No cabe duda. La administración de Obama, por no echarle la culpa a Barack solito, está llena de genios. Después de todo si hay un lugar para "los ilegales que están aquí" (como dijera el presi hace un par de semanas), y les toca un papel importante en la solución de la crisis.
Resulta que cada año, según Janet Napolitano, jefa del Departamento de Seguridad Nacional, la administración se revienta la pomposa suma de 2 mil 400 millones de dólares (¡equivalente a las ganancias de venta en todo el mundo de los teléfonos iPhone en un año!), en detener inmigrantes por varias razones, pero particularmente para deportarlos. En total, por lo menos el año pasado, 380 mil personas estuvieron en ese trance, y al final cerca de 224 mil terminaron deportadas.
Haga la cuenta. El Departamento de Seguridad Nacional se reventó, por inmigrante detenido, 6 mil 315 dolarucos y 78 centavos. Por deportado se reventaron 10 mil 714 dólares y 28 centavos.
Es una de las mayores estupideces del sistema, entre otras cosas, porque el ingreso promedio de un inmigrante indocumentado en Estados Unidos estos días, contando con la crisis y demás, es de aproximadamente 7 mil dólares al año. En otras palabras, es más caro deportar un inmigrante sin papeles que dejarlo trabajar, dejarlo pagar sus impuestos y dejarlo que mande lana a su país de origen.
Pa'l caso, bien podrían hacer una propuesta de "estímulo económico" y darle digamos unos 5 mil dólares a cada cuate que cruzara la frontera de regreso a casa. Se ahorrarían un montón de feria. En estos tiempos de crisis, y aproximándose el invierno, varios miles de macuarros bien podrían agarrar la lana y si ahorran hasta regresan el próximo año.
La bronca está en que la lana no es para la gente honesta y chambeadora, sino para los cuates de la administración. Y cuando decimos cuate no decimos amigos personales, sino para ésos que normalmente conocemos como los "interesados" en la administración y sus finanzas. En corto, ese dinero va para corporaciones y compañías con gerentes que son cuates de alguien en el gobierno. Es lo mismo que el presupuesto de la guerra, que no se gasa en soldados, sino en contratistas que hacen negocio a costa de los muertos. En este caso, es para los que hacen negocio con los indocumentados.
Hoteles o grilletes
Entre otros ganones está, por ejemplo, la compañía GEO, que se dedica a administrar cárceles y centros de concentración – digo, de detención!! – para inmigrantes. Es la que cobra entre 95 y 115 dólares por noche por cada detenido, como si los pusieran en un hotel de cuatro estrellas.
Y a la mejor por esa idea fue que se reveló el genio de la administración esta semana. En vez de poner inmigrantes en cárceles, Janet Napolitano propuso ponerlos en hoteles.
Es cierto. Napolitano propone invertir la lana en hoteles reconvertidos, de ésos que no tienen suficiente clientela por la crisis, para alojar inmigrantes. En sus propias palabras, "Algo está incorrecto aquí. El 51 por ciento de los inmigrantes detenidos solamente cometieron infracciones administrativas (como estar en el país sin papeles) y solamente un 11 por ciento de ellos cometieron crímenes violentos". Es decir, solamente cinco de cada cien detenidos debía estar en la cárcel. Para ellos habrá dos cárceles especiales para indocumentados criminales.
El resto, "los otros", dice Janet, "son la mujeres, los niños". Para ellos son los grilletes electrónicos de vigilancia remota y los ex hoteles y en el futuro centros de detención especializados para los inmigrantes que han pedido asilo en Estados Unidos y que "agrega Janet, "No son gente violenta así que los vamos a seleccionar y detener o supervisar de la manera adecuada según su nivel de peligro o el riesgo de que se den a la fuga".
En general, sea en "hoteles" o con grilletes, Seguridad Nacional apenas se gastará en ellos unos 14 dólares al día, en vez de los actuales 100 dólares o más por detenido.
No se puede negar. La brillante idea raya en lo genial. Ideas como legalizar a los inmigrantes, hacerlos pagar una "multa" por haber estado aquí sin papeles y por los trámites burocrático-administrativos de rigor para que vivan el resto de su vida sin preocuparles de cómo y cuándo los va a agarrar la Migra; muertos de miedo al manejar sin licencia o de cuándo van a perder el trabajo por el programa E-Verify, suenan como absurdas para la administración de Barack Obama.
No se vaya mi lector con la finta, que no vamos a escribir en esta ocasión de modelos de esas que se pasean en traje de baño para promover vestimentas que nadie en realidad necesita, sino de otras modelos.
Me refiero a las cervezas Modelo, del Grupo Modelo, una de las dos compañías más grandes de bebidas alcohólicas mexicanas. ¡Corrección! No mexicanas, pero si de producción en México.
La Modelo fue fundada en México en 1925, y desde entonces se dedica a emborrachar a quien se pasa de copas. En México ocupa aproximadamente un 60 por ciento del mercado, y en Estados Unidos la ha hecho grande.
No sabemos si el famoso Al Capone, que se dedicaba a meter trago a Estados Unidos durante la "Época de la Prohibición" cuando tomar no estaba permitido, se dedicaba a traer Coronas, pero en los 12 meses siguientes al 21 de enero de 1932, cuando se derogó la Ley Seca Volstead, entraron a este país un millón de litros de cerveza mexicana, procedentes de Monterrey, Baja Califas y Chihuahua.
Ya más pa'ca, desde el 1997, el Grupo Modelo consta como el octavo consorcio cervecero del planeta, y la marca "Corona Extra" ("La cerveza mexicana de mayor venta en el mundo") tiene el cuarto lugar entre las cervezas que se venden internacionalmente y el primero entre las 450 marcas que se importan desde Estados Unidos. Nomás en 2002, la Modelo Especial se llevó el noveno lugar de ventas en Estados Unidos, mientras que la Corona Light quedó en onceavo, la Pacífico en quinceavo y la Negra Modelo (mi favorita), quedó en el lugar 23.
Modelo es dueña, entre expansiones y compras, de siete cervecerías, dos malterías, un consorcio vidriero, uno cartonero, una empresa dedicada a la ingeniería, fabricación e instalación de maquinaria y equipo, varias fábricas de plastitapas y envases de aluminio, algunas compañías transportadoras, 492 agencias y subagencias distribuidoras, varias inmobiliarias, las distribuidores Modeloramas y las tiendas de conveniencia Extra.
De sus 250 trabajadores iniciales, hoy emplea a más de 40 mil personas, 20 mil en operación y servicios y 24 mil en distribución y ventas.
De Modelos y Migrantes
La cosa que le hace tener sentido a la larga descripción anterior, es que por acá acaba de aparecer un anuncio, que a pesar de preguntarle a la Corona si es su responsabilidad no hemos obtenido respuesta, que liga a la popular chela con la migración.
Es un cartel que no tiene nada que ver con la popular imagen de la playita mexicana que le recuerda a los gringos el paraíso mexicano del Caribe donde la preocupación es que la cerveza esté fría. Por es contrario, este trae una foto de varios paisanos sin nada que hacer sentados en una banca pueblerina, una foto que parece de los años 30's de otro compa con cara de desempleado, una puerta de cantina desvencijada con el emblema de Corona a un lado y un camión repartidor. El lema, en inglés, dice "Bébanos y contrataremos más mexicanos en México".
A primera vista, a mi me pareció propaganda de los Minutemen o Americans for Immigration Reform o algún otro grupo anti inmigrante. Si es real, el anuncio es una verdadera afrenta a la inteligencia, a la dignidad y al sentido común.
No es que el lema sea incorrecto. Efectivamente, se puede suponer que mientras más Coronas tomen los gringos más empleos habría en México. La pregunta es si eso beneficia a México y para la migración.
Primero, desde hace años la Anheuser-Busch, dueña de Budweiser, compró el 50.2 por ciento de las acciones de Modelo. En julio de 2008 la InBev, la cervecera más grande de Alemania compró la Anheuser-Busch, así que hoy la Modelo es alemana.
Segundo, Modelo hasta los años setentas usaba tecnología extranjera, entre ellos el tapón quita-fácil y la lata que permite envasar cerveza de barril, todo lo cual se paga caro.
Tercero, Modelo siempre hizo cervezas con lúpulo de Bohemia y Saaz y malta importada de Alemania y Estados Unidos.
Cuarto, a Modelo también le pegó la crisis, y en el último trimestre de 2008 despidió a cerca del 30 por ciento de toda su plantilla laboral.
Quinto y último, como toda empresa extranjera, lo único que Modelo deja en México son salarios de miseria, de esos que le hacen tomar a la gente la decisión de emigrar pa' Estados Unidos. Las ganancias son en Marcos alemanes.
Pa' rematar, la Modelo tiene buena parte de la responsabilidad de la deportación de miles de compatriotas de este lado que se echan sus Coronas y luego manejan sin licencia de manejo. En fin, que si el poster es real, se nos figura que a la mejor es hora de decir "No tome Corona".
Desde que Barack Obama dijo que tenía otras prioridades antes de poderle llegar a una reforma migratoria, un chorro de activistas de la inmigración se lanzó a la lucha con todas las ganas que no le han metido… precisamente a la reforma migratoria.
Llevan meses y meses y meses "esperando" al Partido Demócrata y sus mesías para que bajen del cielo una promesa de arreglar los papeles de millones de inmigrantes, y se han negado a "hacer olas" para no "entorpecer el proceso".
Pero habló el jefe y se acabó la espera. No hay reforma ni habrá por lo menos hasta el año que viene. Hay que hacer algo, urgentemente, y la idea es sacar de en medio el principal obstáculo: la reforma al sistema de salud.
De pronto, los activistas por la inmigración se convirtieron en activistas por la salud. Tiene lógica. Si le hacemos la chamba al presidente a la mejor nos llega más rápido la reforma que queremos.
Namás que no es tan así como así.
Igual a como le hace con la reforma migratoria, Obama comenzó negociando la reforma al sistema de salud por el lado equivocado… negociando con la industria de la salud, los laboratorios y productores de medicinas, por no decir nada de las gigantescas corporaciones hospitalarias y los seguros de salud. De hecho, nomás pa' comenzar a platicar, dejó de lado la propuesta del sistema universal de pago único controlado por el gobierno. Solamente la acción de los activistas de la salud logró volver a meter el punto en el debate, pero la gran maquinaria del otro lado ya estaba echada a andar.
Hoy, la discusión sobre la reforma a la salud está ladeada hacia proteger los intereses de las grandes compañías, no hacia el lado de cómo la población tiene buen acceso a la salud. En pocas palabras, se está negociando cuánto de ganancia le toca a las industrias de la salud cada vez que tengan que atender a la población. Es otra variante del rescate automotriz o el bancario.
¿Salud? Ni con papeles…
La parte más gacha de este intercambio de salud por papeles es que, de uno y otro lado de la reforma, nos toca bailar con la más enferma.
Las leyes actuales excluyen ya no digamos a los indocumentados, sino a los residentes legales, de los programas de salud controlados por el gobierno, como el Medicaid. Apenas hace unos meses se eliminó el mismo requisito para el CHIP (Programa Federal de Salud Infantil). Fue una batalla que pasó medio desapercibida para quienes no estén metidos en el rollo de la salud, y se logró porque los niños son niños son niños y no hay que ser tan gacho con ellos. Y, de hecho, el acceso al CHIP es para hijos de inmigrantes legales y mujeres embarazadas, pero no para chamacos indocumentados o hijos de indocumentados, y cada estado decide si los acepta o no.
Pero con los adultos no hay misericordia. Solamente algunos inmigrantes legales "califican" para el Medicaid. La mayoría tienen que aguantarse cinco años sin enfermarse o pagándose sus enfermedades. A todas luces esta es una burrada, porque si de por si ya se sabe que los inmigrantes pagan impuestos desde antes de tener papeles, es más obvio que los pagan ya cuando se legalizan, y su exclusión corresponde al puro sentimiento retrógrada de que "nomás venimos a vivir del gobierno".
Hasta hoy solamente 13 estados los aceptan sin hacerlos esperar 5 años, echándose a cuestas los costos que debía pagar el gobierno federal y no cada estado. Más aún, eliminar el período de espera solamente agregaría unos 350 mil inmigrantes al Medicaid, lo cual no llevaría a nadie a la bancarrota. Pero en uno o dos años, si hay reforma migratoria, podrían ser millones los excluidos…
Afortunadamente, la llamada Tri-Caucus en la Casa de Representantes (los representantes Afro-Americanos, latinos y Asiático-Pacíficos) señalan la eliminación de los cinco años como prioridad para una reforma con igualdad para las minorías. Pero de ahí a meterla a la iniciativa de ley… le cuelga.
En corto, los activistas de la reforma inmigratoria hoy convertidos en activistas de la reforma de salud la riegan doble: primero apoyan una reforma migratoria a toda costa, sin conocer siquiera su contenido, y ahora una reforma a la salud sin fijarse tampoco en los detalles. Y quien luche por la reforma de salud con todo y los cinco años está ayudando a una ley parcialmente anti inmigrante.
Debían ponerse las pilas y fijarse en los detalles. La reforma al sistema de salud podría ser un primer paso a la reforma migratoria. Y más ahora, sin Kennedy que nos defienda, no debe apoyarse algo que deje claro que los inmigrantes podemos aceptar menos que los demás.
"Despiden al cónsul en Dallas por sospecha de corrupción". Así canta el encabezado de una nota publicada esta semana, en la que la Secretaria de Relaciones Exteriores Patricia Espinoza confirma lo publicado por el Dallas Morning News hace una semana.
Enrique Hubbard, hasta ahora Cónsul General de México en Dallas "fue removido de su cargo". Según Espinoza, la Procuraduría General de la República está investigando al cónsul "por presuntos actos de corrupción e irregularidades financieras".
La presunción es de que Hubbard permitió "que funcionarios del consulado se beneficiaran personalmente en la venta de fotografías y copias, así como por quedarse con dinero de trámites de pasaportes".
A final de cuentas, según el principio de que nomás es sospechoso pero todavía no culpable, dice la Secretaria que Hubbard "será trasladado a un nuevo destino", aunque cita el mentado artículo que "las acusaciones de malos manejos financieros en el consulado fueron verificadas por tres funcionarios mexicanos, tanto en México como en Estados Unidos". Como quien dice, de aquí a que se resuelva el caso, por allá por el año 2016, el funcionario seguirá gozando de su salario en algún otro lugar donde, sin duda alguna, también se venderán pasaportes.
Y ahí es `onde la puerca tuerce el rabo. Hubbard tenía fama de defender a la raza y de oponerse a las leyes anti-inmigrantes de ciudades como Irving y Farmers Branch, pero sobre todo era el jefe del tercer consulado más grande acá en México del Norte, con 45 empleados y que procesa más de 50 mil documentos de identificación al año. Dicen que 700 paisanos pasan por el consulado cada día, y ahí entran "miles de dólares diarios en cuotas por los documentos que provee".
Lo cotorro, que Patricia Espinosa se llenó la boca diciendo que "una de las consignas del gobierno de Felipe Calderón para combatir la corrupción es perseguir e investigar cualquier irregularidad. Nuestro compromiso es mejorar los servicios de la cancillería, en particular en el tema de pasaportes".
Robos descarados
La cosa es que hay un papelito por a'i, llamado Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que hasta la última vez que la leí dice en el Artículo 11 que "Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvo-conducto u otros requisitos semejantes".
Y se preguntará el lector ¿por qué entonces venden pasaportes los consulados?
Pues por tranzas.
Hace cuatro años Vicente Fox pactó la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad en América del Norte, ASPAN, el 22 de marzo de 2005, y a partir de ahí se concedió a las autoridades aeronáuticas el derecho de violar la ley. Desde entonces es "obligatorio presentar una identificación oficial al momento de documentarse y posteriormente al momento de abordar el avión". El texto viene de la página Web de Aviacsa, pero la regla es general. Dice un trabajador de American Airlines que "Sí necesitas pasaporte mexicano vigente… a partir del 23 de enero del 2007 es obligatorio para todos los pasajeros. Ya NO es suficiente con presentar tu carta de residencia o greencard… las aerolíneas tienen el derecho y la obligación de negarte el abordaje, ya que abordar a un pasajero sin los documentos apropiados conlleva a una multa mas de 100,000 USD…"
Además de la asquerosa anticonstitucionalidad de la medida, sucede que no todos los mexicanos somos iguales, al menos los que vivimos en Estados Unidos. Quienes se naturalizaron ciudadanos de este lado están obligados, aquí si por ley, a tener pasaporte gringo. Los residentes legales pueden entrar y salir del país con su I-551, la famosa "green card", y los mojados… pues no necesitan pasaporte porque los gringos no les dan visa aunque tengan.
Relaciones Exteriores misma establece que quienes "no cuenten con pasaporte mexicano, deberán obtener su pasaporte o un documento emitido por una Embajada o Consulado Mexicano donde se haga constar que el portador es ciudadano mexicano. Ese documento deberá presentarse para salir de Estados Unidos".
"Ese" documento puede ser la credencial de elector, la matrícula consular, la cartilla militar o (acompañado de otra identificación con fotografía), el acta de nacimiento, el certificado de bautizo, o un certificado de nacimiento. Es más. Gratuitamente, el consulado puede expedir un certificado de presunción de nacionalidad.
Claro que esta información no está en ninguna pared de ningún consulado. La tranza no está en Dallas. Está en vender miles de pasaportes cada día a la gente que no sabe que no los necesita.
Olvídese de Hubbard, que de perdida defendía a los paisanos. Para "combatir la corrupción y perseguir e investigar cualquier irregularidad" habría que comenzar por despedir a Calderón y a Espinosa y "trasladarlos a un nuevo destino".
Será que Barack Obama quiso ponerse a la altura de los políticos mexicanos en vista de su viaje a Guadalajara, y decidió descararse y confesar su ineficiencia: "No puedo solito"; "Las cosas no pasan porque el presidente truene los dedos".
Pues no. Eso nosotros lo sabíamos, pero parece que Obama no. Nos dijo sin dejar lugar a dudas, que en los primeros 90 (ya ni siquiera 100, sino 90) días de su gobierno, iba a impulsar la reforma migratoria. Luego dijo que en el primero año. Por esas promesas, todo el mundo fue a votar por él en noviembre.
Pero ni una ni otra. No pasó nada en los primero noventa días ni en los primeros 100, y no va a pasar nada en su primer año, y Obama lo sabe y lo dijo.
El presidente gringo reconoció abiertamente que no tiene votos, y que no está seguro de tenerlos tampoco el próximo año, para una reforma. Y le metió una torcidita a su discurso. Antes había dicho que él iba a darnos la reforma; ahora dice que "espera que el congreso lidie con la reforma a principios del próximo año".
Lo peor del caso no es admitir su falta de control sobre su propio partido, mayoritario a más no poder en las dos cámaras del Congreso, sino que claritamente dijo que "hay otras prioridades" que lo van a tener ocupado dedicar cuando el Congreso vuelva a trabajar a fines de año, como la reforma el sistema de salud y el sistema financiero.
Su declaración se combina asquerosamente con la de los senadores Republicanos que, a la mitad del debate sobre la nominación de la Wise Latina Sotomayor para la Suprema Corte del país, de que "el voto latino no les preocupa".
Y más que más, Barack Obama reconoce que el próximo año es electoral, desde principios de febrero hasta principios de noviembre, todos los congresistas van a estar enfrascados en sus campañas de reelección, y en plenas elecciones nadie va a comprometerse a una controversial reforma migratoria.
Sin legalización… ¡no habrá reelección!
Y no es que uno esté desesperado. Llevamos más de 20 años sin papeles, y uno más no hace una tremenda diferencia. La bronca es la otra parte…
Obama insiste en que "Janet Napolitano y los demás actores relevantes" están platicando sobre la reforma. En teoría, a finales de este año habrá un borrador, y la iniciativa de ley estará lista para discutirse el próximo año. Pero en el ínterin, la Janet declara que "continuaré aplicando la ley y buscando formas efectivas de hacerlo. Ese es mi trabajo". En todo caso, dice la doña, su aplicación de esa ley que el mismo Obama dice que "está rota", es "más suavecita" que cuando Bush.
La declaración, como todas las de la administración sobre este tema, es ridícula. Según el grupo Transactional Records Access Clearinghouse, que analiza datos del gobierno, solamente en el mes de abril hubo 9,037 casos de inmigración en las cortes federales, un aumento del 32 por ciento en comparación con Abril del 2008.
Además, Napolitano ya inició la auditoria de más de 600 compañías en el país para ver si tienen trabajadores indocumentados, bajo la clara advertencia de que "si un empleador muestra un patrón de contratación de indocumentados, se iniciarán investigaciones criminales".
Y entre los legisladores con los que trabaja Napolitano está el Senador Charles Schumer, quien la semana pasada hizo un llamado al Partido Demócrata a "dejar de usar el término `indocumentado' para demostrar que son serios respecto a los inmigrantes que están aquí ilegalmente".
Obama incluso rebaja el nivel del debate, haciendo chistes baratos diciendo que "hay gente que piensa que yo soy un inmigrante ilegal", por aquello de la interminable controversia de que nació en Kenia y no en gringolandia.
En todo caso, Obama completó su frase de que "no podía hacer nada solito" haciendo un llamado a "los grupos de base, para que continúen organizando y movilizándose por la reforma".
Y nosotros le agarramos la palabra. Desde Nueva York hasta Los Ángeles, pasando obviamente por Chicago, vamos a volver a marchar. La fecha elegida es el Día del Trabajo (el gringo, el 7 de septiembre), que es día festivo y no hay pretexto para no ir.
Pero lo mejor es la consigna. La declaración de Obama realmente nos cayó mal, nos cayó gorda y nos cayó en la punta de salva sea la parte. Y la respuesta va igual: Sin legalización… ¡no habrá reelección!
Sin una legalización amplia, para la absoluta mayoría de los inmigrantes indocumentados, Obama puede olvidarse de su reelección. Los votantes latinos que lo favorecieron en noviembre pasado quieren eso, o le quitan el voto para el 2010.
Hace apenas unos dos meses, una encuesta de la ABC News/Washington Post nos daba toda la razón. Un 61 por ciento de "la gente en Estados Unidos" (léase las mil personas que fueron entrevistadas por teléfono un fin de semana), favorecían "un programa que le diera a los inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos el derecho de vivir aquí legalmente a cambio de pagar una multa y cumplir otros requisitos".
Una segunda encuesta, esta del mes de abril, conducida por la CBS News/New York Times, preguntaba si a "los inmigrantes ilegales que ahora trabajan en Estados Unidos se les debe: (1) permitir permanecer en sus trabajos y eventualmente solicitar la ciudadanía; (2) permitir quedarse solamente como trabajadores temporales y no solicitar la ciudadanía; ó (3) exigir que abandonen sus trabajos y el país".
En esta segunda encuesta (pese a que las preguntas son pésimas porque mantienen aquél invento de George Bush de que queríamos la ciudadanía automática, cuando en realidad lo que se demanda es la residencia legal permanente y después allá cada quien si quiere hacerse ciudadano), un 44% de los encuestados favorecían la primera opción y un 21 por ciento favorecían la segunda. En resumen, en una u otra variante, un 65 por ciento de los entrevistados estaban de acuerdo con que nos quedemos aquí.
Pero esas dos encuestas se dieron en un momento de movilización. Aunque algunos eventos hayan sido pequeños a final de cuentas, alrededor del Primero de Mayo de este año los inmigrantes realizaron manifestaciones, marchas, conferencias de prensa, talleres educativos, mítines y muchas actividades. Como quien dice, en el período de las encuestas el movimiento se estaba moviendo. Según la cuenta que sacó una compañera del área de la frontera, hubo más de cien eventos en todo el país, y se movilizaron entre 80 y 100 mil personas en total, desde las conferencias de prensa con dos cuates hasta las marchas de 5 mil.
Íbamos ganando la batalla de la opinión pública, pues…
Regreso al Futuro
Íbamos ganando porque nos andábamos moviendo…
Hoy, a mediados de agosto, no estamos ganando nada. Hace una semana salió otra encuesta más, en esta ocasión de la Gallup, que indica en términos generales que la mitad de los estadounidenses piensan que la inmigración debe reducirse. Hace un año solamente un 39 por ciento tenía esta opinión. Al revés, hace un año 39 por ciento estaba de acuerdo en mantener los actuales niveles de inmigración, y hoy solamente un 32 por ciento mantiene esta opinión. Y solamente un mísero 14 por ciento piensa que la migración debe aumentar.
Según la Gallup, estos porcentajes equivalen a los que había después de los ataques del 11 de septiembre.
Peor aún, cuando se les preguntó a los encuestados si "la inmigración es buena o mala", solamente un 58 respondió que sí. Es malo porque por allá por estos meses de 2006, después de las marchas de la Primavera del Inmigrante, teníamos cerca de un 68 por ciento a favor.
Pero tampoco estamos por los suelos. Después del 11 de Septiembre nomás teníamos un 52 por ciento a favor. Y aún hay más. Es de todos sabido y conocido que los Republicanos no nos tragan ni con mielecita y azúcar cande, pero la encuesta trae noticias horribles de parte de los Demócratas.
Un 61 por ciento de los Republicanos quisieran que nos largáramos a la… tierra que nos vio nacer, mientras que hace un año solamente un 46 por ciento nos deseaba esta suerte. Pero un 46 por ciento de los Demócratas están de acuerdo con la propuesta de reducir la inmigración. Es un aumento drástico comparado con el 39 por ciento que pensaba esto hace un año.
Si seguimos así, pronto la mayoría de los gringos nos van a querer deportar a todos… o estarán de acuerdo con una reforma migratoria estilo Sensenbrenner.
No es culpa de ellos. Las batallas por la opinión pública se pelean todos los días. De "aquél" lado están Lou Dobbs, los Minuteman, Hill O'Reilly y otros changos con lana y tiempo al aire a nivel nacional. Del "nuestro" no hay nadie en programas nacionales de radio o televisión. Solamente tenemos un chorro de cuates trabajando en las organizaciones no lucrativas, recibiendo salarios para "lograr" la reforma migratoria.
La cosa está peligrosa porque para Septiembre comienza la discusión de la ansiada reforma migratoria en Washington, y si llegamos con la opinión pública como va, nuestro futuro se parecerá a lo que nos querían meter en el pasado, la HR4437.
Para mí que hay que dejar de poner el futuro en los compas burócratas. Nuestros mejores números de opinión a favor los tuvimos después de las marchas. Yo creo que ahí está la clave. Como quien dice, "el movimiento se demuestra andando"…
En el supuesto "debate" sobre la cacareada reforma migratoria, que se ha mantenido en casi absoluto secreto, falta el ingrediente más importante: los detalles. Y como dice el dicho y dice bien, "El Diablo Está en Los Detalles".
Las organizaciones que hacen "lobby", cabildeo, a favor de la reforma, no tienen la menor idea de qué están impulsando, y se limitan a solicitar a los legisladores que "apoyen la reforma migratoria". Casi sin variar, todos los legisladores cabildeados responden que en general están de acuerdo con la reforma, pero que no saben qué contiene y que el susodicho Diablo (o sea la fuerza de su apoyo o rechazo), está en los detalles.
El último ejemplo es una carta de siete congresistas de Illinois, impulsados por una coalición a favor de la inmigración, enviada a Barack Obama, donde dicen que "se necesita aprobar leyes que mantengan juntas a las familias, protejan a los trabajadores y proporcionen oportunidades migratorias seguras". Más general que esa declaración no puede ser más que un general de tres estrellas.
Así las cosas, el Centro de Recursos Legales de Inmigración acaba de publicar una serie de recomendaciones. El ILRC, por sus siglas en inglés, es una organización creada en los años 1970's para difundir precisamente los detalles del sistema de inmigración, después de que su creador, Bill Hing, abogado inmigratorio, se dio cuenta de que las organizaciones que ayudaban inmigrantes y refugiados en aquellos tiempos no tenían idea de la complejidad del tema. Desde entonces, ILRC se dedica a descubrir al Diablo, difundiendo detalles y dando ayuda técnica a este tipo de organizaciones.
Para comenzar con los detalles, ILRC le entra a la fecha de elegibilidad para la legalización: "La fecha más próxima a la fecha en que se proponga una ley. Es la única forma", argumentan, "de legalizar a la mayoría de inmigrantes que lo merezcan". En corto, el "detallito" es que no se exijan años de residencia anterior, sino estar aquí cuando se haga la propuesta, que supuestamente sería en septiembre.
Segundo, proponen quitar una chorrada que se puso en la amnistía del '85, conocida como "conocido por el gobierno". Esto quería decir que el gobierno gringo tenía que "saber" que alguien estaba aquí indocumentado, y provocó miles de problemas para personas que, como se dice comúnmente, vivía "en las sombras" sin que nadie estuviera enterado oficialmente que estaba aquí.
A menos que me perdonen…
Tercero, proponen borrar todos los castigos actuales por broncas pasadas, como deportaciones, órdenes de deportación, los diez años de castigo, y demás. Luego proponen "waivers" (perdones) amplios, con la única posible excepción de actos reales en contra de la seguridad nacional, de genocidio y terrorismo.
Junto con pegado, en quinto lugar, proponen eliminar la idea de "tres strikes", tres delitos menores sumados para convertirlos en un crimen mayor. Esto es importantísimo, porque tres arrestos por manejar sin licencia se vuelven un crimen en vez de seguir siendo delitos menores, y miles serían descalificados.
En sexto lugar, se propone volver a los estándares más flexibles de "estudiar para entender inglés, historia y civismo", en vez de los criterios actuales que, dice ILRC, "probablemente eliminarían uno o dos millones de personas elegibles", porque exigen "demostrar conocimiento de inglés, historia y civismo".
Luego proponen resolver de una vez por todas la bronca de la edad de los hijos, que se dedican a crecer y a cumplir 21 años antes de que los trámites de inmigración se resuelvan, y eso los deja fuera del trámite porque ya se volvieron mayores de edad. Sugieren la redacción simple de "un hijo que menor de 21 años cuando se inicie el trámite" y punto.
En octavo y penúltimo lugar, ILRC propone considerar como "admitidos" a todos los que soliciten legalización, al estilo de lo que fuera la expirada 245(i) que permitía quedarse legalmente en el país durante todo el proceso migratorio.
Pa' terminar, proponen proteger a los trabajadores. Suena simple pero no lo es tanto. Hay un programa casi olvidado en el Departamento de Justicia, aplicado (cuando se acuerdan) por la Oficina Especial de Abogacía, para actuar contra la discriminación de trabajadores por su estado de ciudadano. Trabaja (o debía trabajar), contra de la práctica de algunos patrones de contratar puro ciudadano y no residentes legales, o al revés, puro inmigrante residente y no ciudadano.
En suma, efectivamente el Diablo está en los detalles. A nosotros nos parecen formidables los puntos de ILRC y ojalá todo el mundo los apoyara, pero por las recientes medidas que ha tomado la Casa Blanca, desde reforzar la Polimigra hasta reforzar las "redadas silenciosas" con el programa de revisar las formas de empleo I-9 y demás, se me hace que ahí comienza la oposición a una reforma de verdad.
Ayer me cayó un e-mail, el forward del forward del forward de un par de centenares de personas, advirtiendo sobre una campaña de la derecha que consiste en reunir firmas para enviárselas al presidente Barack Obama oponiéndose a que se le de acceso a los beneficios del Seguro Social a los inmigrantes indocumentados, "tal como lo votó el Senado esta semana".
Me extrañó, porque ni esta semana ni la anterior ni la anterior el Senado ha votado nada por el estilo. Me fije en la fecha del e-mail original y resulta ser de hace un mes. Investigué el récord de votaciones del Senado y no encontré nada. Pero Internet me resolvió la duda: es la misma petición que se circuló en mayo de 2006, cuando el Senado votó su propia versión de reforma migratoria en contra de la versión de la Casa de Representantes, la fatídica HR4437. Nomás le cambiaron el destinatario… de "Presidente Bush" a "Presidente Obama".
Es más, el Senado nunca votó algo así. Lo que votaron fue abrir el acceso legal a los beneficios a los indocumentados que se legalizaran, a cuenta de lo que ya habían contribuido al Seguro, y rechazaron la propuesta Republicana de negárselos por haber pagado al Seguro cuando no tenían papeles.
La petición, penca como todas, dice que "los abajo firmantes protestamos y nos oponemos… bla, bla, bla… a darle nuestros beneficios a los ilegales… demandamos que Usted y el Congreso exijan la ciudadanía como requisito para obtener servicios… y que no se le de amnistía a los ilegales, ni servicios gratuitos ni fondos ni pagos de nada". Agrega que "estamos cansados por la falta de acción en este tema y cansados de pagar por servicios para los ilegales", y pide que cada 1000 firmas se mande copia a comment@....
Este tipo de e-mail es un absurdo por varias razones. Si alguien no lo reenvía, se pierden las firmas ya recabadas; las peticiones para cambios legislativos se deben mandar a los congresistas, no a la Casa Blanca; cualquiera puede agregar 20 nombres a la lista sin autorización, y pa' acabarla, todas las direcciones que aparecen en los reenvíos terminan por recibir docenas de correos de spam, comerciales y basura electrónica.
…De la derecha a la ultraderecha
La bronca es que el e-mail será absurdo pero sienta un tono. Si le llega a Obama, lo hará seguir inclinando la negociación de la pretendida reforma migratoria aún más hacia la derecha, en vez de centrarla como todos esperábamos que hiciera.
Y conste que digo seguir inclinando, porque aún sin la desinteresada ayuda de la derecha, Obama les está dando por su lado. La Casa Blanca reconoció hace unos días que las medidas que ha tomado desde que Barack anunció la formación del equipo legislativo para la reforma son "necesarias para iniciar el diálogo".
Era necesario, se entiende, impulsar la obligatoriedad del programa E-Verify, el chequeo electrónico de los papeles de un trabajador al contratarlo; era necesario también congelar las cartas No-Match del Seguro Social pero no para siempre sino para "mejorarlo". Y era necesario, of course, estandarizar el programa 287g de la Polimigra.
Curiosamente, a la semana del anuncio de Janet Napolitano de la ampliación de la Polimigra, un reporte de la Clínica Legal de Justicia Inmigratoria de la Escuela de Derecho Benjamín N. Cardozo estableció que cientos de redadas de la Polimigra han violado las leyes y la Constitución.
El estudio analizó 700 arrestos en Nueva York y Nueva Jersey, del programa contra los "criminales extranjeros peligrosos" donde hubo más arrestos de latinos que ni la debían ni la temían pero estaban en el lugar equivocado. Y de pasada, la Migra arrestó a varios ciudadanos estadounidenses y residentes legales, lo cual es completamente ilegal.
Sin órdenes de cateo, los Polimigras invadieron casas sin requerir el permiso necesario por parte de lo dueños, bajo lo que el estudio llama "mentalidad de cowboy". Como ejemplo, se cita el e-mail de un agente de Inmigración invitando a un alguacil del condado a unirse a una redada, que dice literalmente "Tenemos 18 direcciones — ¡así que nos vamos a divertir bastante! Avísenme si quieren jugar".
Incluso un juez de Inmigración en Staten Island declaró en corte que la conducta de los agentes de la Migra era una "flagrante violación a la justicia", y el perfilamiento racial de los detenidos no podía ser más obvio: el 66 por ciento de los "perseguidos" eran latinos, y el 87 de los "arrestos colaterales" en Nueva Jersey y el 94 en Long Island eran latinos.
Este es el programa que Obama quiere ampliar para "iniciar el diálogo". Por eso digo que los anti-inmigrantes ni necesitan mandar sus e-mails chafas… ya tienen ganado el tinte de la reforma migratoria por cortesía de la Casa Blanca.
Como ya casi nos tiene acostumbrados, Barack Obama se echó otro chaquetazo al declarar primero que si y luego que dijo su mamá que siempre y que después de todo no debían publicarse las fotos de las torturas de la nefasta cárcel de Abu Ghraib, en Irak. El presidente (que supuestamente castigaría a los culpables de las torturas) dijo que publicar las fotos podría "traer represalias violentas y odio contra las tropas estadounidenses" en muchos lugares del mundo.
Por obviedad, las represalias se evitarían si Estados Unidos sacara a sus tropas de los 80 países donde las tiene, pero el caso es que no publicar las fotos significa no identificar a los torturadores y no castigarlos. Pero hay otros responsables de las torturas y desmanes: los dueños de las compañías privadas que administran las cárceles, no solamente en Irak sino en Estados Unidos. Y, curiosamente, resulta que son los mismos que ahora quieren expandir el negocito y administrar las cárceles… en México.
Según el diputado perredista Alfonso Suárez del Real, los contratos que acaba de anunciar el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, ya tienen nombre y apellido. Es el primer experimento mexicano de privatizar las cárceles en México, aunque allá le llaman "participación de la iniciativa privada", y se darán con la construcción de 12 cárceles.
El "nombre" de la empresa beneficiada, según Suárez, es Wackenhut, cuyo dueño es ni más ni menos que Richard Cheney, ex vicepresidente de Estados Unidos. El "apellido" es el grupo financiero Interacciones, en manos de la familia Hank González.
Cheney, dueño del consorcio de "seguridad" (léase guardaespaldas, mercenarios y ejércitos privados) Halliburton, es el dueño de la mayoría de las cárceles privadas del sur de Texas, donde "guardan" a presos comunes e inmigrantes indocumentados, y donde le cobra hasta 95 dólares por día por prisionero al gobierno federal, más caro que alojarlos en un Holiday Inn y realmente con peor servicio.
Jefe de turno bilingüe, recepcionista y torturador
La seguridad de Suárez sobre el nombre y apellido se basa en que (será por pura coincidencia), estas compañías presentaron sus solicitudes para la "participación de la iniciativa privada" en las prisiones mexicanas al otro día de que Genaro García Luna anunció los contratos, y ya están recibiendo solicitudes de trabajo para "jefe de turno bilingüe, recepcionistas, auxiliar de compras, gerente de seguridad, encargado de capacitación".
Según Suárez, desde el sexenio de Vicente Fox el Grupo Financiero Interacciones, dirigido por Carlos Hank González (nieto) ya había propuesto invertir 600 millones de dólares para construir y administrar cárceles, con el esquema gringo de los llamados PPS, proyectos de prestación de servicios en los hospitales. La diferencia es que a los hospitales los clientes llegan solitos y a las cárceles llegan a fuerzas, así que son "clientes" más confiables.
Suárez dice que además es plan con maña, porque desde el año pasado se reformó el Artículo 18 de la Constitución y en la nueva redacción a alguien se le olvidaron unas palabritas y donde dice que "el sistema penitenciario se organizará sobre la base del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, el deporte y la salud", ya no dice que estará "bajo la tutela del estado".
Para ser congruentes, el Artículo 28 confirma que "el Estado, sujetándose a las leyes, podrá, en caso de interés general, concesionar la prestación de servicios públicos o la explotación de ellos", y para redundar en el artículo 132 se habla de los fuertes, cuarteles, almacenes de depósito y demás bienes destinados por el gobierno de la Unión al servicio público o al uso común, que estarán sujetos la jurisdicción del poder federal, pero no las cárceles.
La única incongruencia (alguna tenía que haber), es que la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal dice, en el artículo 30 bis, fracción XXIII, que "es obligación del Estado ejecutar las penas por delitos del orden federal y administrar el sistema penitenciario del país, así como organizar y dirigir las actividades de apoyo a liberados".
Pero total… ¿qué tanto es tantito? "Aquí ya estarían en un problema legal. Pero la orden ya está girada, y este proyecto viene desde el `gobierno del cambio", dice Suárez.
El punto de todo esto es la consideración de que los presos son una mercancía, y como si fueran vacas o bicicletas, se pueden comprar y vender y pueden dejar ganancia. Acá en México del Norte el negocio de las cárceles privada deja miles de millones de dólares al año, y se encarcela a la gente por el más largo periodo posible para cobrar más por "el servicio".
Es, en otras palabras, la forma de hacer lana criminalizando gente. Y en México, donde la tortura es cosa cotidiana, será la privatización de la tortura para que el gobierno no resulte responsable de nada…
Durante décadas, antes de la "amenaza terrorista internacional" y el "eje del mal", Estados Unidos vivió una larga paranoia por la supuesta "invasión comunista". Por unos años hubo también "el peligro amarillo", que sugería que los chinos que acababan de hacer su revolución socialista iban a invadir Estados Unidos.
La simple acusación de ser "comunista" o "socialista" bastaba para perder el trabajo y no conseguir otro por las "listas negras", hechas con los nombres de los "agitadores pagados con el oro de Moscú" que "infiltraban" la sociedad gringa para "imponer el socialismo". Un "camarada" era inmediatamente identificado como "subversivo" y "agitador".
Pero los tiempos cambian y hoy tenemos un socialista en la Casa Blanca. O eso dicen algunos. La revista Newsweek puso en su portada en febrero que Estados Unidos ya "era socialista", y el 20 de mayo el Comité Nacional Republicano llamó a los Demócratas a "dejar de llevar el país al socialismo", insistiendo en que Barack Obama quiere imponer un sistema de tipo soviético, con fuertes servicios sociales y un gobierno que intervenga en la economía. El comentarista radical de derecha Rush Limbaugh declaró que Obama "quiere destruir el capitalismo" y "establecer un poderoso y autoritario gobierno socialista con control de la economía".
Y las palabras y acusaciones son fáciles cuando la mayoría de la gente no sabe realmente qué es el socialismo. Una encuesta de abril de la compañía Rasmussen dice que 53 por ciento de los estadounidenses prefieren el capitalismo y un 20 por ciento el socialismo, mientras que un 27 por ciento no saben qué es mejor.Otra encuesta, del ConservativeHQ.com, dice que un 70 por ciento de los conservadores creen que Obama tiene una filosofía "Socialista" o "Marxista", y un 11 por ciento lo llama "comunista". Las acusaciones se deben a los miles de millones de dólares que el gobierno le ha metido a la economía, y actos como la compra de General Motors, de la que supuestamente ya todos somos accionistas y dueños.
… no ha venido a las reuniones
Obama soltó la carcajada cuando un periodista del New York Times le preguntó si era socialista. Respondió que no y que el gobierno de Bush también le entregó miles de millones de dólares a las compañías. "Son medidas extraordinarias porque los reglamentos son muy débiles y las aventuras económicas y financieras ocasionaron una crisis", dijo.
Los verdaderos socialistas están de acuerdo. Nuestra buena amiga Sherry Wolf, de la Organización Socialista Internacional, recuerda que socialismo es un sistema donde los que producen la riqueza, los trabajadores, deben controlarla y ser sus dueños. "Obama solo está salvando el capitalismo rescatando bancos, hipotecas y compañías de seguros, mientras los trabajadores están en la calle por falta de dinero y desempleo. Obama está rescatando al capitalismo de sus propios excesos".
Otros socialistas coinciden. El líder Billy Wharton del Partido Socialista considera a Obama como un político neoliberal comprometido con la economía de mercado y las ganancias para los ricos, y lo critica por impedir que quienes quieren un sistema universal de salud dieran su testimonio en el senado.
El partido de los Socialistas Democráticos de América trabaja con los Demócratas pero los llama "el segundo partido más capitalista" de Estados Unidos. Su líder Frank Llewellyn, dice que Obama no hace nada para "defender a la gente del poder devastador del capitalismo", lo cual debía ser el papel del gobierno. Rechaza que Obama sea socialista, porque para ellos socialismo sería un seguro gratuito nacional de salud, no la propuesta de Obama de seguros pagados a las compañías actuales.
El Partido Socialista dice que el socialismo sería un sistema sin desempleo, con salarios mínimos de 15 dólares por hora (en vez de los $6.65 actuales), seis semanas pagadas de vacaciones por año y jornadas de 30 horas de trabajo por semana. Para la Organización Socialista Internacional el socialismo comenzaría por cancelar inmediatamente los embargos de casas y permitir que quienes no tienen casa ocuparan las viviendas y edificios desocupados.
Carlos Marx definió el socialismo como un sistema donde los obreros toman el poder y reemplazan el sistema político, económico y social de los ricos por uno de los trabajadores. En palabras simples, en vez de darle miles de millones de dólares a los ricos, ese dinero se le devolvería a los trabajadores que lo generaron con servicios sociales gratuitos como salud y educación.
Sherry Wolf sostiene que "Quien dirige Estados Unidos no está a favor de los intereses de la clase que produce la riqueza. Un presidente no puede traer el socialismo para la gente; la gente debe luchar por él y ganarlo". Y Sherry remata que el señor que vive en la Casa Blanca menos puede porque "No hemos visto al Camarada Obama en ninguna de nuestras reuniones".
Entre las burradas que a poca gente en el mundo se le podrían ocurrir, surge ahora la de que es más seguro manejar en inglés que en otro idioma. El ocurrente es un personaje que varias veces he insistido en que no tiene nada ver conmigo a pesar del apellido, Mauro E. Mújica, fundador y dirigente de una organización llamada U.S. English, Inc.
A pesar de ser inmigrante, nacido en Chile, Mauro insiste en que el inglés debía ser el único idioma que se hable en Estados Unidos, y esta semana se lanzó a la palestra con el argumento de que la seguridad en las calles y carreteras del país depende de este idioma.
Literalmente, dice Mauro que "Una licencia de manejo no es un derecho sino un privilegio", y que por lo tanto, "Una persona que no hable inglés no debe tener el derecho de pedir un examen de manejo en su idioma, tal como una madre que trabaje de tiempo completo no puede pedirle al Departamento de Vehículos Automotores que esté abierto hasta la medianoche para que se acomode a su horario".
En un tono menos drástico, Mauro concede que "debe ser requisito para la adquisición de una licencia de manejo por lo menos un entendimiento moderado del inglés", y remata con una fórmula más allá de toda la sabiduría del planeta hasta la fecha: "Quienes no hablen inglés pueden hacer lo que otros millones de americanos hacen: caminar, agarrar un aventón con un chofer que sí tenga licencia o tomar el camión".
Y en tono contundente, Mauro remata indicando que "Limitar los exámenes para una licencia al inglés ahorraría dinero de los contribuyentes. Es ridículo pensar que nuestros oficiales electos no están dispuestos a escuchar a sus constituyentes y eliminar las pruebas para licencias para la gente que no ha cumplido con su deber cívico de aprender inglés. Hay muchos ejemplos de estados recortando servicios públicos, horarios de las bibliotecas y cerrando parques, mientras que siguen permitiendo que se hagan exámenes de manejo en una docena de idiomas".
Pobres inseguros
Es claro que se puede caminar al trabajo todos los días, siempre y cuando tenga uno las dos o tres horas necesarias para hacerlo y las dos o tres para regresar, lo cual apenas extiende la jornada de trabajo de 8 a 14 horas. O se puede andar en bicicleta, lo que bajaría la jornada de diaria apenas a unas 12 horas. Eso es \lo que Mauro propone que los inmigrantes hagan, porque al sugerir que "quienes no hablan inglés" no manejen, lo que Mauro quiere decir es que "los inmigrantes" no manejen.
Algunos estados, nunca falta algún bruto, parecen haberle hecho caso a Mauro. Entre 2007 y 209, 15 de ellos han cambiado sus reglas y reducido el número de idiomas para presentar los exámenes por licencias de manejo.
Arizona, Kansas, Utah y Hawai se sumaron a Maine, New Hampshire, Dakota del Sur y Wyoming, eliminando los exámenes en otros idiomas. Los inmigrantes de todos estos estados tienen que tomarlos en inglés.
Cuatro estados más, el Distrito de Columbia, Illinois, Michigan, Carolina del Sur y Wisconsin, redujeron el número de idiomas en los que se puede presentar el examen.
En Kentucky trataron de hacer lo mismo, pero les falló. La Policía estatal tomóla decisión de eliminar los exámenes en todos los idiomas foráneos, pero el gobernador Steve Beshear los tiró a locos y anuló la decisión. Es más, el estado ahora ofrece exámenes en albanés, persa y tailandés, para un total de 22 idiomas.
Y no está solo: Connecticut, que ya ofrecía exámenes en 19 idiomas, agregó recientemente el hebreo y el turco. Y por lo menos 7 estados decidieron aumentar los idiomas para los exámenes. Carolina del Norte lo ofrecía en inglés y español, y ahora se puede tomar en 10 idiomas; Virginia del Oeste tenía solo inglés, y ahora lo ofrece en chino, alemán, japonés y español.
Por obvia obviedad, California se lleva las palmas en exámenes de manejo en lenguas extranjeros, con 32, contando algunos tan exóticos (al menos para nosotros), como el armenio, farsi, laosiano, además del punjabi, samoano y una cosa que se llama tongano, que se habla en las islas de polinesia.
Tiene lógica. Un círculo grandote de color rojo con la palabra "stop" en medio es más que universal. Se entiende en cualquier idioma., y uno amarillo con un símbolo más o menos así (#####) quiere decir "tren".
Lo que no se entiende, en ningún idioma, es la lógica de que quienes no tienen licencia vayan a chocar más por no hablar inglés. Eso es xenofobia pura y punto.
Todavía no comienzan a contar, eso sucederá dentro un año, pero el proceso del Censo Nacional de Población 2010 ya comenzó a correr. Se trata de este ejercicio anual de contar cuánta gente vive en el país y averiguar a qué se dedican, aunque en estos tiempos de crisis económica el obvio resultado es que muchos no se dedican a nada, si acaso a sobrevivir y tratar de dejar de estar desempleados.
Además de saber quién vive dónde y dónde vive quién, el Censo sirve para otras cosas, por ejemplo para planificar los servicios que requieren esos millones de personas, vivan donde vivan. Con los números del Censo se determinan cuántas escuelas yhospitales se necesitan en dónde, aunque eso nunca resuelva el problema de que la educación es pésima y una tercera parte de la población no tenga seguro de salud. Como quiera que sea, a partir del Censo se calcula el dinero que el gobierno federal le entregará a cada estado y condado o municipio.
Y con los números del Censo se determina también cuántos Distritos Congresionales hay en cada estado, es decir, cuántos políticos reciben salario de Washington por no hacer nada por los residentes del país.
El Censo está aún a un año de distancia, pero ya comenzaron a surgir las broncas por las preguntas de los detalles que a la mejor en algún lado están escritos pero con letras chiquitas que nadie ha leído. Uno de esos detalles es si los inmigrantes que no tienen papeles deben ser contados o no y para qué. Desde el punto de vista de los servicios es necesario contarlos, porque la educación es un derecho con o sin papeles, pero desde el punto de vista político quiensabe, porque hay algunas decisiones legales de que solamente los ciudadanos mayores de 18 años deben contar para efectos de representación electoral.
Esto da pie a diferencias entre quienes se desempeñan en el tema migratorio. Por ejemplo, la llamada Coalición Nacional de Clérigos y Líderes Latinos Cristianos, que dice representar 20 mil iglesias Latinas en 34 estados, anunció que por lo menos un millón de sus cuatro millones de miembros están preparándose para boicotear el Censo como una medida de presión a favor de la legalización y "para protegerse del escrutinio del gobierno".
Boicotear o no Boicotear
"Antes de que nos cuenten", dice el reverendo Miguel Rivera, jefazo y fundador de la tal Coalición, "nos tienen que legalizar".
Rivera tiene algunos antecedentes y argumentos cuestionables para su boicot. Por un lado insiste en que su único fin es presionar por una reforma migratoria, pero curiosamente, en el 2004 apoyó a George Bush y el año pasado sus miembros votaron por un 52 por ciento a favor de John McCain y un 48 por ciento a favor de Barack Obama. Sin embargo, alega que su miedo fundamental es que la cuenta de indocumentados se use para darle más recursos a la Migra en algunos estados.
Por otro lado, no contar a los inmigrantes sin papeles es precisamente lo que los anti inmigrantes han estado pidiendo desde hace años. El nefasto Centro de Estudios Migratorios, notable por sus posiciones anti inmigrantes, ha publicado varios estudios donde "demuestra" que "la inmigración ilegal distorsiona el principio de un hombre-un voto". Según el Centro, California tiene distritos congresionales "extra" gracias a los indocumentados, porque solamente el 35 por ciento de sus residentes son ciudadanos.
Alegan que cada distrito debía tener 100 mil ciudadanos, nos 100 habitantes. Si así fuera, California tendría tres distritos menos, y Michigan, Mississippi e Indiana debían tener uno más cada uno. Sobra decir que estos distritos serían en su mayoría Republicanos.
Argumentos de este tipo llevaron en 1988 a que 40 congresistas (Republicanos todos), el estado de Pennsylvania y la Federación Americana por la Reforma Migratoria (también anti inmigrante), demandaran al Censo para que no contara a los indocumentados en 1990. Según Dan Stein, el entonces presidente de la
Federación, "la gente que no tiene derecho a estar en el país no debe ser contada". "Los ciudadanos de Estados Unidos" alegaba Stein, "no deben perder su representación política ante estados como California por culpa de gente que violó las leyes de inmigración".
La demanda fue desechada por la Suprema Corte, y posiblemente el boicot no prospere.
Después de todo, como dice Arturo Vargas, Director Ejecutivo de la Asociación de Funcionarios Latinos Electos, "sería un paso atrás en la larga lucha para asegurarnos de que todos somos iguales".
Lo que si es cierto, es que por cada persona que no se cuente en el Censo, los estados perderían mil dólares en fondeos federales. Doce millones de no-contados equivalen a muchos miles de millones de dólares.
Como quien dice, con papeles o sin ellos, de todas formas contamos...
Es sentido común, y más en tiempo de crisis, tratar de hacer los menores gastos posibles y ahorrarse unos centavos a como de lugar. Será por eso que en dos estados de gringolandia, controlados ni más ni menos que por el Partido Republicano, se están suavizando las medidas en contra de los inmigrantes sin papeles.
No quiero decir que sea sentido común, porque parece que este partido siempre ha carecido de esa cualidad en cuanto al tema de la inmigración, sino a lo de los ahorros.
El primero es Califas, donde esta semana surgió la propuesta de liberar a los presos no peligrosos y deportar a miles de inmigrantes indocumentados. Dirá el lector que Mújica ya se volvió loco (lo cual puede ser cierto pero no tiene que ver con el tema), y que cómo va a ser más suave deportar miles de compas, pero la respuesta es simple: son cuates que están encarcelados por delitos menores.
Sucede que el gobierno de California se quiere ahorrar una lana, y el director estatal de finanzas, Mike Genest, calcula que se podrían ahorrar varios millones de dólares si sueltan a sus presos no peligrosos y le transfieren a la Migra a varios miles de mojarras que purgan sus últimos seis meses de condena. De cualquier manera, estos presos serían deportados al cumplir su sentencia.
El plan es simple: en vez de que Califas pague por mantenerlos presos, que pague la Migra o que los saque del país de una vez. Genest piensa que, en total, se ahorrarían 182 millones de dólares.
Cabe aclarar, que la Migra paga renta a diversas cárceles, a arazón de 95 dólares por día por preso, y los 10 mil indocumentados de Califas le saldrían en casi un millón de dólares al día.
Los otros que "entraron en razón" fueron los Republicanos de Tennessee, donde se apoderaron de la legislatura en noviembre, bajo la promesa de ponerse duros con los inmigrantes sin papeles.
El Representante Tony Shipley (quien alguna vez advirtió a los votantes del peligro de que "los trabajadores alemanes podrían tratar de entrar por el Atlántico para invadir Chattanooga", pese a que su ciudad queda a más de 200 millas del puerto más cercano), retiró su propia propuesta de ley anti inmigrante porque se dio cuenta de que le costaría 11 millones de dólares al estado y hubiera puesto en peligro los 217 millones que reciben del gobierno federal para servicios de salud y alimentación infantil.
Otra parte del sentido común es una encuesta de la universidad Estatal de Tennessee que muestra que el tema de los indocumentados es la última preocupación de la población del estado, en el lugar 14, y la economía es el primero. El director de la encuesta, Robert Wyatt, dice que "la inmigración ilegal nunca toma un lugar relevante", y que "hemos encontrado que la actitud hacia el tema ha cambiado y la mayoría acepta que los indocumentados deben tener acceso a la ciudadanía".
El Sentido Común es Raro
La encuesta de Tennessee refleja una nacional, en que el 61 por ciento del público estadounidense apoya darle a los indocumentados "el derecho de vivir aquí legalmente si pagan sus impuestos y cumplen otros requisitos".
Y si hasta los Republicanos están entrando en razón, la pregunta obligada es por qué la Casa Blanca no.
En la propuesta de presupuesto que Barack Obama está impulsando, se consideran 27 mil millones de dólares para seguridad fronteriza, más un 30 por ciento de aumento al preograma de "Comunidades Seguras", pomposo nombre de una acción de la Polimigra para identificar "criminales peligrosos", que hace dos meses recibió tremendas críticas al revelarse que tuvo más éxito deteniendo niñeras indocumentadas que otra cosa.
Por su parte el programa E-Verify, que permite checar inmediatamente los papeles de un solicitante de trabajo, recibiría 112 millones de dólares, con todo y los millones de errores que tiene en sus bases de datos.
Por lo menos, aunque con muchos menos millones de dólares, a Obama le entró el sentido común en otros renglones: aumenta el presupuesto de USCIS, la oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía, para que se puedan bajar las cuotas exhorbitantes que actualmente se cobran, y le dedica otros centavos a una nueva oficina de "integración de inmigrantes", que regará dinero federal entre organizaciones que proporcionen servicios de ciudadanía y clases de inglés.
Y tampoco es mucho, pero tiene fondos para crear 28 plazas de jueces de inmigración, con la intención de reducir los larguísimos tiempos de espera actuales en los casos judiciales.
Quienes aún admiran a Obama, piensan que estos son "pasos positivos" para avanzar hacia una reforma migratoria. Los escépticos pensamos que este nomás es como un curita, caro, pero a fin de cuentas nada más que un curita. La solución es la legalización y punto.
Es más, de a mil dólares de multa por inmigrante para sus trámites de legalización, Estados Unidos recibiría, de perdida, 12 mil millones de dólares de un trancazo. Si no se impone el sentido común, debía por lo menos imponerse la importancia de la lana...
Desde principios de año comenzamos a conceder Premios al Idiotismo a algunos personajes en Estados Unidos que no podrían apuntarle a la luna llena estando acostados de noche en una pradera, tan lejos están de la realidad.
La ganadora de esta ocasión es una legisladora del norte de Texas, Representante Estatal del Partido Republicano, y de nombre le pondremos, matarile rilerón, Beatriz Café.
No, en realidad no se llama así, sino que se llama Betty Brown, pero la traducción es precisamente el punto que le vale su Premio al Idiotismo.
Érase que se era una reunión del Comité Electoral de la Asamblea de Representantes en Texas, en la que Ramey Ko, representante de la Organización de los Chino-Americanos, presentó un testimonio en el cual se quejaba de que los chinos, japoneses y coreanos enfrentan un sin fin de problemas al tratar de votar y al presentar su identificación ante los funcionarios electorales, porque con mucha frecuencia sus nombres han sido distorsionados, tienen errores y diferencias de tipografía y en no pocas ocasiones se les pone el apellido como nombre y el nombre como apellido y demás.
La susodicha Beatriz Café, en su turno al responder a las inquietudes de Ko, resolvió la cuestión de golpe: "los asiáticos debían cambiarle los nombres y adoptar apelativos que los estadounidenses puedan entender". Así de fácil.
Bueno, ni tan fácil, porque la legisladora se aventó todo un chorizo de explicaciones y razonamientos para su propuesta. "En vez de que todos tengan que aprender chino, lenguaje que entiendo que es muy difícil", dijo, "¿no cree que les convendría a usted y a sus ciudadanos adoptar un nombre con el que nosotros podamos lidiar con mayor facilidad?"
Y le siguió: "¿No se dan cuenta de que sería mucho más simple para su gente y para los funcionarios de casilla que ustedes adopten nombres para identificarlos con los que los Americanos se sientan más confortables?
Por eso la cosa de Beatriz Café.
Los Little Brown Ones
No se que piense el lector, pero a mí se me hace que aquí hay varias broncas.
Por un lado, están los señalamientos de "su gente", "sus ciudadanos" por un lado y "los Americanos" por el otro. A mí eso me suena a puro y simple racismo. No sabe la Beatriz que en Estados Unidos hay ciudadanos de una sola clase, y las ciudadanías no tienen apellidos. Quienes son ciudadanos, nacido en donde sea, aquí o en otro lugar del planeta y luego nacionalizados, son simplemente ciudadanos y puntos. En ningún lado hay "ciudadanos Americanos" diferentes de los "ciudadanos Chino-Americanos" o "ciudadanos Hispano-Americanos".
Luego sigue la bronca real, la política, la de impedirle a los ciudadanos el acceso a las elecciones por los errores de una bola de gueyes que nunca han entendido los nombres de quienes usamos más de un idioma, Por ejemplo, como ellos no tienen, nunca han entendido que nosotros si tenemos mamá y también usamos su apellido.
Y luego viene la cuestión de la "dificultad" de los otros idiomas.
Parece pensar Beatriz que en este país solamente hay un idioma y que todos los apellidos "fáciles" son en ese idioma, síndrome del conquistador trasnochado que piensa que dominar un lugar cambia la cultura de todos los habitantes y todo debe ser traducido.
Brown viene del inglés antiguo brun, y quiere decir "tono de color entre el rojo y el amarillo". Betty, pues, podría ser Beatriz Roja Opaca, o Beatríz Amarilla Oscuro. A la mejor en la próxima campaña electoral debía presentase así para que sus electores chinos, japoneses y coreanos no la vayan a reconocer y le pongan la tunda que se merece.
Pero a la mejor no lo hace, porque particularmente en Estados Unidos esto del "brown" tiene otra connotación, bastante fregada, por cierto, y por lo menos una anécdota presidencial: siendo vicepresidente, en 1988, a George Bush padre se le ocurrió presentarle al presidente Ronald Reagan enfrente de los medios de comunicación, a sus tres nietos, hijos de Jeb Bush y una mexicana, como los "little brown ones (los cafecitos)" de la familia.
Esto dio lugar a que los activistas en contra de la discriminación, hiciéramos miles de botones que decían "this ´little brown one´ says NO to Bush (este ´cafecito´ le dice NO a Bush)".
Así que Beatriz está amolada. No debía presentarse ni como Brown ni como Café a las próximas elecciones. Los electores simplemente no debían permitírselo, como parte de la lucha en contra del racismo en este país.
Siempre me ha llamado la atención que en Estados Unidos se hable de "abuso de drogas", en vez de drogadicción. El término ése de "abusar de las drogas" se me hace como poner la carreta delante del burro, y darle cualidades humanas a un objeto. El que "abusa de las drogas" me suena así como a un cuate que torturó un carrujo de mariguana, o que secuestró una pobre pastilla de alucinógenos.
Pero ahora hay un caso interesante de abuso de un objeto, y que se relaciona con la inmigración.
Sucede que un juez en Colorado, James Hiatt, del condado de Larimer, decidió suspender una investigación sobre el llamado "robo de identidad", que un par autoridades promovieron desde hace un año en contra de una agencia que prepara declaraciones de impuestos y en contra de centenares de sus clientes, varios o muchos de ellos obviamente indocumentados.
La decisión de juez es muy curiosa: se basa en la idea de la privacidad, no de los clientes, sino de los documentos usados para hacer las acusaciones.
Los pobrecitos papeles que fueron abusados son las declaraciones de impuestos de los clientes. Y ni siquiera las declaraciones, sino los papeles que estaban llenando para preparar sus declaraciones de impuestos. Después de recibir una "llamada anónima de un texano", el fiscal del condado de Larimer, Ken Buck y el Departamento de Alguaciles del condado Weld decidieron valientemente que era hora de parar a los horrendos criminales que estaban tratando de pagar impuestos, y le confiscaron toda la documentación a la compañía "Amalia's Translation and Tax Services", del poblado de Greeley en una acción bajo el nombre de "Operation Numbers Game" Operación Juego de Números. (¿Y de dónde se sacan los gringos estos nombres tan rimbombantes que los hacen aparecer como si fueran operativos de james Bond o la CIA en contra de algún gobierno extranjero?).
El caso es que los papeles de mil 300 personas fueron requisados por el cherife y usados por el fiscal para acusarlos de… bueno, pues de querer pagar impuestos con identidades robadas.
Pagadores de Impuestos Fregados
La valiente acción del cherife valió para puro gorro, porque el juez Hiatt le hizo caso a una apelación que presentó, en defensa de los inmigrantes, la Asociación Americana de Derechos Civiles, que argumenta que los papeles incautados son confidenciales, de acuerdo con la ley federal fiscal. El cherife y el fiscal dicen que no son confidenciales porque nunca llegaron a las manos del Servicio de Impuestos Internos (el temido IRS), así que no son confidenciales.
A Hiatt no le causó mayor impresión el argumento de que si era primero la gallina o el huevo, y declaró que la incautación de los papeles violó los derechos privados de las personas que se estaban preparando para declarar los impuestos.
Más aún, para que nadie vuelva a abusar de los pobrecitos papeles, ordenó su devolución o su destrucción en los próximos siete días.
Si los devuelven, los mil 300 afectados seguirán afectados, porque eran los impuestos del año pasado, y de seguro ya los multaron por no declarar impuestos a tiempo. Si los destruyen, pues igual seguirán afectados, porque entre esos papeles hay formas W-2 y W-4 y otras necesarias para pagar los impuestos.
Pero lo peor del caso es que unos 60 de esos inmigrantes cuyo delito fue tratar de cumplir con las leyes de Estados Unidos y pagar impuestos aunque no reciban beneficios, ya se declararon culpables de robo de identidad, y de "asumir penalmente la identidad de otra persona". Todos ellos gozan ya de tremendas condenas, que la ley establece en no menor de dos y no mayor de cinco años de cárcel, más las correspondientes multas.
El leguleyo defensor de los papeles, el juez Hiatt, dice que no puede revertir esos casos, pero que "por lo menos algunos acusados tratarán de retirar sus declaraciones mediante litigios". Como quien dice, los papeles quedarán a salvo, pero los inmigrantes quedarán tras las rejas, y en una de estas serán deportados, a menos que inicien otro juicio, bajo una demanda por el uso indebido de sus papeles.
Es nomás otro ejemplo del idiotismo rampante de este sistema migratorio. Te odian porque no respetaste una ley al cruzar la frontera sin papeles, y luego te odian porque trataste de respetar la ley y pagar tus impuestos como si fueras ciudadano de Estados Unidos.
Que si pero que no y más bien que quiensabe para cuando. Esa es, más o menos, la respuesta hasta la fecha por parte de la administración de Barack Obama respecto al tema de la inmigración. Más, bien, como quen dice, que no sabe todavía que hacer con el tema.
Hace unas semanas, en su reunión con el Caucus Hispano del Congreso (que tampoco debe saber qué hacer porque si supieran ya de perdida hubieran mandado alguna propuesta de ley a algún lado), Barack dijo que si "va a entrarle" a la reforma migratoria este año, porque "la legalización de los trabajadores mejora la economía de todos los trabajadores".
Buena declaración, nomás que apenitas un día después el Vicepresidente Joe Biden, reunido con un grupo de líderes centroamericanos declará que la crisis económica hacía de éstos día un mal momento para hablar de inmigración. Biden dijo que "Es muy difícil explicarle a los constituyentes, cuando el desempleo está aumentando y están perdiendo sus trabajos, que lo que debemos hacer es legalizar a los ilegales y parar las deportaciones".
Yo no sé cómo le haga Obama en la Casa Blanca, pero normalmente si un subordinado dice lo contrario de lo que dijo el jefe, de perdida hay que darle un par de nalgadas. Pero no hemos visto ningún regaño. A la mejor es plan con maña para "desconcertar al enemigo", y declarar todo el tiempo cosas distintas para que nadie sepa dónde quedó la bolita.
Y la idea de que es plan con maña se refuerza porque lo mismo ha pasado con esa otra demanda, la de que si no nos arreglan por lo menos nos dejen como estábamos y paren las redadas.
Ha habido varias acciones de la Migra en centros de trabajo, pero la que se conoció má aparentemente terminó en un final feliz. Excepto uno, los trabajadores detenidos en la redada de Bellingham, estado de Washinton, están libres y con permiso de trabajo. Según la jefa de Seguridad Nacional Janet Napolitano, es parte de la estrategia de irse contra los patrones y no contra los trabajadores.
Ni pa' ningún lado…
Cada quien lo puede entender como quiera, pero para mí que es tan mala la chicha como la limonada: asustar a los trabajadores con las redadas o asustar a los patrones tiene la misma consecuencia de trabajos perdidos o trabajadores desplazados, familias que sufren y demás.
Pa'l caso, los trabajadores de Bellingham nomás tienen permiso para quedarse un año, mientras sirven de testigos contra el patrón. Después de eso… nadie sabe… Y cada trabajador deportado, con un año más o menos de dilación, será un trabajador deportado, un salario perdido, una familia separada, niños medio huérfanos y demás.
Así las cosas, se acerca el Primero de Mayo, esa fecha histórica creada por trabajadores inmigrantes en 1886, extraviada por los hijos de los trabajadores inmigrantes y graciosamente devuelta a la clase obrera de este país por los nuevos inmigrantes. El Primero de Mayo marca el día número 100 de la administración de Obama. En la cultura política gringa, los primeros cien días definen al régimen. Y en este tema la definición está medio extraviada. Los congresistas nomás platican del tema pero no hacen nada al respecto.
El presidente si hace algo, porque no hacer nada es ponerse de alguno de los dos lados. Habrán frenado las redadas en los centros de trabajo, pero siguen recibienod a los arrestados de los sherifes cow-boy estilo Joe Arpaio, y los siguen deportando; siguen haciendo redadas en los trenes que se acercan a Nueva York; siguen acusando de "robo de identidad" a los pobres compas que necesitan comprar una "mica" para poder chambear…
No hacer nada y simplemente dejar que las políticas que armó George Bush sigan ejerciéndose es hacer mucho… y malo.
No se que hará Barack Obama el Primero de Mayo, pero nosotros vamos a marchar. Porque ya estuvo bueno de excusas, de mensajes dobles, de "si pero no" y de "no pero si", y de que no haya, hasta ahora, ningún plan o ninguna idea siquiera de propuesta para solucionar el tema de la inmigración.
Y que conste que no solamente hablamos de la inmigración indocumentada. Hablamos de un sistema donde los trabajadores puedan llegar libremente al lugar en donde hay trabajos y puedan hacer esos trabajos legalmente, y donde se respeten sus derechos como trabajadores, que es repetarles sus derechos como seres humanos, sus derechos sindicales, su derecho a la dignidad y su derecho a la vida.
A la mejor por eso Obama no le entra al toro por los cuernos y no da color… a la mejor le queda grande el tema…
Ya es oficial. Ya comenzó la reforma migratoria...
Al menos eso dicen los defensores de esa magnífica idea (cuando comenzó, hace como 6 años), llamada el DREAM Act.
Traducido, DREAM son las siglas en inglés de la propuesta de "Ley de Desarrollo, Asistencia y Educación de Menores Extranjeros", propuesta que modifica la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y de Responsabilidad de los Inmigrantes de 1996. Las modificaciones consistirían, según establece la propuesta, en "cancelar la remoción (léase la deportación) y ajustar el estado (migratorio) de ciertos estudiantes extranjeros que han residido muchos años en el país y que entraron a Estados Unidos cuando niños, y para otros propósitos".
Más traducido, es una propuesta que legaliza a algunos indocumentados. Para legalizarse bajo la Ley DREAM, habría que cumplir "algunos" requisitos. Para empezar, hay que tner entre 12 y 30 años. Si su hijo de diez años, no le toca. Para seguir, tiene que haber entrado al país antes de cumplir 16 años. Si su hija entró a los 17, ya no le toca.
Luego viene el requisito de estancia en el país. Tiene que haber estado aquí por lo menos 5 años consecutivos. O sea que si lo mandó a México hace 5 años para que no se metiera aquí a las pandillas y luego lo trajo de nuevo hace dos años, tampoco le toca.
Y luego tiene que haberse graduado de una secundaria, o de perdiz tener un GED, el título de equivalencia de la secundaria, o haber sido aceptado en una institución de estudios superiores, como quien dice Colegio o universidad. Si su chavo desertó de la High School ya no le toca, porque ya no es estudiante ni terminó la escuela.
Al que llene los requisitos (dicen que aproximadamente 60 mil estudiantes cada año), se la dará una residencia condicional, que será buena por seis años. A los seis años, el estudiante podrá solicitar la residencia de verdad, la residencia permanente en Estados Unidos. Como todo residente legal permanente, 5 años después, la persona podría solicitar la naturalización como ciudadano de Estados Unidos. Como quien dice, suponiendo que la DREAM se aprobara este año, el primer estudiante mojarra que la use se podría hacer ciudadano por allá del año 2020 y según le toque en el calendario, podría votar en las elecciones presidenciales gringas de 2024.
¿O reforma con aroma de abono?
Además de lo anterior, la DREAM tiene una bronca fea y que huele a abono. Para pasar de residente condicionado a permanente hay que cumplir con uno de dos requisitos: demuestrar por lo menos dos años de educación superior o demuestrar dos años de servicio en el ejército de Estados Unidos.
Por esto, muchos acusan a la DREAM de no ser propuesta educativa ni de legalización sino de reclutamiento encubierto para alimentar las guerras gringas en Afganistán, Irán o donde se le ocurra la Casa Blanca que "peligran los intereses de Estados Unidos" de aquí al 2020.
La publicidad del DREAM aumenta esta percepción. La página de Univision en Internet, donde se anuncia la propuesta pone entre párrafo y párrafo la foto del USS Fort McHenry, calificado como "el Portaaviones para el Siglo XXI", y en la página de los activistas DREAM hay las siluetas, frente a una bandera estadounidense, de un estudiante y de un soldado haciendo un saludo militar.
Sus defiensores dicen que meterse al ejército no es obligatorio, y desdeñan el argumento de que solo unos cuantos pueden pagarse dos años de universidad. Ah, por cierto, la residencia condicionada no autoriza las becas porque si el estudiante se convierte en "carga pública" queda descalificado para seguir con su proceso. Y la descalificacidón termina su residencia y queda sujeto a la "remoción" del país.
Pero deje la bronca de terminar matando gente en otro país por querer ser ingeniero o dentista y haberse hecho soldado. La verdadera cuestión es ¿por qué plantear una reforma para unos miles cuando el problema es de muchos millones?
Todos sabemos que la la gente eligió a Barack Obama porque estaba harta de los Republicanos que nos convertieron en sospechosos de todos los males de la tierra. Lo que no sabemos es por qué algunos políticos siguen diciendo exactamente las mismas cosas que decían cuando tenvíamos una mayoría Republicana en el Congreso y un Republicano en la Casa Blanca.
Cuando nació la DREAM viviíamos la primera presidencia de George Bush, y era "lo único que se podía conseguir". Hoy no es así. Defender la DREAM como si fuera la última Coca-Cola en el desierto es defender la idea de que todo sigue igual; es echarle zancadillas a la petición de una amnistía general para todos los inmigrantes indocumentados.
Nomuás piense en la DREAM como una propuesta general de "reforma migratoria". ¿Aceptaríamos una residencia condicionada en abonos, sin derechos y benenficios durante cinco años donde nos dijeran que hay que recoger la "mica" en el cuartel general del ejército gringo en Afganistán en el año 2015?
El tema de la inmigración, la documentada y la que no tiene papeles, volvió a discutirse en el país esta semana. Nomás que pa' no variar, es una discusión en contra, y no a favor. Esto pasando mientras el movimiento inmigrante no tenga una propuesta propia por la que todo el mundo pueda luchar, en vez de esperar propuestas chafas de los Demócratas y los Republicanos.
La discusión de la semana consiste en cómo fregarnos más, y se centra en el famoso Programa Electrónico E-Verify. Por un pelito se escapó de formar parte del paquete de recuperación económico de Barack Obama, y por otro pelito se escapó de formar parte del presupuesto del año 2009 con el que el presi espera gobernar al país. Pero se discutió (y sus proponentes perdieron la discusión), las dos veces. El E-Verify permite a los patrones y al gobierno federal comprobar el estatus migratorio de los trabajadores recientemente contratados.
En su última aparición en la agenda de discusión, la del presupuesto 2009, el Senador Republicano Jeff Sessions quería renovarle los fondos al E-Verify por cinco años, pero a final de cuentas se aprobaron solamente seis meses. Como quien dice, "nomás" seis meses de fregarnos la vida.
Cerca de 2 mil negocios se han estado inscribiendo voluntaria u obligadamente en el E-Verify cada semana, lo cual suma unos 112 mil registrados hasta la fecha. A ese ritmo, todos los patrones estarán inscritos en el E-Verify… ¡para el 2035! Como quien dice, igual que el famoso muro de la frontera, será como una cárcel de tres paredes, de la que todo el mundo se podrá salir cuando le de la gana.
Eso si, como todos los inmigrantes somos "terroristas" en potencia, los datos de los pasaportes de los ciudadanos naturalizados, los "Americanos nacidos en otro lado", ya se están compilando en la base de datos del E-Verify, que está vinculada a las bases de datos del FBI, la Administración del Seguro Social y del departamento de Seguridad Nacional.
El Caldo y las Albóndigas
La razón para cruzar los datos de los pasaportes, ojo, es que una evaluación que hizo la oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), dio como resultado que "la información de ciudadanos nacidos en el extranjero tenía más probabilidad de estar expuesta a errores". De hecho, según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, los datos de hasta un 10 por ciento de inmigrantes naturalizados ciudadanos estadounidenses están equivociados.
Pero como quien dice, en vez de corregir los errores, producto en su mayoría de errores de dedo, errores tipográficos, ortográficos, y de la negativa a aceptar que los coreanos escriben primero su apellido y luego su nombre y que los latinos sí tenemos mamá y también usamos su apellido, lo más correcto es ponernos en la lista de criminales, sospechosos de terrorismo y demás del FBI.
Es más, ante sus dos fracasos, Jeff Sessions jura que va a proponer el E-Verify como una ley independiente, con presupuesto propio,sin fecha de extinción y obligatorio por lo menos para todas las empresas que reciban lana del gobierno federal.
Dice el Republicano de Alabama que el E-Verify es un "componente clave para la creación de un sistema de inmigración legal... para eliminar el imán de empleos que atrae a la gente a nuestro país de forma ilegal". No le pasa por la cabeza que el imán son los empleos y los salarios, dos cosas cada vez más escasas en los países de origen de los inmigrantes…
Y no se le ocurre tampoco que con el tal E-Verify el caldo le sale más caro que las albóndigas. La Oficina de Presupuesto del Congreso, en un estudio del E-Verify hace un año, advirtió que extenderlo "disminuirá los ingresos fiscales en 17 mil 300 millones de dólares en 9 años" porque (elemental, mi querido Watson), "muchas empresas buscarían formar alternativas de pagarle a los indocumentados que contraten, evadiendo impuestos".
Pero la bronca va más allá. Don Barack Obama es un decidido apoyador del E-Verify. Lo propuso y lo respaldó mientras era senador de Illinois, y lo considera "parte de una estrategia integral para reformar el maltrecho sistema de inmigración".
Y el mal ejemplo cunde… A principios de marzo, el Congresista Demócrata del 3er Distrito de Illinois, Dan Lipinski, firmó una carta conjunta, nada más y nada menos que con el "coco" de los inmigrantes, el Republicano Jim Sensenbrenner, protestando por la derrota del E-Verify en el presupuesto 2009.
Si seguimos así, Barack va a proponer mañana la HR 4437… aquella de Jim Sensenbrenner en 2006…
México del Norte mexicodelnorte@... Jorge Mújica Murias
Si Hay Quinto Malo Se llevó más o menos un 25 por ciento de todos
los votos en la elección primaria. El voto es meritorio, porque se
enfrentó a otros cinco candidatos, y nos tan fácil sacarse una
cuata parte de todos los votos cuando hay tantos candidatos. Peor
aún, resulta que era la única mujer compitiendo por el puesto, lo
cual hubiera hecho su candidatura aún más difícil. A la mejor,
claro, la fue que los otros candidatos no eran demasiado buenos ni
atractivos. El que más votos sacó después de ella fue un
corredor de bienes raíces, Tom Hanson, y a estas alturas de la crisis
yo creo que a nadie le caen bien los vendedores de casas (ni los
banqueros, p'al caso…) Les siguió un abogado, Gregory Bedell,
y después un medio inventor medio ingeniero de productos
electrónicos. El candidato que quedó en quinto lugar es descrito
por los medios de comunicación como "luchador profesional
retirado y últimamente locutor y cronista de temas de
auto-motivación, de nombre Jon Stewart. Cerrando la contienda, en
último lugar, quedó el autodescrito "empresario" Daniel
Kay (y tampoco los "empresarios le hacen mucha gracia a muchos en
estos tiempos), que también se autodescribe como "vanguardia en
la lucha en contra de los cascos obligatorios para los
motociclistas". A la mejor y ahí estuvo el detalle, porque
Rosanna por lo menos tenía un programa más definido que estar a
favor de que los motocliclistas ejerzan su derecho a romperse la cabeza.
Ella presentó una plataforma más simple: derechos a los dueños
de armas y "un estricto control de la inmigración ilegal". Me
refiero, por si el lector no lo ha adivinado hasta la fecha, a la
reluciente candidata Republicana al Quinto Distrito Federal de Illinois,
fundadora del Proyecto Minuteman en este estado, Rosanna Pulido.
Rosanna se enfrentará con el Demócrata Mike Quigley, hasta ahora
Comisionado del Condado de Cook y que, de paso, colaboró en la
aprobación de la ordenanza que hace "santuario" al Condado y
que, de otro paso, no contiene ningún tipo de castigo para quien la
viole. Por el Partido Verde contiende el activista en contra de la
Guerra Matt Reichel. ¡No Pasará! Rosanna es latina, y dice los
rumores que odia a los inmigrantes porque su papá la hacía
prepararle comida a la gente que cruzaba la frontera cuando era
chiquita. Para mí que es invento, pero aquí hay algunas cosas que
no son invento, parte de una entrevista de la Pulido con Sher Zieve,
comentarista antiinmgrante, antes de la elección: "Mi héroe,
el Alguacil Joe Arpaio, me apoyó para esta elección. Viniendo del
`Alguacil Más Duro de America', esto es un gran honor. Si
gano las elecciones primarias del 3 de marzo, le voy a pedir al Alguacil
Joe que venga a Chicago para hacer una fiesta y juntar dinero. ¡Vamos
a subastar ropa interior de color rosa, y vamos a servir sándwiches
de Bologna!" Rosanita se refiere a la comida que Arpaio, Alguacil
del Condado de Maricopa en Arizona, le sirve a los prisioneros que no
tienen documentos, según él para "Ahorrar dinero para el
condado". La referencia a la ropa de color rosa, es que Arpaio hizo
que estos prisioneros se vistieran así, para "distinguirlos de
los demás criminales". Arpaio opera con la bendición del
Departamento de Seguridad Nacional, bajo el llamado programa 287(g),
comúnmente conocido en las calles como la "Polimigra". Y
después de todo, otra mujer a la que Arpaio apoyó durante su
campaña electoral, Janet Napolitano, es la gran jefa de este
Departamento. Hace un par de semanas, Arpaio hizo un circo público
en Maricopa, haciendo desfilar por las calles a los "criminales
ilegales" vestidos con traje de rayas negras y blancas, al viejo
estilo, encadenados de pies y m anos. Su chiste, y la reacción en
contra que provocó a nivel nacional, hicieron que el Departamento de
Justicie inicie una investigación sobre posible violación a los
derechos civiles y humanos de los prisioneros, y que Janet ordenara una
revisión del programa de los Polimigras. Rosanna no va a ganar el
Distrito 5 de Illinois. Entre todos los Republicanos no sacaron más
de 3 mil votos en la primaria, mientras que los Demócratas se
llevaron más de 30 mil. Pero el caso no es ese. Durante un mes,
Rosanna va a hacer campaña sobre las espaldas de los inmigrantes. Por
eso el lema de "¡No Pasará!". Las fuerzas a favor de los
inmigrantes tienen también una campaña por delante, de por lo
menos un mes. Y el Alguacil Joe… pues tampoco pasará. Que ni se
le ocurra aparecerse por Chicago…
Entre las brumas del destino de la reforma inmigratoria (eso que nosotros entendemos como legalización para todos los indocumentados y la derecha entiende como reforzar la frontera y deportarnos a todos), salieron dos solecitos esta semana.
Ambos dos se deben a resoluciones legales, y el calorcito se recibe agradablemente. Hay que aclarar, como en todos los casos legales y especialmente en los casos que se refieren a la inmigración, que las resoluciones no son tanto por gusto o simpatía de los jueces hacia quienes chambean harto en estas tierras de México del Norte sin permiso para hacerlo, sino a la realidad imposible de negar de que la ley de inmigración no sirve para nada.
Y más que la ley, que la aplicación de la misma por parte de las autoridades cae en una barrabasada tras otra.
El primer caso es el de varios chambeadotes detenidos por la Migra hace un poquito más de dos años, el 7 de febrero de 2007, en una redada en la compañía Micro Solutions Enterprises en la ciudad de Van Nuys, allá en Califas.
Un juez de inmigración decidió que la Migra violó sus propias reglas de operación (lo que se conoce como un "tecnicismo legal"), y esas violaciones significaron la liberación de un paisano poblano, Gregorio Pérez Cruz, uno de los 130 arrestados en aquella ocasión.
La Juez Ashley Tabaddor determinó que la Migra actuó "con prejuicio", es decir, "juzgando algo con anticipación", lo que en buen español quiere decir que se aceleraron y determinaron "algo" antes de reunir los materiales necesarios para confirmar su juicio. Entre paréntesis, nomás para agravar su caso, la Migra no dejó que los detenidos hicieran llamadas por teléfono ni que sus abogados estuvieran presentes durante los interrogatorios.
Pa'l caso, el chiste es que su "prejuicio" convierte el arresto en "ilegal", y hace que las declaraciones que obtuvieron del detenido no sean válidas legalmente.
Como quien dice, la Migra actuó ilegalmente y violó la ley al tratar de aplicar la Ley y efectuar una operación para detener "ilegales".
"Me cai que no sabía"
El otro caso viene derechito desde la más alta autoridad jurídica de este lado del Bravo, la Suprema Corte de Justicia, y tiene que ver con la ahora popular acusación de que quien usa un número de Seguro Social que le pertenece a una persona de verdad en vez de inventarse uno o poner su número de teléfono celular para pagar impuestos está cometiendo el delito de "robo de identidad".
Al admitir el caso para consideración (la resolución final se dará hasta la primavera), la Suprema dice que el gobierno está disparando por la culata. La acusación se estrenó hace casi un año, en la famosa redada de la Migra en Postville, Iowa, donde los detenidos no fueron acusados de no tener papeles, sino de haber robado identidades. El robo agravado de identidad, desde 2004, es un delito federal que implica una sentencia mandataria de dos años de cárcel, y desde Postville a todos los chambeadores sin papeles no se les acusa de no tener papeles sino de haberse robado los papeles de alguien más.
Mas pior, el gobierno argumenta que ni siquiera tiene que demostrar que la persona sabía que los papeles que usa, que se compró en el Parque MacArthur o en la Calle 26 en Chicago, no eran inventados sino que eran de un gringo de carne y hueso.
La Suprema dice que no hay tal.
Y no hay tal, porque el "robo de identidad" en realidad es un delito que se comete para vaciarle a alguien la cuenta del banco y comprarse un yate a su nombre. Y los indocumentados no hacen eso. Si lo hacen, que me presenten a uno con yate…
La realidad real es que los indocumentados usan los números que los "miqueros" les venden sin tener idea de qué tan verdaderos son, y los usan para ponerle lana a las cuentas del Seguro Social. Si el número no es legal, la lana va a engordar el famoso Fondo de Ganancias en Suspensión", que a la fecha lleva poco más de 660 mil millones de dólares acumulados que "nadie sabe de dónde vienen".
Y si el número es legal, de una persona de carne y hueso, pues para lo que sirve es para aumentar la cantidad de dinero que esa persona de verdad va a recibir el día que se jubile.
La otra realidad real es que la acusación de "robo de identidad" solamente sirve para espantar chambeadotes cuando los agarra la Migra, y hacerlos que firmen la salida o deportación "voluntaria" ante la amenaza de que de perdida se van a echar dos años de cárcel antes de que los deporten.
Pero a final de cuentas, lo que cuenta es que las dos decisiones legales reafirman lo que nosotros llevamos tanto tiempo diciendo: las redadas y deportaciones son absurdas porque la Ley es absurda, y poner en práctica una ley absurda es un doble absurdo.
De remate, ahora está resultando que aplicarla… ¡es también ilegal!
Tony Platell, de 37 años, podía haberse jubilado de la Patrulla Fronteriza en una década, después de haber agarrado unos cuantos miles de inmigrantes indocumentados. Pero nomás trabajó 13 años. Le tocó agarrar "mojados" en San Diego, en Arizona y desde hace dos años, en Riverside, Califas.
Ya no trabaja en la Migra porque le entró miedo. No miedo a los inmigrantes, sino miedo a que lo demandaran. En enero agarró a seis indocumentados que, según él (y habrá que creerle porque lo que dice es típico), estaban deshidratados y necesitaban atención médica. "Si uno de ellos se moría, ¿que haría yo?", se pregunta. "Tengo el seguro de la Patrulla Fronteriza, ¿pero qué pasa si la familia viene y me demanda? Uno es responsable de estos detenidos".
Su miedo le costó la chamba. Lo despidieron porque sus órdenes eran de quedarse donde estaba con sus detenidos. Lo acusaron de "poner en peligro las operaciones de la Patrulla Fronteriza, y causar `escasez' de agentes y de haber causado que no hubiera espacio para detener más inmigrantes indocumentados". Dice que su jefa le dijo que no se podía ir porque su camioneta todavía tenía espacio para otros seis detenidos.
Platell se fue a su sindicato y demandó a la Patrulla Fronteriza. Y abrió la boca.
"En realidad interferí con la cuota y por eso me despidieron", dijo.
"Teníamos que hacer ocho arrestos al día o nos presionaban para hacer más al otro día. El agente a cargo, Ramón Chávez, nos dijo que tenía órdenes de hacer 150 arrestos al mes en el sector, ú 8 arrestos al día, incluyendo dos casos para procesarlos legalmente, y requisar 20 vehículos. Si no cumplíamos la cuota, nos cambiaba de turno. Si no encontramos inmigrantes que arrestar, nos íbamos a Home Depot o las agencias de trabajo temporal. Buscábamos a cualquiera que pareciera "mojado". Hasta detuvimos a un viejo saliendo de una clínica médica".
Según Platell, en algún lugar hay que pintar la raya. "Preguntamos si había alguna emergencia, y nos dijeron que no, sino que no producíamos. Pero no se pueden cumplir esas cuotas sin abrir la posibilidad de violar los derechos civiles de la gente".
¿Cuota o Meta?
Las declaraciones de Platell desataron una tormenta.
Jeffrey Calhoon, jefe del sector El Centro de la migra dice que no sabía de las cuotas. "No podríamos tenerlas porque tenemos que lidiar con el sindicato".
Pero el sindicato, en voz de su presidente en el área Lombardo Amaya, dice que si hay cuotas. "Nos dijeron que si no `producíamos' nos iban a quitar los fines de semana".
Un vocero de la migra en Washington, Lloyd Easterling, de a tiro justificó las cuotas, diciendo que "si las hubiera, no impedirían cumplir con nuestro trabajo, asegurar la frontera y detectar y detener y arrestar a cualquiera que esté envuelto en una actividad ilegal.
A él le contestó el presidente nacional del sindicato de la Patrulla Fronteriza, T.J. Bonner. "Las cuotas obligan a la gente a violar las reglas. Todo agente preferiría detener a un criminal que a un jardinero, pero las cuotas impiden hacer investigaciones serias porque solamente te preocupas de un número. Y por las pláticas con nuestros miembros, parece que ése es el caso".
Otro portavoz de la Patrulla Fronteriza, Richard Vélez, volvió a rechazar que haya cuotas. "Serían contrarias a nuestra misión. Bajarían la moral y pondrían presión indebida en nuestros agentes", dice. Pero luego agrega que "lo que tenemos son metas, pero no cuotas numéricas".
La última declaración del caso es, nuevamente, de Lombardo Amaya, presidente del Local 2554 del sindicato de la Patrulla Fronteriza: "Algunas veces, como en la política, esta agencia se dedica a verse bien".
Nomás que las "cuotas" de mordelón barato o las "metas" políticas para verse bien producen malos resultados. Según Platell, "hasta ciudadanos de Estados Unidos hemos detenido e interrogado". Lo corrobora Emilio Amaya, Director Ejecutivo del Centro de Servicios Comunitarios de San Bernardino: "Soy ciudadano pero me han detenido varias veces".
Y ahí está la cosa. Detener "mojados" está basado en apariencias. Y la apariencia no tiene que ver con el agua en la ropa. De hecho, en la mitad de la frontera entre Estados Unidos y México ni agua hay. Está basado en apariencias, en estereotipos. Y no se puede sospechar de alguien que cruzó la frontera, porque eso no deja huellas visibles.
Está basado en la apariencia de un grupo étnico, mal identificado por cierto, porque los inmigrantes que cruzan la frontera son de todas las razas y todos los colores, y tienen la mala costumbre de heredarles los colores a sus hijos.
Está basado, ya sea para llenar "cuotas" o lograr "metas", en agarrar a quienes no sean blancos. Eso se llama perfil racial. Y la práctica de hacerlo se llama racismo y punto.
En su primer día como presidente, Barack Obama firmó varias órdenes ejecutivas que muchos han ovacionado y lo marcó, en palabras de la Unión Americana de Libertades Civiles, como "un día memorable para la Constitución y el respeto a la ley".
Una de ellas fue la orden de cerrar Guantánamo, prohibir la tortura, revisar a fondo las políticas y procedimientos de arresto en Estados Unidos y para detener el juicio de Ali al-Marri, joven canadiense que lleva 5 años de detención en uno de los casos más sonados de arresto indefinido.
Ojala las órdenes alcanzaran a otras cárceles secretas de la Agencia Central de Inteligencia, a Abu Ghraib y sus perros, capuchas y sadismo sexual, y los campos de concentración de Whitehorse, Cropper, Qaim, Samarra y la base aérea de Bagram. Y capaz, pero no creo, para investigar las otras cárceles en 40 países, 14 de ellos europeos, (España, Alemania, Rumania, Polonia y Portugal, entre otros), donde la CIA trasladó "combatientes enemigos", en "vuelos fantasmas" en aviones proporcionados por la Boeing al régimen de Bush, y también ojala a los barcos-prisión anclados cerca de la isla de Diego García, territorio británico en el océano Índico.
Cerrar Guantánamo era promesa presidencial. Después del 11 de septiembre de 2001, el Camp Five de Guantánamo se convirtió en un paraíso de la no justicia. Ahí se encerró, en violación a docenas de leyes nacionales e internacionales, a centenares de personas clasificadas como "enemigos combatientes" que el régimen de George Bush no quería presentar en público.
Ahí se torturó gente, con autorización de la Casa Blanca y el Departamento de Justicia con el fiscal Alberto Gonzáles a la cabeza, como parte de la "guerra contra el terrorismo", guerra imposible porque el terrorismo es solamente un tipo de violencia, no un país ni un ejército ni una organización, pero que justifica la guerra contra todos.
Interesante la acción de Obama, porque en el Senado él aceptó la "guerra contra el terrorismo" y votó en favor de los presupuestos de guerra que incluían estas acciones de tortura y otras violaciones de derechos civiles.
"Centro de Detención Familiar"
La cosa es que si puede cerrar un centro de detención, podría cerrar otro. Yo propondría, para empezar, el cierre del T. Don Hutto, llamado el Centro de Detención Familiar" de la Migra.
Bueno, ni siquiera es de la Migra, sino rentado. El Hutto es una cárcel privada, operada por la Correction Corporation of América, una de las dos empresas que se han hecho multimillonarias rentándole espacio a la Migra. Tiene capacidad de "hospedar" a 512 inmigrantes (Hay mas detenidos ahí que en Guantánamo), se abrió en 2006, y está calificado como "un centro para preservar la unidad familiar".
Se refiere la Migra a mantener juntos a los niños y sus padres, mientras los deportan a todos a su país de origen. Por así decirlo, es un lugar para no deportar a los papás antes que a los niños o viceversa. Es la solución "familiar" a las críticas de que la Migra deja niños abandonados y huérfanos. Hutto es, también, el lugar donde familias enteras esperan la decisión de los jueces de Inmigración sobre sus casos de asilo.
El único delito de todos los detenidos en Hutto es no tener papeles. No hay gente acusada de ningún otro "crimen", y son de todo el planeta excepto mexicanos.
La verdad, los únicos criminales ahí son los dueños y la Migra. En 2007, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) los demandó por las deplorables condiciones del "centro familiar", una ex prisión de mediana seguridad rodeada de alambre de púas, con pésimas condiciones sanitarias, pésima atención de salud y demás. La Migra alegaba que no estaban obligados a cumplir con los estándares federales porque no era una cárcel del gobierno.
La demanda se ganó y las condiciones "mejoraron": Los excusados ya son de porcelana, en vez de aluminio; se pusieron cortinas alrededor de los baños y las regaderas; se quitó el alambre de púas; se pusieron dos campos de fútbol y un gimnasio; se programaron "viajes de campo" para los niños y se contrató a uno de los detenidos, un experto chef, para preparar comida "estilo casero".
Pero como dice el dicho, "aunque la jaula sea de oro…". Hutto sigue siendo una cárcel, una cárcel para niños, cuyo crimen fue ser traídos por sus padres sin papeles a Estados Unidos.
El año pasado, en referéndum en las primarias Demócratas del área, 60 precintos votaron por cerrarla, y la Convención Demócrata ratificó su decisión. Barack Obama debe cerrarla y dejar a los detenidos, niños y adultos, libres hasta que se resuelva su estado migratorio. Hutto es parte de la "guerra contra el terrorismo" de Bush, y Obama tiene que probar que quiere un "cambio".
Esta semana (haciéndole de pitoniso trasnochado y contando con que el Senado no me falla), se aprobará el llamado "Paquete de Recuperación e Inversión Económica 2009", el plan de Barack Obama para la recuperación del capitalismo estadounidense.
El paquete, se supone, atiende a las necesidades inmediatas de eso que se llama "la sociedad", en donde caben desde los ultramillonarios que nos llevaron a la crisis con su desmedido afán de ganancias, hasta nosotros los que andamos medio muertos de hambre, sin empleo y sin chance de encontrar uno.
Se trata, al menos en teoría, de ponerle todavía más dólares al rescate que de hecho no funcionó con Bush porque quienes recibieron la lana se han hecho patos con ella y no la han repartido. La nueva lana estaría destinada a "invertir en la infraestructura necesaria para crear trabajos". La teoría es tan vieja como Ronald Reagan, el expresidente Republicano que Obama admitió que admira, y que creó la idea de la "economía del goteo", que básicamente propone que si los ricos tienen lana, crearán trabajos para los pobres y así se hace eterno el capitalismo. Mientras más ricos sean los ricos, menos pobres serán los pobres.
Pero claro que no todo va para los ricos. Entre otras cosas, aumenta los cupones de comida, extiende el seguro al desempleo, proporcionará algún cuidado de salud para los desempleados, le dará dinero a los estados para que no dejen de pagar el Medicaid, la educación y otros servicios, y atiende algunas necesidades de las personas pobres con discapacidades.
También tiene (aunque ahí hay una diferencia grande entre las versiones de la Cámara de Representantes y el Senado), un aumento a las excepciones de los impuestos por cada niño dependiente de una familia pobre. La diferencia real entre una versión y la otra son más de dos millones de chamacos, por los cuales sus padres recibirían menos "estímulo", según sus ingresos por el error de no ser miserablemente pobres sino nomás pobres a secas.
Estimulando a los Migrantes
Sobra decir que una buena cantidad que esos chamacos son hijos de migrantes, la mayoría trabajadores agrícolas, que son de los que más trabajan pero menos ganan en el país, unos 7 mil dólares al año.
Ya que hablamos de migrantes, cabe señalar que los inmigrantes sin papeles no tienen derecho a los cupones de comida ni tampoco al seguro al desempleo ni a Medicaid. Y mas pior, ni tienen derecho ni van a tenerlo, a los descuentos en los impuestos por sus dependientes, ganen lo que ganen. Para recibir los famoso "estímulos", ya lo vimos el año pasado, hay que tener número válido de Seguro Social. Los heroicos poseedores del ITIN, número que la Tesorería emite para que los indocumentados paguen dinero, no tienen derecho más que a pagar impuestos, nunca a recibir reembolsos.
Y ya deje los indocumentados, incluso los inmigrantes legales están viéndosela negra con las nuevas leyes. En el caso de la legislación de salud aprobada hace una semana, se quitó de pura chiripa y en el último segundo una provisión que eliminaba el seguro de salud para los niños residentes legales durante los primeros 5 años a partir de su aprobación.
Pero volviendo a los sin papeles, lo más grueso del "estímulo" es una propuesta favorita de Obama, conocida como el E-Verify. Con la famosa "American Recovery and Reinvestment Act of 2009" se obligaría a todas las empresas públicas y privadas que reciban dinero del gobierno federal a usar el E-Verify. Este es un programa que le da acceso a los patrones a la base de datos del Seguro Social para verificar los números de los nuevos trabajadores. Supuestamente es para verificar los números después de contratarlos, en las 72 horas que siguen, pero comúnmente se usa para corres trabajadores que ya llevan tiempo chambeando y que, por ejemplo, votan a favor de un sindicato o se quejan de malas condiciones de trabajo. En corto, sirve para discriminar a los trabajadores inmigrantes.
En este caso, no puedo más que preguntarme para qué se incluye esto. No va a salvar ni trabajaos ni trabajadores; no va a crear empleos; no va a solucionar las crisis por falta de líneas de crédito; no va a traerle ni quitarle clientes a las empresas ni va a ayudar a resolver la crisis de hipotecas.
Es un mensaje de cómo están dispuestos a enfrentar el tema de la inmigración: endureciendo las políticas que armó George Bush. El inventó el E-Verify y ponerlo en práctica, parece ser, es tarea de este "gobierno del cambio". Para mi que el E-Verify está ahí nomás pa' mandar una señal de que sí se acuerdan de nosotros, y de que nos va a ir pero con el "del cambio".
El estímulo que nos toca debe ser a luchar en contra de "cambios" de éstos….
Me recomiendan mis compañeros que me quieren bien, que deje de hablar mal de un tal Barack Obama, porque dicen que tiene un tremendo apoyo popular, y por su potencial de cambiar la situación que viven los Estados Unidos y p'al caso el resto del planeta. Pero mi terquedad se impone, mi irreverencia se mantiene, y la realidad real del tal Barack me hace continuar mi peligrosa tendencia.
Reconozco, es cierto, que Obama tiene un tremendo apoyo, que se vio en números alrededor y específicamente el 4 de noviembre del 2008. Olvídese de los votos, los números más importantes fueron los miles de personas que se movilizaron por todo el país y especialmente en los estados donde la competencia con McCain estaba más canija, y en los dineros.
Y ambos dos números, el de voluntarios y la lana, vinieron en su mayoría de los sindicatos gringos.
Los sindicatos en Estados Unidos, conocidos por todo el mundo como "uniones" porque acá el "sindicato" es más un término relacionado con la mafia italiana, "syndacate", están más débiles que nunca. Organizaciones como el Sindicato de Automovilistas, que alguna vez representó a los millones de trabajadores de la Ford, General Motors y demás, tiene hoy menos miembros que los que tenía en 1934. Actualmente, se calcula que los sindicatos no tienen más de un 8 por ciento del total de trabajadores del país.
Aún así, son una fuerza considerable. Ocho por ciento de 154 millones es mucha gente organizada. Y tienen lana. Entre comités de acción política, campañas entre sus miembros y demás, las centrales sindicales y las secciones de cada uno le metieron cerca de 45 millones de dólares a la campaña 2008.
Pero la lana no era de gratis. Como todo grupo de interés, los sindicatos querían algo a cambio, y ese algo se llama "Employee Free Choice Act" (Ley de Libre Opción del Trabajador, EFCA), una propuesta de ley que han estado cabildeando desde hace años y que todavía no se les hace.
"No hay trabajadores para sindicalizar…"
La Free Employee Choice Act sería un cambio radical, en favor para los sindicatos. Obligaría a los patrones a aceptar la existencia de un sindicato si se le presentan la mitad o más de las firmas de los trabajadores de una compañía, en vez del sistema actual en que hay que esperar meses para una elección sindical que los sindicatos pierden por las presiones del patrón a los chambeadotes.
Hace un año la Casa de Representantes ya votó a favor de EFCA, pero nunca llegó hasta el senado por la presión de los patrones. Por eso los sindicatos le metieron toda su lana a las últimas elecciones, para hacerla realidad.
Pero hace unos días Obama se les echó pa' atrás. De hecho, su Jefe de Gabinete
Rahm Emmanuel abrió las puertas a la duda en una entrevista desde diciembre al periódico Las Vegas Sun, donde explicó que EFCA no sería una prioridad para Obama, sino que la prioridad era "entenderse con el otro lado del pasillo (los Republicanos), para crear trabajos a través de un paquete de estímulo económico">
Luego vino Hilda Solís, quien luego de ser aceptada como nueva Secretaria del Trabajo, declaró al Finantial Times que "dada la actual recesión, EFCA no era una prioridad inmediata para la administración".
Y remató Obama, en entrevista al Washington Post hace 10 días. "Quiero levantar el peso (que puso la administración de Bush sobre los sindicatos). Hay pasos que podemos tomar en vez de la EFCA que van a hacer una diferencia", dijo. "Estoy de acuerdo con los principios generales de EFCA, pero voy a escuchar a todas las partes, sindicatos y patrones, que consideran EFCA una creación diabólica… para ver si hay forma de unirlos y restaurar el balance".
Y siguió: "…si los patrones argumentan que EFCA es que va a facilitar que los trabajadores se sindicalicen, no van a ir muy lejos conmigo. (Pero) si su argumento es que `hay formas más elegantes de hacerlo' o `aquí hay modificaciones al concepto general', entonces queremos verlos… Esa es la forma en la que estoy interesado en tomar. Pero en términos de tiempo, si estamos perdiendo medio millón de trabajos al mes, entonces no hay trabajadores para sindicalizar".
Más clara ni el agua embotellada. El presidente "progresista", del "cambio", del "si se puede" y demás, no está "de nuestro lado". Está del lado de todos, los de izquierda, derecha, centro y demás. Está dispuesto a traicionar un fuerte aliado para aliarse con el otro lado.
Y su argumento es ridículo. Si se perdieran medio millón de trabajos al mes, para el 2012 todavía quedarían 149 millones de trabajadores, y para 2016 quedarían 143 millones que se podrían sindicalizar.
La realidad no es de números. Es de disposición a hacer las cosas y punto.
Ya de salida, después de 8 de los más nefastos años de presidencia en Estados Unidos, George W. Bush se lamentó de que "su partido ahuyente a los inmigrantes". Así dice el texto de una última entrevista, pero yo más bien digo que de salida Bush se la mentó a la comunidad latina, especialmente la mexicana, y justificó completamente la idea de que su partido ahuyenta a los inmigrantes.
De salida, como último acto de gobierno, Bush conmutó la sentencia de dos agentes de la Patrulla Fronteriza que le dispararon por la espalda a un indocumentado que corría, con las manos en alto, de regreso a México después de ser descubierto del lado gringo.
Los Migras Ignacio Ramos y José Compeán reportaron que el 17 de febrero de 2005 dispararon contra "un sospechoso" que "hizo un gesto como de disparar un arma". Inicialmente, el caso se presentó a los medios de comunicación como la valiente acción de dos agentes fronterizos en contra del Narco y en Defensa de la Patria, y cuando se investigó el incidente y Rush Limbaugh y Lou Dobbs los declararon víctimas de un gobierno Traidor a la Patria.
Pero la versión era tan chafa que unos días después la Fiscalía del Distrito Oeste de Texas declaró que "los agentes serán procesados porque dispararon contra una persona que se rindió, puso las manos en alto, y corrió cuando el agente Compeán trató de golpearlo con la culata de su escopeta. Los agentes dispararon por lo menos 15 veces contra el sospechoso (Osvaldo Aldrete Dávila), hiriéndolo una vez".
Después de herirlo, los Migras encontraron mariguana en la camioneta de Aldrete, pero esto no lo sabían cuando dispararon. Lo peor del caso (fuera del mal tino de los Migras), es que trataron de esconder su crimen. Con la evidencia encontrada, el jurado los encontró culpables de "sin lugar a duda" de once de las doce acusaciones en su contra, incluyendo asalto con una arma peligrosa, asalto con daño agravado, descarga de arma de fuego durante la comisión de un crimen violento, obstrucción de la justicia por destruir la escena del crimen, mentir sobre el incidente, omitir la verdad y violar los derechos constitucionales de Aldrete, y el juez los condenó a 12 y 11 años de cárcel.
Y la Penúltima
Ramos y Compeán quedarán libres en marzo, ocho años antes de terminar de cumplir sus sentencias.
Y Bush se echó otra despedida a los inmigrantes, unos días antes. Por medio de su Procurador Michael Mukasey, decretó que los indocumentados no tienen derecho a defensa gratuita si esto le cuesta un solo centavo al país.
Desde hace muchos años, por decisión de la Suprema Corte, los inmigrantes en casos de deportación son tratados como no-ciudadanos, y sus derechos constitucionales están limitados. Entre otras cosas, esto significa que no tienen derecho a defensores de oficio, derecho que si tiene cualquier ratero mediocre que se deje agarrar, o el mayor Narco del planeta que enfrente un juicio criminal. Pero el "ilegal" no tiene ese derecho porque los casos de inmigración son casos civiles, y no criminales.
De paso, Mukasey decidió que los marcianos no tienen derecho a apelar las decisiones en su contra por los errores que cometan sus abogados, terminando con una práctica de hace 15 años que permitía un nuevo juicio por esta causa. Pero pa' que no se piense que es tan gacho, Mukasey acepta que se revisen algunos casos "por gracia del Departamento de Justicia".
La decisión de Mukasey, emitida en calidad de orden ejecutiva, ni es ley ni reglamento ni nada, sino nomás decisión por sus pantalones, es obligatoria para las 53 Cortes de Inmigración del país. La decisión es tan personal que dice, literalmente, que "Yo decido, basado en las conclusiones de varias Cortes, que la Constitución no confiere derecho a la representación efectiva en procedimientos de deportación".
La Unión Americana de Libertades Civiles, el Centro Nacional de Justicia a los Inmigrantes y otros grupos ya están listos para pelear en contra de la decisión, aunque yo digo que Barack Obama podría, si quisiera, haber borrado la decisión de Mukasey desdela tarde del 20 de enero.
Bush se va (¡al fin!) lamentándose de la mala imagen de su partido con los inmigrantes. La neta, yo me pregunto cómo habrá llegado Bush a esa brillante conclusión. Le recomienda a sus partidarios que "nuestro partido" sea "humanitario y de mente abierta", y "asegurarnos que nuestro mensaje sea de amplia base y humanitario, que tenemos interés por las vidas de las personas y que tenemos un plan para ayudarles a mejorar sus vidas".
Yo digo que ya ni se preocupe. Ya no podrá echar a andar más "planes para ayudarnos". Ni a nosotros ni al mundo.
Hay compas dentro del movimiento migratorio que creen (confían, más bien), en que de aquí a noviembre va a haber algún tipo de reforma migratoria. No completa, en el sentido de que resuelva toda la problemática de todos los inmigrantes indocumentados (y los documentados, que también tienen broncas), pero si "algunas cosas" en vía a la reforma.
Nosotros, incrédulos hasta el más allá y pesimistas de oficio (dijo Jean Paul Sartre que `un pesimista es un optimista bien informado'), no creemos que se vaya a caminar muy lejos.
Y como noviembre está requetelejos, estamos acortando el período de espera. Queremos que Don Obama nos tire un lazo en los primeros 100 días de su gobierno, que por coincidental coincidencia terminan exactamente el Primero de Mayo.
O digamos que nos tire diez lazos, porque proponemos diez cositas que en realidad no tienen mucho que ver con una "reforma", sino más bien que un alto a la guerra contra los inmigrantes.
Dicho de otra forma, que si no nos arregla, de perdida nos deje como estábamos.
La primera cosita es, todo el mundo está de acuerdo, que pare la campaña de redadas y las deportaciones que lanzó el régimen de Bush desde hace dos años. Eso se puede hacer con una orden ejecutiva como la que emitió Ronald Reagan hace 25 años.
Segunda, que resuelva la bronca de las licencias de manejo. Eso se hace suspendiendo el reglamento de la Ley Real ID que impide dar licencias sin tener papeles "reales".
La tercera es que le pare al uso de las cartas No Match del Seguro Social para cosas de inmigración. En corto, que ordene que se le dejen de enviar a los patrones, que nomás las usan para despedir obreros inmigrantes y no resuelven nada del Seguro Social.
Junto con pegado viene la suspensión del programa E-Verify, también implementado por Bush y que ha ocasionado miles de despidos ilegales de trabajadores inmigrantes. Es un programa voluntario que Bush ha impulsado como si fuera ley, nomás creando confusión y discriminación, pero Obama lo puede parar.
Sin chance de Pretexto
Otro puntito es que Barack pare la Polimigra. Es también un programa que se puede suspender, de perdiz hasta que se revise si funciona o no (nosotros sabemos que no, pero en fin).
Luego sigue que pare las acusaciones de "robo de identidad". Obviamente, un migrante que compra una mica chueca no le está robando la identidad a nadie, pero desde la macro-redada de Postville, a los indocumentados ya no se les acusa de no tener papeles sino del crimen federal de usar papeles chuecos.
Eso es causa de otra petición, la de dejar de encarcelar migrantes durante meses o años en vez de deportarlos. O sea, que hay que para el negociazo de las cárceles privatizadas, que reciben 95 dólares por día por cada inmigrante encarcelado.
Pero tampoco vale (y esta es otra petición), seguir usando las "Deportaciones Express" que se usan en la frontera, y que le impiden a los migrantes tener una audiencia con un juez. Este programa viola el proceso legal, y es otro invento de Bush que Obama puede cancelar.
La penúltima es que restaure la Junta de Apelaciones de Inmigración y designe 10 jueces calificados, porque Ashcroft la desapareció sin decir agua va, y desde entonces otros jueces federales que no saben nada de inmigración están a cargo de revisar los casos de inmigración.
La última, aunque aclaro que el orden no es necesariamente debido a la importancia de las demandas, es que le ordene a la Comisión de Igualdad en el Empleo aclare de una vez por todas qué derechos tienen los trabajadores sin papeles, porque desde aquella decisión llamada Hoffman de la Suprema Corte los patrones les han hecho ojo de hormiga todos sus derechos.
Y nótese con toda claridad que en todas las demandas digo "que pare", "que ordene", "que suspenda" y demás, porque todas estas demandas no tienen nada que ver con el Congreso, sino que se pueden resolverse por Orden Ejecutiva.
Ninguna tiene que ver con que "los Republicanos no quieren", con que "no todos los Demócratas están de acuerdo", ni con que "necesitamos 219 votos y nomás tenemos 40".
Ninguna se tiene que cabildear con nadie más. El presidente, como encargado del Poder Ejecutivo, puede dar esas órdenes y firmarlas solito, sin pedirle permiso a nadie. De hecho, igual que las impuso Bush, Obama las puede "des-imponer", revocando las Ordenes Ejecutivas del presidente que ya se va. No hay excusas.
Ninguna medida resuelve completamente la cuestión de la inmigración, pero todas y cada una le quitaría presión a la situación que la comunidad está viviendo.
Y todas y cada una de las diez son responsabilidad de Obama, personalmente.
Y olvídese de noviembre. Queremos todo esto en 100 días. El límite es el Primero de Mayo.
Tengo varios amigos en los cuales confío y a los que frecuentemente les hago caso. Pero esta no es una de esas ocasiones. Por esta vez, voy a hacer lo contrario a lo que me recomiendan.
Su recomendación es que deje de tratar de conseguir votos para la página www.change.org.
Pero mi terquedad se impone. Hace dos semanas me metí en esta "competencia" por los votos, para tratar de favorecer la votación de "Alto a las Redadas", una de varias ideas en la página Web bajo el tema de inmigración. A la final de cuentas, prácticamente por falta de tiempo (la votación se cerró a medianoche del Año Viejo), perdimos la votación. Ganaron, en orden, "Aprobación de la Ley DREAM", "Ejerzan las Leyes de Inmigración", "Proporcionar los mismos derechos legales a las parejas binacionales del mismo sexo" y "Proporcionar Alivio a las Familias de Ciudadanos Estadounidenses".
La segunda, promotora de redadas y deportaciones, era obra de ALIPAC, grupo de "Americanos Por la Inmigración Legal", que es una forma de decir "en contra de la inmigración real", la indocumentada. En solamente 72 horas, en lo que nosotros conseguimos 400 votos para parara las redadas, ellos consiguieron cerca de 2 mil.
Pero los manejadores de la página les cancelaron la votación, porque se enteraron de que estaban haciendo trampa. Abrieron docenas de cuentas falsas con nombres diferentes y se pusieron a meter votos chuecos.
Pero la primera ronda de votaciones terminó y viene la segunda. Change.org anunciará, hacia la tercera semana de enero, cuáles son las 10 ideas con más apoyo entre la población del país, y se las presentarán a Barack Obama para ver si las implementa.
Y ahí nace mi terquedad. Sucede que el tema de "Inmigración" quedó en décimo lugar de la primera ronda de votos. En orden, en primer lugar quedó Justicia Criminal, en segundo "Otros Temas", en tercero Educación, en cuarto Reforma Gubernamental, en quinto Cuidado de la Salud, en sexto Política de Agricultura, en séptimo Derechos de los Animales, en octavo Derechos de los Gays, y en noveno Economía.
La política que falta
Yo sigo terco. Me opongo a que Inmigración quede a la cola de la cola de las prioridades nacionales, por debajo de los Derechos de los Animales. En la segunda ronda de votación quiero invitar a todo el mundo a votar contra "otras prioridades".
Para ponerlo más claro, hay que votar para ganarle a las siguientes ideas:
Legalización de la Mariguana para uso Medicinal y Recreativo
Designar un Secretario de Paz en vez de un Secretario de Defensa
Aprobar la ley nacional que permita matrimonios de parejas del mismo sexo
Prohibir los juguetes artesanales de China (supuestamente por estar elaborados por niños)
Aprobar la Ley de Reforma del Autismo de 2009.
Legalizar la leche (se refiere a la leche no pasterizada de las pequeñas granjas, no a la leche industrializada)
Promover la "empatía" (identificación con los sentimientos y causas) como política de gobierno.
Enseñar Esperanto (lenguaje universal) como idioma extranjero en las escuelas
Rechazar la Patriot Act y restaurar las libertades civiles.
En octavo lugar quedó la propuesta del DREAM Act, y en el número 21 quedó la de Conceder los Mismos Derechos a las Parejas Binacionales del Mismo Sexo", bastante por debajo de los derechos de los animales
Y ahí vuelvo yo con la burra al trigo. Me dicen que no vale la pena promover la votación porque los gringos están más interesados en los derechos de los animales que los de los seres humanos, pero yo no me resigno.
Estoy dispuesto a meterle ganas a una votación donde la mayoría vota por la legalización de la mariguana porque esos son los que están, con sus votos, mandándole el mensaje a Obama. Y quiero convencerlos de que además de legalizar la mariguana hay que legalizar a los inmigrantes indocumentados.
No se trata de votar porque uno esté a favor o en contra de la legalización de la leche, sino porque creo que legalizar a los inmigrantes debe ser una de las 10 ideas más populares en Estados Unidos, y quiero que se anuncie en voz alta a finales de enero.
En resumen, Usted, el lector (en Estados unidos, México o la conchinchina), puede echarnos la mano. Métase a http://www.change.org/ideas?order=top#listSection, regístrese y vote. Y ponga a votar a sus primos, a sus hijos, a sus alumnos y hagamos que inmigración vuelva a ser una prioridad. Será una forma de ayudar a convertirlo en una política de gobierno.
De otro modo, Obama es capaz de legalizar la mariguana y hasta dársela a los perritos, pero no va a legalizar a los indocumentado. ¡Usted tiene la palabra! (o el voto…)
"Yo abriré las puertas del gobierno y les pediré que participen en nuevamente en su propia democracia", dice el lema al principio de la página de Internet, y la firma un tal Barack Obama.
El lema es bueno, aunque no estoy muy seguro de que alguna vez en la historia haya habido democracia en ese país, donde los ciudadanos no eligen ni al presidente, sino que eligen delegados que eligen a los candidatos y votan por "electores" que eligen al presidente.
Pero la intención parecería buena. Participar constantemente para guiar las acciones del gobierno, en vez de ir una vez cada cuatro años a una casilla electoral y poner un papelito en una caja sería una mejoría.
El caso es que Obama tiene abierta su página de Internet, www.change.org, lista para recibir ideas y, sobre todo, votar por ellas. El proceso no es terriblemente simple, porque hay que abrir una cuenta en change.org para poder proponer algo o votar, y a lo mejor este proceso de poner hasta la fecha de cumpleaños para poder proponer algo o manifestarse "democráticamente" a favor de algo desanima a mucha gente.
Como curioso irreparable que soy, me he dado mis vueltas cada semana por la famosa página, a ver que hay de nuevo, que se propone y por dónde anda la tirada. Hasta hace un par de semanas todo iba bien.
Dentro de la página hay una serie de opciones (arriba del lado derecho), que dicen "ideas", "blog", "join" y "sign in".
Y no le extrañe, querido lector, que me meta en todas estas engorrosas instrucciones, porque esta es una columna con maña y con instructivo.
En la página de ideas (http://www.change.org/ideas), váyase pa' abajo pa' abajo, y hasta mero abajo del lado derecho está una lista ("bowse ideas by cause), entre las que se encuentra "immigration". Si ya se perdió, regrésese al principio y simplemente váyase a: http://www.change.org/ideas/browse/immigration
De tin Marín de do Pingüe…
Hay 123 ideas de inmigración en la página. Hay algunas muy simples, algunas medio bastante complicadas y, desde hace un par de semanas, algunas bastante malas.
Luego sigue, con apenas 587 votos, una "idea" de "darle los mismo derechos inmigratorios a las parejas binacionales del mismo sexo". Por esa si voté, porque creo que todo el mundo debe gozar de los mismos derechos y punto, civiles, humanos, legales y de inmigración.
En tercero hay una idea que dice "Proporcionar Alivio a las Familias de Inmigrantes", y se refiere a la legalización de los familiares de ciudadanos estadounidenses. Algo así como la 245(i), si usted recuerda. Esa tiene 469 votos.
Y hasta ahí las buenas noticias.
En cuarto lugar, está la "idea" que supuestamente es o debía ser la número 1 en materia de inmigración el próximo año: "Parar las Redadas". La idea es buena, lo malo es que está en cuarto lugar, y lo todavía más malo es que apenas llega a 394 votos (por lo menos hasta el momento de escribir esta columna).
Pero lo peor es que en quinto lugar, pisándole los talones a "Para las Redadas", viene "Ejercer Nuestras Leyes Migratorias". Es obra y gracia de los anti inmigrantes, que quieren influenciar a Obama para que "deje de hacerle caso a los ilegales y continúe las redadas". El ICE, la Migra, "debe hacer su trabajo y necesita deportar a todos los ilegales que están aquí trabajando y violando la ley".
Entre sus argumentos para no parar las redadas están que "mientras nuestro ancestros lucharon y murieron por el país, los de los ilegales estaban durmiendo de borrachos bajo un árbol", y que "limpiar escusados, cosechar vegetales y hacer las camas en un hotel no es realmente `construir' el país". De remate, "Ustedes no tienen el valor y los pantalones para luchar contra su corrupto gobierno en México, (el quinto país más sucio del mundo), y prefieren robarnos a nosotros en vez de arreglar las cosas en su país".
Si, es racismo, simple y ya. Pero llevan 310 votos, apenas 80 menos que "Parar las Redadas".
Mi "idea" es que aprovechemos todos estos días festivos, y nos pongamos a votar. No preguntan si uno tiene papeles o no. El que falta ahí es su voto… Si no ganamos esta simple elección, de plano no nos merecemos que paren las redadas…
Llega el fin de año pero, desafortunadamente, no todavía el fin del régimen de un tal George W. que vive en una casa blanca en Washington D.C. Para nuestra desgracia, nos quedan todavía como tres semanas de bushismo, y por lo tanto tres semanas de posibles desatinos.
Entre ellos, George se dedicó el día antes de la Navidad a "perdonar" a una serie de individuos. Son los últimos que le tocan, y obedecen a una larga tradición y autoridad garantizada por la Constitución, Artículo II, Sección 2, para alivianar gente que ha cometido crímenes federales en contra de las leyes de Estados Unidos. Con su última acción perdonadora, Bush llegó a casi 200 perdonados o presos a los que les conmuta la sentencia.
Para que un presidente perdone a una persona (digamos claramente a un criminal), se le debe hacer una solicitud y legalmente hay que "aceptar el perdón", lo que legalmente implica que hay que aceptar la culpa.
Por supuesto, la petición no implica el perdón automático. Además, hay una vieja controversia que dice que estos perdones se usan más como herramienta política que para remediar errores de la justicia, lo cual debía ser la aplicación correcta.
La historia de los perdones está llena de burradas, como el concedido por el entonces presidente Gerald Ford a ex presidente Richard Nixon por el escándalo de Watergate, que propició su juicio político y renuncia. Dicen los que saben que esa fue una burrada presidencial porque Nixon no había sido ni sentenciado ni siquiera judicialmente acusado de un crimen federal. Pero los perdones presidenciales pueden emitirse en cualquier momento.
Otra controversia fue la del papi de Bush, quien perdonó a 75 personas (entre ellos varios funcionarios de la administración de Ronald Reagan), que participaron en el famoso caso Irán-Contra, una venta ilegal de armas israelíes a un grupo guerrillero en Irán y donde el excedente monetario se le dio a los "contras" en Nicaragua.
Porque No sabe a Quién Perdona…
Entre los perdones de Bush del 2008 están un gringo comerciante, Charles Winters, que violó la Ley Nacionalidad de Neutralidad y le vendió aviones de guerra a Israel en 1948, con los cuales bombardearon las poblaciones civiles palestinas para establecer su estado. Si Winters lo hubiera hecho ahora, estaría en Guantánamo.
Hay otro montón de perdonados, entre otras cosas, por posesión ilegal de armas, distribución de cocaína, importación y distribución de mariguana y anfetaminas, narcos todos, pues, otros por fraude y uno por venta de productos piratas.
Como están de moda la crisis económica y los bancos, Bush perdonó a Eduviges Duvi González-Matsumura, californiana, por ayudar en un fraude de fondos bancarios, y a Richard Harold Miller, de Florida, por conspiración para defraudar a Estados Unidos.
Pero destacan John Allen Aregood, tejano acusado de Conspiración para Albergar y Transportar marcianos ilegales o "Illegal Aliens", Eric Charles Blanke, acusado de falsificación de documentos, y John Overholt, de Dakota del Sur, acusado de ocultar información que afecta los beneficios del Seguro Social.
Estos tres casos son importantes, porque están directamente ligados a "crímenes" normalmente asociados con la inmigración. Por decirlo de otra forma, los primeros dos perdonados son un coyote y un miquero. El tercero, pues cometió "fraude" contra el Seguro Social.
Los tres son incluso más que importantes, importantísimos, porque entre otros perdones históricos ha habido por lo menos dos "amnistías", esa palabrita que tanto odian los enemigos de la inmigración cada vez que nosotros la decimos. Primero, el presidente Andrew Johnson perdonó a miles de oficiales confederados al fin de la Guerra Civil. Segundo, Jimmy Carter perdonó a miles de jóvenes desertores o que se negaron a unirse al ejército durante la guerra de Vietnam. Los dos perdones incluían a miles de personas que habían cometido crímenes federales.
Y ahí es donde estamos nosotros. Aunque los anti inmigrantistas nunca han logrado su sueño dorado de convertir en crimen federal el hecho de estar en Estados Unidos sin papeles, en las últimas redadas y arrestos de la Migra hemos visto a más y más ciudadanos de México del Norte convertirse en criminales de hecho, por las acusaciones que les hacen: uso de documentos falsos y robos de identidad. Todo inmigrante indocumentado que trabaje, o sea la absolutísima mayoría, usa o ha usado documentos falsos, y ha usado o tenido contacto con un miquero o un coyote o los dos.
La propuesta entonces, para los primeros perdones del "cambio", los que conceda Barack Obama dentro de un año, es que perdone a los 12 millones de indocumentados, a los coyotes y a los miqueros.
Los tradicionales perdones a los narcos y los defraudadores de bancos los dejamos a su discreción; nos conformamos con los 12 millones…
Hace 71 años y un par de meses, un grupo de trabajadores se apoderaron de una fábrica en Estados Unidos (literalmente "se sentaron"), en la ciudad de Flint, estado de Michigan, para ser exactos. La acción, llamémosla no completamente de acuerdo con lo que estipulan las leyes. Pero, como antes y como ahora y como en el futuro, las leyes no necesariamente coinciden con la realidad, y aún más importante, no coinciden con los intereses de los trabajadores.
Era el 9 de febrero de 1937, y el gobernador de Michigan, Frank Murphy, decidió que las tropas de la Guardia Nacional debían "imponer el orden" y sacar a los revoltosos de la planta Chevrolet Número 4 de la General Motors. La amenaza fue respondida por John L. Lewis, Presidente de la Congreso de de Organizaciones Industriales (acusado de comunista), con dos puntos: primero, diciendo que él se iba a poner en la ventana más grande de la planta y se quitaría la camisa, para que las primeras balas de los soldados le dieran en el corazón.
La segunda, en voz baja, según los archivos históricos, diciéndole al gobernador que cuando viera caer su cuerpo desde la ventana, seguramente escucharía en su oído la voz de su propio padre, asesinado por la corona británica por sus actividades como irlandés revolucionario, preguntándole si estaba haciendo lo correcto.
El gobernador lo pensó dos veces, tal vez recordó las luchas de su padre, y decidió no mandar las tropas contra los trabajadores. El resultado fue que General Motors tuvo que pactar con sus trabajadores el reconocimiento del Sindicato de Trabajadores Automotrices, y tuvo que firmar un contrato colectivo.
El resultado nacional fue que muchos trabajadores ganaron contratos colectivos y reconocimiento sindical, hasta que los sindicatos tuvieron tener en sus filas por lo menos uno de cada tres trabajadores. Pero tuvieron que pasar 71 años para que otro grupo obrero volviera a ocupar su planta.
Una República con Ventanas
Esta semana, más de 250 trabajadores en Chicago (¡tenía que ser Chicago!), "se sentaron" en su planta, Republic Windows and Doors, para mantener sus trabajos y obligar al patrón a que les pague sus beneficios.
El sentón se produjo cuando el patrón anunció que iba a cerrar la fábrica y que no le alcanzaban los centavos para indemnizarlos. Los trabajadores, representados por UE, el Sindicato de Trabajadores de la Electrónica, le respondieron que lo iban a esperar sentados en la cafetería, adentro del lugar. De paso, la presencia de los trabajadores impediría que el patrón se llevara la maquinaria y la materia prima a la nueva planta que registró una semana antes en Iowa a nombre de su esposa.
Parte de la culpa del cierre la tiene el Bank of America, que a pesar de recibir 25 mil millones de dólares en el rescate bancario, se niega a continuar la línea de crédito de Republic.
La reacción ha sido fabulosa. Comunidad, sindicatos y religiosos llegaron hasta las puertas de Republic con ayuda monetaria, pavos congelados, pizzas y café para los trabajadores.
Y, por lo menos por un momento, a Barack Obama se le olvidó que el título que va a estrenar en enero es "Comandante en Jefe", y declaró más bien en calidad de "Organizador Comunitario en Jefe", y declaró en conferencia de prensa que "Con respecto a la situación de Chicago, en que los trabajadores están pidiendo los salarios y beneficios que se han ganado, creo que están completamente correctos".
En el momento de escribir esta columna, miércoles 10 de diciembre por ahí de las 2 de la mañana hora de Chicago, estoy en la cafetería donde los trabajadores tomaron su histórica decisión y donde están casi casi celebrando su victoria. El Bank of América está a punto de soltar la lana, después de descartar la petición del patrón de que parte del paquete de "rescate" de Republic debe incluir el pago de 11 mil dólares mensuales durante un año de los coches nuevos de los ejecutivos.
¿Se me olvidó mencionar que los trabajadores son inmigrantes?
Pues ese es uno de los dos puntos de toda esta larga historia. Tenían que ser inmigrantes, con la experiencia de lucha de sus países, de lucha dura, de no cumplir exactamente lo que dice la ley. Esa es parte de nuestra fuerza.
El otro punto es que hay prácticamente "permiso presidencial" para hacerlo. Cualquier trabajador, inmigrante o no, debía seguir el ejemplo. El lema del año, año de crisis, año de nueva presidencia, donde el patrón diga que va a cerrar, hay que organizarle un sentón. Sería la respuesta obrera a la crisis económica, y la única forma de lograr un "rescate para los trabajadores", no solamente los bancos y los ejecutivos… es ponerle un montón de ventanas obreras a la república.