Hay que aprovechar la única e irrepetible vida de que gozamos para
amar,para darnos generosamente a Dios y a los otros,es una gran
oportunidad que no podemos dejar escapar. Tiene que ser muy triste
llegar al final de la vida y darnos cuenta de que no hemos amado o de
que no hemos amado suficientemente. Ante el momento de la verdad,que
es el momento de la muerte,lo único que vale la pena es tener las
manos llenas de amor. Todo lo demás es relativo,muy relativo. Al
final de nuestra existencia nos encontraremos con aquello que hemos sido
capaces de repartir,de dar generosamente,porque la persona generosa se
va llenando poco a poco de todo aquello que reparte y comparte. No
malgastes tu vida pensando simplemente en acaparar. Si solo acaparas,al
final de tus dias,paradójicamente,te encontrarás totalmente vacio.
El acaparar puede llenarte y satisfacerte puntual y materialmente,pero
no te aportará duradera y auténtica felicidad. La verdadera
felicidad se encuentra en el saber compartir todo lo que eres y lo que
tienes con los demás. Si amas de verdad,si compartes,serás feliz
y encontrarás sentido a tu vida porque la habrás vivido en
plenitud. SONRIE....Y AMA...AUNQUE NO SEAS AMADO. SONRIE...Y
COMPARTE...LO QUE TIENES Y LO QUE CONOCES. SONRIE....Y LLENA TU VIDA DE
AMOR A LOS DEMAS. SONRIE...AMA Y COMPARTE....Y SERÁS FELIZ HOY Y
EN EL MAÑANA.