ORACIÓN DEL PADRE PRO A

“Déjame pasar la vida a tu lado, Madre mía,
acompañado de tu soledad y tu pesar profundo.
Déjame sentir en mi alma el triste llanto de tus ojos y el desamparo de tu corazón.
No quiero en el camino de mi vida saborear las alegrías de Belén.
Adorando en tus brazos virginales al niño Dios;
no quiero gozar en la casita humilde de Nazaret
de la amable presencia de Jesucristo;
no quiero acompañarte en tu Asunción gloriosa entre los coros de Ángeles...
Quiero en mi vida, las burlas y las mofas del Calvario,
quiero la agonía lenta de tu Hijo, el desprecio,
la ignominia, la infamia de la cruz;
quiero estar a tu lado, Virgen dolorosísima, de pie,
fortaleciendo mi espíritu con tus lágrimas,
consumando mi sacrificio con tu martirio,
sosteniendo mi corazón con tu soledad,
amando a mi Dios y tu Dios con la inmolación de mi ser”.
Así sea.
Esta plegaria fue escrita por el beato miguel agustín pro el 13 de noviembre de 1927,
el mismo día que comenzó a subir al calvario de su martirio.
Nació en Guadalupe, Zacatecas (México), en 1891.
A los 20 años entró en la Compañía de Jesús. Las dificultades morales
y las enfermedades físicas jamás le hicieron perder su alegría y buen humor.
Ordenado sacerdote en Bélgica en 1925, regresó a México en 1926.
Aquí, en plena persecución, ejerció el ministerio sacerdotal
con inteligencia y gran caridad en favor de los pobres.
Aprehendido por la policía y falsamente acusado,
fue fusilado por odio a la fe, el 23 de noviembre del año 1927.
S.S. Juan Pablo II lo beatificó el 25 de septiembre del año 1988.
Su fiesta se celebra el 23 de noviembre.