aceptantes para la gente bisexual, gay, lesbiana, y/o transgénera
(certificadas por la Oficina de Intereses Bisexuales, Gays, Lésbicos,
y Transgenéricos de la UUA).
El Unitarismo Universalista es una de las pocas religiones que ordena
a gente abiertamente BGLT al ministerio. En muchas poblaciones,
nuestros ministros son los únicos que realizan servicios de Santa
Unión para parejas del mismo sexo. Muchos grupos BGLT han usado las
iglesias Unitarias Universalistas para sus reuniones.
Conforme crecen los niños, se hacen concientes de la actitud aceptante
del Unitarismo Universalista hacia la gente de orientaciones e
identidades sexogenéricas variadas. Ellos necesitarán apoyo,
información, una buena escucha de adultos de su confianza para hacer
frentes a estas y a otras discrepancias entre los valores Unitarios
Universalistas y los valores dominantes en la muchos ámbitos de la
sociedad.
Cuándo las y los jóvenes hacen preguntas, siempre empieza por escuchar
atenta y cuidadosamente. Trata de aclarar qué es lo que preguntan y
procura averiguar (con delicadeza) quién o qué suscitó sus preguntas.
De acuerdo a su edad, a la clase de preguntas, y a sus motivos para
hacerlas, pueden requerir de respuestas muy diferentes.
En diferentes fases de su desarrollo, necesitarás buenas y claras
respuestas para las preguntas de tus hijos. Te ofrecemos aquí algunos
ejemplos de conversaciones que pueden ayudarte a estructurar una
discusión que atienda las necesidades de los niños de diferentes edades.
Si no te sientes a gusto al discutir asuntos relacionados con la
sexualidad y la orientación del deseo sexual, podrías sacar provecho
de asistir a las sesiones del programa de Congregaciones Aceptantes en
tu congregación. Estas sesiones te brindarán oportunidades de explorar
tu propia incomodidad y de experimentar una comunidad de apoyo al
compartir algunas de tus propias preguntas. Si tu congregación todavía
no cuenta con un programa de Congregación Aceptante, pregunta a tu
ministro o director de educación religiosa cómo iniciar el proceso.
Tres años de edad: "¿Por qué Cata vive con dos mamis? ¿Dónde está su
papi?"
Los niños de 3 a 4 años están en el proceso de ordenar las categorías
de personas para crear una sensación e orden en su mundo. Ellos no
añaden muchos juicios de valor a estas categorías, aunque empiezan a
saber a esta edad cómo "nosotros", su familia, nos sentimos sobre
varias situaciones. Con esta pregunta, una respuesta básica como,
"Algunos niños tienen dos mamis, otros viven papi y mami, y otros
viven con un papi y una abuelita" es generalmente suficiente. Tal vez
desees pasar algún tiempo pensando en las clases de familias que tu
niño conoce, él / ella no necesita etiquetas para las diferentes
clases de familias.
También podrías querer afirmar lo que significa la "familia" para
ayudar a tu niño en su deseo de organizar y conceptuar. Podrías
decirle, "Hay toda clase de personas diferentes que son familias, pero
todas las familias son gente que se cuida una a la otra y se aman unos
a los otros". O, "No importa quiénes estén en la familia de alguien,
lo importante es que ellos se cuidan unos a los otros".
Seis años de edad: "La mamá de Lalo dice que Dios odia a la gente gay.
¿Es verdad eso?"
Los niños de 5 a 8 años crean mapas conceptuales mayores del mundo,
tratan de armar las piezas. Conforme lo hacen, necesitan averiguar
dónde se ubica su hogar, en referencia al mundo. Están particularmente
interesados en escuchar las opiniones de los padres y maestros y en
integrarlas, más o menos, como ciertas. Cuando surge una pregunta como
esta, es importante dar a tu niño una metáfora centradora de tus
propias creencias, no explorar con profundidad lo que la mamá de Lalo
cree. Las imágenes visuales resultan particularmente útiles.
Podrías decir, "Creo que Dios nos hizo a todos diferentes, unos de
otros, y que Dios nos ama a todos y a cada uno de nosotros". O, "Cada
persona es muy especial y muy maravillosa. No creo que haya un Dios
que odie a algunas personas y ame a otras". O, "Las cebras tienen
bandas blancas y negras, y las jirafas son moteadas y tienen largos
cuellos. Son diferentes. ¿Crees que Dios ame más a unos animales que a
los otros?"
Si tu niño te sigue preguntando, "¿Por qué habrá dicho eso la mamá de
Lalo?", podrías contestarle, "Tal vez la mamá de Lalo nunca ha
conocido a alguien que sea gay o lesbiana y alguien más le dijo cosas
equivocadas sobre ellos, pero ella le creyó". O "La mamá de Lalo dice
lo que ella cree que es verdad. Ella y yo tenemos diferentes opiniones
sobre muchas cosas".
Esta es la edad en que es apropiado introducir etiquetas para las
diferentes identidades sexuales, así como de analizar el lenguaje del
prejuicio antigay.
Nueve años de edad: "¿Cómo es eso de que se casaron dos hombres en
nuestra iglesia? ¡Solo un hombre y una mujer pueden casarse!"
Los niños de 8 a 10 años organizan las reglas de su vida. Quieren
saber lo que está bien y lo que está mal, lo que funciona y lo que no.
Son literalistas. Les gusta desarmar las cosas, y volverlas a armar.
Frecuentemente, se comportan como abogados en ciernes, y cualquier
intento de tu parte por ofrecer lineamientos vagos o generales será
rechazado.
Deberás responderle tan específicamente como te sea posible. En este
ejemplo podrías decirle, "Legalmente, dos mujeres, o dos hombres, no
pueden casarse en muchas partes de México, EUA y Canadá. Pero nuestra
iglesia puede unirlos en el espíritu del matrimonio: en la salud y la
enfermedad, para mejor o para peor, para la riqueza y para la pobreza.
Esto significa que aunque el gobierno no los reconozca como una pareja
casada, la iglesia puede reconocer que su unión es tan especial como
el matrimonio. Así las parejas gay o lesbianas tendrán un
reconocimiento religioso de su compromiso y amor, con el apoyo de su
iglesia".
El niño inquisitivo puede seguir haciendo preguntas como esta, "¿Por
qué es ilegal que un hombre se case con otro hombre?" O tu niño podría
irse por la línea de la moralidad al preguntar, "¿Es correcto que un
hombre se case con otro hombre?" Para esta última pregunta esta es una
buena edad para introducir tu propia ética sobre la moralidad sexual:
"Yo no creo que sea importante que ames a un hombre o a una mujer,
sino cómo amas a tu pareja. ¿Le dices la verdad siempre? Aún cuando
estás realmente enojado, ¿evitas golpear o insultar a tu pareja? ¿Te
disculpas si a veces pierdes el control? ¿Escuchas a tu pareja cuando
tiene algo que decirte? ¿Tocas a tu pareja como le gusta, y evitas
hacerlo de maneras que no le gusten? Creo que estas son la clase de
cosas que hacen que una relación sea apropiada o inapropiada".
Doce años de edad: "En la escuela me dicen que yo voy a una iglesia
gay. No quiero ir a una iglesia gay".
En la adolescencia temprana, los jóvenes son muy sensibles a ser
vistos como diferentes a los demás de cualquier manera. Están
inseguros sobre su propia identidad, y la influencia familiar comienza
a debilitarse por la necesidad de aprobación del grupo de semejantes.
Los roles de género son bastante rígidos en esta edad, y las burlas
homofóbicas son comunes. En esta edad los jóvenes necesitan
comprensión y apoyo.
Para responder a esta pregunta podrías decir, "Piensa en quiénes van a
la iglesia. ¿Son todos gay? ¡Claro que no somos una iglesia gay! Pero
somos diferentes de otras iglesias porque aceptamos que toda la gente,
incluyendo a la gente gay, lesbiana, bisexual, y/o transgénera, sea
parte de nuestra comunidad. Creemos en la valía y la dignidad de cada
persona". O, "No somos una iglesia gay, Pero tenemos integrantes que
son gay. A veces, nuestras creencias son diferentes a las de las otras
personas, y eso está bien". O, "Somos una iglesia que siempre ha
defendido y seguirá defendiendo la libertad, la dignidad, y el valor
de toda la gente, Sin importar que a alguien no le guste eso".
La siguiente pregunta de tu niño puede comparar tu iglesia con las de
sus compañeros de clase: "Me gusta más la iglesia de Paty porque nadie
se burla de ella por ir allí". A lo que podrías responder, "Siento
mucho que haya quien se burle de ti. Pero la gente que se burla de ti
por tu iglesia tal vez se burle de otras cosas de otros niños. ¿Te has
dado cuenta de esto?"
Debido a que la juventud Unitaria Universalista puede recibir burlas
homofóbicas y de otro tipo sobre su religión, es importante que
participen en programas juveniles UU, para que puedan convivir con
otros que los acepten como son y honren sus valores.
Diecisiete años de edad: "¡No entiendo por qué algunas personas son
tan homofóbicas! ¿Por qué hacen una tormenta en un vaso de agua?"
Los adolescentes mayores comienzan a emerger de la tiranía de la
presión de los semejantes. Frecuentemente tratan de ordenar sus
nociones sobre el comportamiento de los quienes le s rodean
simplemente porque no le encuentran mucho sentido. Invita y anima a
tus adolescentes a asistir a las actividades de los Jóvenes Religiosos
UU. Es vitalmente importante que tengan la oportunidad de hablar con
compañeros de confianza y con asesores capacitados.
Pueden hacer preguntas semejantes debido a algún amigo o compañero en
particular, o en respuesta a una iniciativa homofóbica en tu
comunidad. Estructurar tus respuestas alrededor de tu propia jornada
espiritual les deja suficiente espacio para que se ubiquen en la suya:
"En mi vida intento desarrollar empatía por cada persona, intento no
emitir juicios sobre lo que hacen, a menos que lastimen a alguien más.
¿Cómo lo ves tú?".
Los jóvenes también pueden tener preocupaciones profundas sobre su
propia identidad sexual. Escucha cuidadosamente el tono de las
preguntas que te hacen. Si percibas alguna preocupación insistente o
un autocuestionamieto, asume una actitud comprensiva. No asumas que
esto que piensan significa algo decisivo sobre su identidad sexual.
Cualquier indicación o juicio de tu parte, en este momento, podría
cerrar las puertas de la comunicación que costaría mucho tiempo y
esfuerzo volver a abrir después.
Para criar niños Unitarios Universalistas que encontraran una sociedad
cambiante y que se enfrentarán a éticas y sistemas de creencias
diferentes de los propios, necesitamos proporcionar a los niños y
jóvenes lo que necesitan más: amor, apoyo, y la verdad como la
conocemos. Y debemos persistir en nuestra profunda y duradera fe en el
poder una comunicación abierta y honesta con nuestros niños y niñas
para que, en este complejo y bello mundo, sigan su crecimiento y
desarrollo.
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SOBRE LA AUTORA. La reverenda Meg Riley es directora de la Oficina
para la Fe en Acción de la UUA, en Washington. Anteriormente, ella fue
directora de la Oficina de Juventud de la UUA, y directora de Oficina
de Intereses Bisexuales, Gays, Lésbicos, y Transgenéricos de la UUA, y
fue directora de educación religiosa en tres congregaciones UU. Ella
pasó sus años de infancia y juventud como Unitaria Universalista en un
vecindario bautista. Ella agradece a su madre por las buenas
respuestas que recibió para sus propias preguntas juveniles sobre el
racismo, el castigo eterno, y la inmaculada concepción.