|
Pues aparece aqui un asunto que se ha discutido desde hace
mucho, "la originalidad".
Si la producción de obras de arte tiene como objetivo expresar
los hallazgos del autor en un territorio determinado (sus
vivencias), aun cuando el autor no lo haga conscientemente, se
desprende como consecuencia que dicho conocimiento ya
estaba ahi, y por lo tanto que los contenidos manifiestos no son
" originales".
La originalidad, si me lo permiten, puede encontrarse en el
proceso, en la manera en como se ha llegado a percibir y en el
modo en que se manifiesta. Cito el ejemplo más cercano y
evidente a mi manera de ver: La fotografía es una imagen que
se modifica desde el punto de vista del fotógrafo; hasta aqui la
acción del autor.
(caben incluso los empeños en el campo subconsciente) Los
materiales, las técnicas y las formas pueden combinarse de
manera "novedosa" para señalar aspectos no evidentes en las
formas, de manera "pertinente" para dirigirse hacia el campo de
lo metafórico y estimular el proceso del "placer estético". Dos
son los apoyos necesarios para apreciar una obra: el primero
se refiere a la verdad contenida en la obra, sus elementos
compondrán un conjunto armónico y pertinente y el segundo a
lo necesario, quiero decir que si se intenta modificar la obra en
alguno de sus aspectos todo el conjunto se vera afectado y
habrá una composición diferente, alejada del tema inicial.
En caso contrario nos encontraremos ante la expresión de una
neurosis que es muy distinta a la producción artística.
|